martes, 1 de febrero de 2011

Musa al Sadr, el imam desaparecido.

El 25 de Agosto de 1978 Musa al Sadr tomó un avión en el Aeropuerto Internacional de Beirut que le llevaría a Trípoli. Iba acompañado de su ayudante Sheikh Mohamad Yaacoub y del periodista Abbas Badreddine. Ese año el ejército israelí había efectuado uno más de sus muchos intentos fallidos de invasión del Líbano. El Imam Musa al Sadr era probablemente el líder más respetado del Líbano por aquel tiempo y para intentar alcanzar una postura conjunta internacional frente a la nueva agresión sionista, estaba efectuando una serie de visitas a los presidentes y monarcas de diferentes estados árabes. Aunque Libia no estaba en principio en su agenda de visitas, el por entonces presidente argelino Boumedian le sugirió que Gadaffi era un hombre clave para la solución del conflicto en el Líbano y que merecía la pena entrevistarse con él.
A pesar del prestigio del visitante, los medios de comunicación libios no dieron a conocer a la población la llegada del imam chií libanés. Tampoco fue posible desde entonces contactar con ninguno de los tres visitantes, a pesar de que se conocía el hotel de Trípoli en el que se alojaban. Lo único que se sabe, según declaración de testigos, es que los tres abandonaron el hotel en un convoy oficial el día 31 de Agosto. Supuestamente, iban a entrevistarse con Gadaffi a las 13:00, pero el mandatario libio negó que la entrevista tuviese lugar. Desde entonces nunca más se ha sabido nada de Musa al Sadr ni de sus compañeros.
El presidente libanés, Elias Sarkis, exigió explicaciones a Gadaffi y éste se limitó a indicar que Al Sadr, Yaacoub y Badreddine habían cogido un vuelo con destino a Roma. Se creó una comisión de investigación para averiguar lo sucedido en Roma y Trípoli. En Roma, las autoridades aportaron evidencias de que los desaparecidos jamás habían estado allí y Gadaffi se negó a que la comisión investigara en Trípoli.
Desde entonces, el gobierno de Líbano ha tenido claro que el responsable de la desaparición de Musa al Sadr es el coronel Gadaffi. En el 30 aniversario de los hechos, un tribunal libanés declaró culpable al líder libio y desde entonces se encuentra en busca y captura bajo pena de muerte.

Pero ¿quién era Musa al Sadr?
La familia al Sadr es probablemente la más influyente intelectual y políticamente de todo el mundo chií en los últimos tiempos. El máximo líder chií en Irak, el Gran Ayatollah Mohammad Baqir al Sadr era primo suyo, lo mismo que su hermana, Amina Sadr, intelectual y activista política. Ambos fueron asesinados por el régimen de Saddam Hussein. El actual líder de la resistencia chií iraquí, Muqtada al Sadr, también está emparentado con él.
Musa al Sadr nació en Irán, en la ciudad santa de Qom, uno de los grandes centros teológicos del chiísmo. Estudió Derecho y Ciencias Políticas en la Teherán de los 50. Luego volvió a Qom a estudiar Teología y Filosofía. En aquellos años, en el seminario de Qom, entre profesores y alumnos estaban la mayoría de los que luego serían líderes de la Revolución: Jomeini era profesor allí, Murtadha Muttahari, por ejemplo, fue compañero de Al Sadr. Luego continuó sus estudios teológicos en el otro gran centro del chiísmo, la ciudad iraquí de Najaf.
En 1960, la comunidad chií de Tiro, en el Líbano del que era originaria su familia, le invita a ser su imam. Al Sadr acepta y gracias a su inciativa y su capacidad de liderazgo, logra que poco a poco la comunidad chií del Líbano, hasta entonces la más perjudicada en el reparto de poder y la de situación socioeconómica más humilde, empiece a hacer valer sus derechos.
La actividad de al Sadr ejemplifica muy bien qué es el pacifismo bien entendido. Al Sadr hizo enormes esfuerzos para que la comunidad chií tuviese voz y voto en el Líbano logrando al mismo tiempo crear un clima de respeto entre las distintas comunidades religiosas que pueblan el pequeño país: sunnís, cristianos (maronitas, ortodoxos y armenios), drusos, alauís... Si hoy los drusos y cristianos maronitas del Líbano hacen un frente común con los chiís de Hezbollah ante las agresiones de Israel, buena parte del mérito se le puede atribuir al trabajo de al Sadr. También a su labor hay que atribuir el hecho de que los alauitas fueran finalmente aceptados como chiís, pues hasta entonces habían sido despreciados como una secta herética. Otro logro importante fue el de acabar con las rencillas entre los chiís del Líbano y los refugiados palestinos que huían del genocidio israelí. Los primeros, la capa más pobre de la ciudadanía, veían en la avalancha de población de los segundos un empeoramiento de su situación.
Pero sin duda, la razón principal por la que hoy todavía las calles del Líbano están llenas de carteles con su imagen es la creación en 1974 del Movimiento de los Desheredados, una institución que creó una red de escuelas y hospitales que actalmente siguen siendo los únicos garantes de unos servicios básicos de educación y salud en ese sur del Líbano bombardeado y hostigado sin descanso por Israel. Esta red asistencial seguramente estuvo inspirada en las creadas por los Hermanos Musulmanes en Egipto y son las que hoy también sustenta Hezbollah, ese grupo que en muchos países es calificado oficialmente de "terrorista."
Cuando dijimos que Al Sadr practicaba un pacifismo bien entendido, nos referíamos a que no era de los que pensaba que la paz se impone solo con discursos bonitos. La paz requiere justicia social y la justicia social requiere poder defenderse de los que quieren acabar con ella por la fuerza. Para defender los logros del Movimiento de los Desheredados en un ambiente de guerra permanente se formó el Movimiento Amal, una milicia de la que posteriormente Al Sadr se desvinculó, por no compartir la deriva que estaba tomando. De hecho, una vez desaparecido Al sadr, Amal fue cada vez siendo más un agente de los intereses sirios en la zona que una organización de defensa contra las agresiones israelitas. Actualmente representa a los chiís pactistas prosirios en el parlamento libanés frente a los chiís beligerantes y proiranís de Hezbollah.
La actividad puramente teórica de Al Sadr fue también de gran categoría, pero es poco conocida fuera de los círculos de especialistas. Fue uno de los impulsores del redescubrimiento del misticismo chií y de sus conexiones con el sufismo, los místicos cristianos y el taoísmo, colaborando a este fin con Henry Corbin, cuya esencial Historia de la Filosofía Islámica prologó. También se ocupó teóricamente de las implicaciones sociales del Islam y trazó una síntesis entre las tradiciones chiís de Justicia Social y las teorías económicas de Marx.
¿Qué fue de Musa al Sadr y de sus dos compañeros de viaje? ¿Qué intereses llevaron a Gadaffi a hacerlo desaparecer, o al menos a colaborar con su desaparición? ¿Fue asesinado o sigue secuestrado en algún lugar? Muchos libaneses se hacen estas preguntas y no por mera curiosidad: es evidente que echan de menos a un líder como él.
El que hoy es el principal líder espiritual y político de la resistencia en el Líbano, Hassan Nasrallah, pronunció estas palabras que seguramente suscribirá toda la comunidad chií de ese país acosado durante tantos años:
"El Imam Sadr es el Imam de la Resistencia. Es nuestro líder y nuestro padre. Él nos enseñó a amar nuestra tierra y a luchar contra su ocupación."

12 comentarios:

R.A.F.A.E.L. dijo...

Me temo que este imam, al igual que Ben Laden, ya no está en el mundo de los vivos.
Por otra parte, no creo que la prensa burguesa occidental informe mucho acerca de la vida, pensamiento y paradero de al-Sadr.

Menos mal que tú, Dizdira, arrojas un poco de luz desde una blogosfera donde hay tantos temas tabú, como el relacionado con líderes musulmanes antiimperialistas y antisionistas.

No me refiero con ello, claro está, a Osama, muerto a finales de 2001, aunque sigan invocando su fantasma cuando interesa.

A quien nunca le he cogido el punto del todo ha sido a Gadaffi. Es muy enigmático el hombre. Al menos para mí.

Recibe mis más cordiales saludos.

Anónimo dijo...

In sha Allah, Allah lo admita como de los Suyos. Por qué seguramente fue asesinado.

Pero esto no es de extrañar, los servicios secretos de los países que actualmente ejercen su supremacía controlan muchas más cosas de la que nosotros imaginamos.

Ammar

pcbcarp dijo...

Los hombres pasan pero sus obras permanecen, que dijo aquél.

Esta unidad ¿momentánea? entre maronitas, drusos y chiís en Líbano se ha logrado justo cuando se lía en Egipto. En Tel Aviv deben de estar sumamente nerviosos, a ver a quién se cargan ahora ya ver a quién le cargan el muerto, "tribunales internacionales" mediante.

Misántropo dijo...

La paz requiere justicia social y la justicia social requiere poder defenderse de los que quieren acabar con ella por la fuerza.

Justamente sobre ello te comentaba. No voy a ser plasta y repetirlo dos veces.

Creo que en el Islam quedan justificadas este tipo de cosas. Es algo que todavía no alcanzo a entender, aunque para mí sería ideal porque yo mismo me deslegitimo cuando pienso en una opción violenta. Por lo menos me liberaría de una contradicción.

Saludos

Dizdira Zalakain dijo...

Rafael:
Es normal que no le cojas el punto a Gadaffi: es el típico déspota medieval de conducta impredecible. El tipo de déspota que no le conviene a los nuevos designios geoestratégicos de EE.UU., de ahí que, o amarra bien a su ejército, o le montan otra revolución floral.

Ammar:
Aunque algunos en Líbano todavía mantienen la esperanza de que esté vivo y otros incluso ven en su martirio y desaparición un signo -ya sabes que para los chiís el imam oculto y el martirio son dos conceptos fundamentales- tienes razón en que lo lógico es temer que el imam y sus compañeros fueron vilmente asesinados precisamente porque estaba haciendo el bien.
Un saludo de las paz de Dios.

pcbcarp:
Pues, por ejemplo, se me ocurre cargarse al santón el-Baradei y después cargarle el muerto a todos esos que han pasado de manifestarse democrática, ejemplar y pacíficamente en El Cairo delante de las cámaras de la CNN (Hermanos Musulmanes y comunistas, básicamente)

Misántropo:
De plasta nada, yo creo que ese es un tema esencial en el Islam y también en el Cristianismo.
El Islam, desde luego, legitima la lucha contra la injusticia. El Jesús histórico con toda seguridad también. Pero desde Pablo de Tarso la Gran Iglesia ha prohibido la lucha contra la injusticia -aunque ha legitimado, fomentado y hasta practicado la lucha contra los que amenazaban su situación de poder.

RioLena dijo...

Quizás no sea el lugar oportuno pero dado que este blog parece tener, también, una inequívoca tendencia pedagógica, para aquellos (y aquellas) españolitos (que difícil es no utilizar términos relacionados con España aunque no se quiera) a los que nos han mal acostumbrado a identificar y reconocer que un musulmán es lo mismo que un moro e igual que un árabe o islámico o un moahometano o chiíta; a lo mejor la amable anfitriona Dizdira podría en algún momento sacarnos de errores y dudas. ¿Me estoy pasando de vaga?. Me he dado una rapidísima vuelta por diccionarios y enciclopedias y el panorama me ha parecido muy desalentador. A lo mejor hay alguna web o blog en castellano en dónde bucear para salir de dudas. Salud y gracias.

Dizdira Zalakain dijo...

Pues tienes razón en que hay poca información neutral, bien organizada y resumida disponible en castellano. Las razones para que esto ocurra son varias:
-En primer lugar, la campaña política contra el Islam ha inundado internet y los medios convencionales de comunicación de necedades malintencionadas. Unas chicas musulmanas tienen un blog exclusivamente dedicado a denunciarlas y desmontarlas:
http://mentirassobreelislam.blogspot.com/

-En segundo lugar, la formación religiosa de los españoles es muy deficiente, debido a que en la escuela o no se estudia la religión o se la sustituye por catequesis. Es verdad que no se sabe casi nada del Islam, pero ¡es que ni siquiera se sabe casi nada del Cristianismo!

-En tercer lugar, quizá los propios musulmanes no nos esforzamos lo suficiente en explicar en qué consiste nuestra religión a los no musulmanes, no con el afán de que la consideren maravillosa o la mejor de todas, sino simplemente de que tengan una información objetiva y adaptada a la manera "occidental" de entender las cosas.

Pero me has dado una idea. Aunque algunas veces he escrito aquí algún post sobre el Islam, quizá no sería mala idea sistematizar el asunto y agrupar los posts en una serie, de manera que puedan ser útiles a quienes deseen información objetiva. A ver si me animo.

De momento, sobre las nomenclaturas:
-La denominación correcta de nuestra religión es "Islam". Y la denominación correcta del que la practica es "musulmán".
-"Árabe" es un término lingüístico, étnico y cultural y en ninguna de sus tres acepciones equivale a "musulmán". Hay musulmanes cuya lengua no es el árabe, cuya raza no es la árabe y cuya cultura no es la árabe. De hecho, solo uno de cada cinco musulmanes es árabe. Por cierto, tampoco ser "arabe" en cualquiera de sus tres acepciones implica ser musulmán. Hay muchos árabes que son ateos o que profesan otras religiones, como el cristianismo o el judaísmo.
-"Mahometano" no es un término correcto ni de nuestra religión ni de sus practicantes. La razón es que consideramos a Mahoma solo como el último y definitivo profeta de una larga lista de ellos que, inspirados por Dios, predicaron el Islam, pero no como el "inventor" de una doctrina.
-"Moro" es una metonimia incorrecta adoptada en Europa Occidental durante la Edad Media, pues se refiere a un todo (los musulmanes) por la parte que mejor conocían de ellos (los habitantes de la antigua provincia romana de Mauritania -más o menos el Magreb actual-, de donde viene el adjetivo "mauros".) Debido a motivos históricos la denominación tiene carácter generalmente despectivo. Así pues, "moro" no solo es incorrecto sino insultante para referirse a un musulmán.
-El chiísmo es una rama del Islam, lo mismo que el catolicismo lo es del cristianismo.

Bueno, pues lo dicho, a ver si me pongo manos a la obra.
Saludos y muchas gracias por tu idea.

R.A.F.A.E.L. dijo...

Después de leer tu último comentario, que yo hubiera redactado en semejantes términos, pues conozco bien el Islam, me permito recomendarte un artículo que pronto verá la luz y que te encantará. Lo publica este viernes o el de la semana que viene el profesor Carlos Rivero Collado en su sección de colaborador en Kaosenlared.net.

Estoy seguro de que dicho texto contribuirá no poco a derribar algunos prejuicios en torno a la historia islámica y la aportación del Islam a la cultura universal o casi universal.

Cordiales saludos nuevamente, Dizdira. Siempre es un placer leerte.

Dizdira Zalakain dijo...

Ah, pues estaré atenta, Muchas gracias.

Heidar dijo...

En Nombre del Altísimo

Assalam Alaikum

Impecable biografía del Imam Musa As-Sadr hermana, es lo que estaba buscando para poder desasnar a los muchos que creen que Gaddafi era un anti-imperialista o un héroe de su pueblo, cuando la realidad marca que era un mercenario todo servicio.

Allahybarik fiki

Galeb Moussa (Argentina)

fco_mig dijo...

Seguramente, ya no se halle entre los vivos. Pero creo que un buen chií debe creer otra cosa: sencillamente, como tantos imanes, ha decidido ocultarse.
El chiísmo cree que en ocasiones, los imanes se esconden a la vista de la gente, dispuestos siempre a volver si creen que su pueblo los necesita. Es un mito, pero creo que es el mejor epitafio que se puede hacer a Moussa Sadr.

fco_mig dijo...

Seguramente, ya no se halle entre los vivos. Pero creo que un buen chií debe creer otra cosa: sencillamente, como tantos imanes, ha decidido ocultarse.
El chiísmo cree que en ocasiones, los imanes se esconden a la vista de la gente, dispuestos siempre a volver si creen que su pueblo los necesita. ¿Un mito? es posible pero creo que en cualquier caso es el mejor epitafio que se puede hacer a Moussa Sadr.