lunes, 17 de agosto de 2009

Pastel de carne.

En esta ocasión vamos a preparar otra receta hiper-mega-fácil, ideal para los críos. Antes de comenzar, conviene tener en cuenta dos indicaciones:
1. Si no toleramos el picante, retiramos la cayena y el pastel estará igualmente sabroso.
2. Es un plato que se puede conservar en la nevera hasta dos días y está incluso mejor, ya que queda más compacto y se puede calentar sencillamente en el microondas.

Ingredientes:
-Pan de molde,
-Medio kilo de carne picada de ternera,
-Un cuarto de kilo de salsa de tomate,
-Un cuarto de kilo de espinacas,
-Queso en lonchas, que sea sabroso y fácil de fundir,
-Un diente de ajo,
-Aceite de oliva,
-Sal.
- 1 Huevo
-Perejil
-Pastilla de caldo de verduras,
-Cayena en polvo,
-Orégano.

Vamos a preparar el pastel comenzando por la base. Untamos un molde de horno levemente con aceite para que no se nos pegue y lo cubrimos con dos capas de pan de molde, quitando las cortezas y teniendo cuidado de que no queden intersticios.
En un cazo, sofreímos un ajo picadito en abundante aceite, añadimos la carne picada, el tomate y un huevo batido. Lo mezclamos bien para que forme una masa uniforme, después de lo cual, corregimos de sal y añadimos el perejil y la cayena (hay que tener en cuenta que es bastante picante.) Lo mejor es ir probando la mezcla hasta que esté a nuestro gusto. Entonces la reservamos.



Vamos, ahora, a preparar las espinacas. Para evitarnos líos y complicaciones, utilizaremos espinacas congeladas. Basta con ponerlas a hervir unos diez minutos con una pastilla de caldo de verduras. Cuando estén hechas , las escurrimos bien en un escurreverduras, (¡claro!), aplastando con una cuchara para que pierdan todo el líquido y queden bien deshechas.
Ya hemos llevado a cabo el mayor esfuerzo. Ahora colocamos una capa de carne aliñada sobre el pan de molde, de manera que quede uniformemente distribuída. Hacemos lo mismo con las espinacas y, finalmente, cubrimos el contenido del molde con dos capas de queso en lonchas, bien espolvoreado de orégano.
Lo introducimos en el horno precalentado a 180 grados durante unos cinco minutos y ya está nuestro pastel.

Consejillo del día:
Esto no tiene nada que ver con la comida, pero he descubierto el mejor ambientador posible: económico, ecológico y muy perfumado. Es tan sencillo como insertar unos cuantos clavos, -de especias, quiero decir- dentro de medio limón y colocarlo en un platillo en la estancia en la que nos encontremos. De verdad que es increíble.