sábado, 15 de mayo de 2010

Ensalada de pescado frío

Aunque todavía no, seguramente no falta demasiado para que nos asemos de calor. Tampoco falta mucho para que el gobierno, a las órdenes de la banda criminal FMI, nos doble los impuestos y nos elimine el gasto social. Como nuestros líderes de UGT y CC.OO. dicen que no hay motivos para convocar una huelga general, nos quedaremos en casa, con el aire acondicionado apagado, porque no nos llega para lujos y comiendo sobras.
Bueno, esto no tiene ni pizca de gracia, pero hay que buscarle la ironía para sobrevivir sin amargarse demasiado, ahora que la ironía todavía no está prohibida.
El caso es que esta receta está pensada como ensalada para los días de calor y a base de lo que podrían ser los trocitos que sobran cuando preparamos filetes de pescado: esos que se quedan adheridos al pellejo o esos en los que se deshace un filete cuando por torpeza lo separamos mal de la espina central. O cuando cocinamos más de los que se comen y sobran varios. También puede hacerse con pescado congelado: al ir picado en trocitos y muy aliñado apenas merece la pena que sea fresco.

Ingredientes para 4 personas:
-1 kg de merluza o cualquier pescado,
-Aceite de oliva,
-Mayonesa,
-Sal,
-Pimienta,
-Vinagre de Módena,
-Romero,
-Estragón,
-Eneldo,
-1 limón.

Modo de elaboración:
Salpimentamos las rodajas o lomos de merluza, despojados de piel y espinas, o bien los trocitos, si es que ya los tenemos troceados, y los asamos en una sartén con una cucharada de aceite, por ambas caras.
Cuando estén cocinados, los reservamos -y los cortamos en trozos pequeños si no lo estaban ya. Los conservamos en la nevera durante una hora o poco más.
Por otro lado, en un bol echamos mayonesa (unos 150 gramos), un pellizco de eneldo, otro de estragón, otro de romero, un chorro generoso de vinagre de Módena y el zumo de un limón. A estas alturas tendremos una mezcla fea de narices, pero pasándola por la batidora, nos quedará de lo más aparente y, sobre todo, sabrosa y refrescante. También mantendremos en la nevera la mezcla para que esté fría a la hora de comer.
Solo nos resta aliñar el pescado con la salsa y servirla fría. Podemos espolvorear con otro poquito de eneldo -para aromatizarla (bueno, sobre todo es porque queda más bonito.)
Buen apetito y no os olvidéis de votar al FMI en las próximas elecciones. Votemos al que manda ¿para qué necesitamos intermediarios?