sábado, 17 de abril de 2010

Dinamita para Praileaitz.

Hace no mucho hablamos por aquí del caso del empresario leonés Victorino Alonso, de cuyas barrabasadas supimos gracias a la labor de denuncia de blogs de amantes de la naturaleza como Alto Sil. En aquella ocasión me interesó poner de relieve, más que el currículum de destrozos, ilegalidades y corrupción de este empresario, la ley general de que, en el sistema del capitalismo actual, el caso Victorino es solo un caso típico, no una vergonzosa excepción y que la corrupción -o más crudamente, la mafia- no es una cuestión puntual, sino un mal sistémico: la corrupción es al capitalismo lo que la fiebre a la gripe.Una prueba más de aquéllo la proporciona otro escandaloso caso que me pilla geográficamente más cerca y que, como una fosa séptica, emana mas fetidez conforme más datos busco sobre éll. El personaje en cuestión se llama Luis Amenábar y se ha convertido hoy por hoy en uno de los grandes hombres de negocios de Gipuzkoa, amigo del político que haga falta, y ello incluía a HB cuando HB tenía las pequeñas cuotas de poder representativo que ahora le han sido arrebatadas. Cuando viajamos por la antaño idílica comarca del Bidasoa, antes salpicada de caseríos y pequeños rebaños, vemos ahora explanadas de hormigón, autopistas de seis carriles que giran como una boa constrictor alrededor, por encima y por debajo de un pueblo de 5000 habitantes, a veces elevada sobre inmensos pilares, a veces horadando los montes; la torre de la iglesia, hasta hace poco señora del paisaje, queda asfixiada por el gigantesco scalextric. En lo que antes era un bosque a las afueras del pueblo por el que transcurría un riachuelo y un tramo de la vía jacobea, ahora las excavadoras y las grúas dejan bloques de edificios fantasmas que nadie ocupa alrededor de una plaza vacía sobre la que cae a plomo el sol de verano y se empantana, mugrosa, el agua de la lluvia en invierno. Y esto no es nada: en breve un tren de alta velocidad, que permitirá viajar a Madrid en tres horas en vez de en cuatro, destrozará como una enorme cicatriz en forma de Y griega el pequeño País Vasco, antaño un delicado laberinto de montes y valles verdes. En este gran negocio también Amenábar sacará tajada. Nadie necesita ese tren para montarse en él: el tren se construirá para sustraer grandes cantidades de dinero público a manos privadas.


Pero lo que más recuerda el caso de Victorino Alonso es el destrozo que, con el consentimiento del Gobierno del PNV antes y el del PSOE-PP ahora, se está haciendo en Praileaitz. Praileaitz es una cueva en las proximidades del municipio costero de Deba en la que se han encontrado pinturas rupestres y otras muestras del Paleolítico Superior. A pesar de ello, la empresa de Amenábar se ha apropiado de la cueva y la sigue dinamitando para extraer piedra. Y eso que, aparte de estar destrozando un patrimonio histórico de valor incalculable, la cantera, de paso, incumple flagrantemente la ley de costas. Después de muchas polémicas y tiras y aflojas, la empresa fue sancionada administrativamente por la Agencia del Agua en 2008 con una ridícula multa de 60.000 euros -que es lo que cuesta una plaza de párking en un bloque de pisos de extrarradio de los que construye Amenábar. Pero Amenábar sabe bien que el amo es él, no los peleles de funcionarios del Gobierno Vasco. No solo no pagó la multa sino que siguió dinamitando las cuevas. Su equipo jurídico recurrió además la sanción ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco y ¡qué cosas! los jueces le dieron la razón al delincuente. ¿Se va viendo claro por qué, cuando llamo mafia a este modus operandi, no estoy insultando sino sencillamente definiendo? Como era de esperar, los arqueólogos que estudiaban la cueva han pasado a ser ahora los delincuentes. Se les han suspendido las ayudas públicas para proseguir con la exploración de las pinturas rupestres y se les impide acceder a las cuevas. También, como era de esperar, el PSOE, tan crítico cuando estaba en la oposición con el tema de Praileaitz, se ha aliado con el PNV para seguir permitiendo hacer al amo lo que él pide. Es una incoherencia y queda fatal para nuestro electorado, pero il padrone está muy interesado en esas canteras...


Hay un punto que añade un toque si cabe más siniestro al asunto de la impunidad de Amenábar y que, en el caso de Victorino, que yo sepa, no existe. ETA -o, más bien, su fantasma- es una de las razones por las que uno no encontrará fácilmente, por ejemplo, fotos de Amenábar. Recordemos que Amenábar está implicado de lleno en el negocio del AVE y que ETA ya ha atentado varias veces contra este proyecto. Pero también es una de las razones por las que en Euskadi resulta aun más fácil para algunos hacer negocios sucios. Recientemente se ha destapado un caso de corrupción en la Hacienda Foral de Gipuzkoa, en el que altos cargos del PNV y empresarios como Amenabar estaban implicados. Para el que lo ignore, recordemos que este territorio foral posee una Hacienda independiente de la estatal. Pues bien, la corrupción aquí tiene el terreno abonado, porque existen normas que impiden un control ordinario de ciertos expedientes especiales con la excusa de que esa información puede ser utilizada por ETA para sus extorsiones. Ahora hagamos un poco de ciencia ficción: ¿os imaginais que putada sería para los titulares de esas cuentas que desapareciese esa amenaza? Por otro lado, el fantasma de ETA es igualmente útil para reprimir eficazmente cualquier iniciativa ciudadana de protesta contra estos abusos. Basta con acusar a esos colectivos de pertenecer al entorno de ETA para que la gente, con más que justificado miedo, se lo piense dos veces antes de protestar contra el AVE o contra tropelías similares. Es mejor ver el AVE pasar por tu huerta que ver el cercanías pasar a lo lejos, desde un ventanuco de Alcalá-Meco.
Mientras escribo esto, es posible que unas pinturas rupestres que han permanecido en el secreto imperturbable de una oscura cueva durante 20.000 años salten por los aires. Esas piedras serán empleadas quizá para construir un párking subterráneo debajo de una iglesia o para "adornar" con un macropuerto deportivo un pueblito de pescadores.
Que nadie se sorprenda de estas cosas: las moscas acuden al estiércol, la mafia y la brutalidad, al capitalismo.




5 comentarios:

Alto Sil dijo...

Es muy gordo lo que cuentas. En todas partes hay Victorinos, y en todas partes políticos que consiguen que las leyes no sirvan para nada.

Jose Luis Forneo dijo...

Tu lo has dicho, la mierda atrae a las moscas, y el capitalismo a los corruptos. Mientras no cambiemos de sistema, siempre habra gente a la que le importe solamente su bolsillo y no tenga ninguna consideracion sobre derechos sociales, ecologia, medio ambiente, vida, o respeto. Es una pena lo del patrimonio historico, o el patrimonio natural, pero el AVE da mucho mas dinero que cuatro arbolitos y un entorno maravilloso, y mucho menos una cueva con cuatro pinturas que nadie entiende.

bLuEs dijo...

Antes pensaba que todo lo arqueológico estaba muy respetado. Luego fui comprendiendo que o no es asi, o si se repeta se puede "saltar" fácilmente.
En Palma se cargaron un yacimiento para poder ampliar el aeropuerto, pero esto que cuentas no tiene nombre. Como dices "la razón" se le da al delincuente.

Tienes buen ojo para estos temas. Si te dedicases de lleno a escribir en algún periódico lo mismo levantabas algún watergate de estos lares.

Saludos

Ammar dijo...

La Paz de Dios con Uds.
Estimada Dizdira de todos es sabido que llevamos una racha de corupción (y autoridades que miran para otro lado), que recorre toda la espina dorsal de España.
Esta corupción incluso llega a los territorios de ultramar (Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla).
En fin creo que hace falta unos buenos escarmientos para intentar parar esta barbarie.

Por cierto que soy de la opinión de Blues, debes pensarte lo de escribir para un medio de comunicación, como por ejemplo la radio.

Recibe un cordial saludo de la Paz de Dios.

Ammar.

Dizdira Zalakain dijo...

Alto Sil:
Ese es el problema, que se aprueban leyes que no se cumplen. De nada sirve que se protejan las costas o el patrimonio cultural porque parece que siempre va a crearse la alianza inquebrantable entre políticos, jueces y empresarios. Y, como ves, ocurre en todas partes.
José Luis:
También pienso que el capitalismo es el sistema más idóneo para que la corrupción se extienda como una epidemia: en primer lugar, porque el peso del estado -única fuerza capaz de garantizar el cumplimiento de la Ley frente a los grandes "señores"- desaparece progresivamente y es sustituído por las multinacionales. Además, fomenta desde la educación televisiva y escolar, la codicia y el enriquecimiento inmediato. Imagino que alguna vez tendrá que explotar todo esto porque estas cosas son solo datos aislados del verdadero problema subyacente: la impunidad de los llamados empresarios, auténticos tumores de este cuerpo enfermo de muerte que es el mundo capitalista.
Blues:
Ya me enteré de algo de lo de Palma. Se ve que esto es algo generalizado. Con respecto a lo del periódico, mejor no, ja, ja. Ni creo que nadie me contratase, ni yo me lo merecería, pero muchas gracias.
Ammar:
La Paz de Dios contigo. Qué razón tienes con lo de los escarmientos. El problema es que no hay nadie con poder para hacerlo., porque los que mandan son ellos. Bueno, sí hay alguien con más poder, pero Él ya verá cuándo y cómo los escarmienta. Estoy dándole vueltas al asunto de la radio. Ya te comentaré si saco algo en claro.
Muchas gracias a todos y saludos.