lunes, 12 de octubre de 2009

¿Obama premio Nobel de la Paz?


No creo que a estas alturas nadie se escandalice por la concesión del Nobel de la paz a Obama, un tipo que lleva 9 meses como presidente de Estados Unidos en los que no ha hecho absolutamente nada para merecerlo. Algo ha hecho: sonreir y sonreir, prometer que todo va a mejorar y, sobre todo, usar hasta desgastarlo un marketing simple pero agresivo a nivel internacional al estilo de una producción de Hollywood o del último superchurro de Amenábar, gracias al que ya puedo afirmar que soy Agorafóbica.
Digo que no ha hecho nada nuevo, pero sí ha mantenido, congelados en el tiempo, los errores y crímenes de su predecesor Bush. ¿Cómo es posible que se conceda un Premio de la Paz a un hombre que tiene abiertas dos guerras declaradas y otras muchas bajo cuerda y que es más que sospechoso de haber orquestado el golpe de Estado de Honduras y varias operaciones de desestabilización de gobiernos elegidos democráticamente como Venezuela, Irán y Moldavia? En efecto, el ejército y los mercenarios norteamericanos siguen asesinando y torturando a civiles afganos e iraquíes y las fábricas de armas siguen nutriendo a los señores de la guerra en África para boicotear cualquier intento de liberación de la explotación salvaje y el genocidio de las multinacionales. ¡Extraña forma de extender la paz por el mundo!


Muy ejemplificadoras de su actitud en todo lo demás son sus declaraciones: "Honestamente, no creo merecer el Nobel de la Paz." Pues entonces ¿por qué vas a recogerlo? Usa esa honestidad para algo más que para decir mentiras y quedar bien, bocazas. Nunca podría aplicarse mejor el proverbio, "Hechos son amores y no buenas razones"
En el colmo del cinismo, el jurado afirma que se le premia por la esperanza que ha infundido a muchas personas en un mundo mejor. ¡Ah, bueno! Algunos defensores suyos afirman incluso que, a partir de este momento, tendrá que poner mayor cuidado en sus decisiones futuras. Gracias al jurado noruego hemos descubierto el concepto de los premios preventivos. Si le das a un asesino un Nobel de la Paz, seguramente sienta vergüenza de seguir asesinando. Esto me recuerda que Hitler y Pinochet estuvieron nominados a ese mismo galardón. La de sufrimientos que se habría ahorrado la Humanidad, si se lo hubiesen concedido finalmente. De todos modos, Kissinger, uno de los mayores asesinos de la Historia, no cambió mucho su actitud tras recibirlo.
Alguien podrá argumentar que se han otorgado Premios Nobel de la Paz a personas de izquierdas, lo que demostraría la neutralidad del jurado. Sin embargo hay una sutil pero decisiva diferencia. Los izquierdistas que han sido premiados son siempre personas sin poder real o con muy poco poder, personas que en nada pueden amenazar el sistema injusto de este mundo. Ningún revolucionario que haya tenido éxito en su empresa ha merecido jamás este honor. Cuatro presidentes de EE. UU se han llevado su premio, y el único dirigente de la URSS que lo recibió fue el encargado de demolerla desde dentro, Gorbachov. Ni Fidel Castro, ni Hugo Chávez, ni Jomeini, ni Ho Chi Mihn, ni ningún otro revolucionario que haya triunfado serán premiados. Al contrario, se premiará a todos los que los denuncien como tiranos y dediquen a ello sus vidas.
Este premio de la Paz viene a sumarse al premio Nobel de Literatura que ha recaído en una tal Herta Müller. No es una disidente israelí, no; ni norteamericana, ni vasca. Se trata de una de esas disidentes que desde que empezó a serlo ya se había quedado sin trabajo, pues el objetivo de su "valiente denuncia" desde la opulenta Alemania, es el Comunismo rumano, Un comunismo que está prohibido en Rumanía desde hace muchos años hasta el punto de que la hoz y el martillo es un símbolo ilegal en ese país. Quizá haya que dar estos premios para recordarles a los rumanos que, aunque se mueran de hambre y tengan aun menos libertad que con Ceaucescu, no hay ni que pensar en volver a aquellos tiempos en los que la sanidad, la educación y la vivienda eran gratuítas.

7 comentarios:

bLuEs dijo...

Hola.

Como no acaba de asimilar lo que estaba puesto en el texto lo he vuelto a leer y creo que a la segunda me decido por discrepar de algunas partes. Después de todo la unanimidad en el pensamiento de varias personas no pasa de ser una ilusión y siempre resulta más creativo para todas las partes que haya opiniones distintas.

Como hasta hace poco he tenido una apatía total por todo lo que tiene que ver con la política no tengo muchos datos (si es que alguien los puede tener) así que si también en este aspecto me equivoco te agradecería que me corrigieses.

Es verdad que el premio Nobel de la paz es lo más falso y premeditado que se pueda imaginar pero aún así tengo que decir que me parece muy bien. En teoría el objetivo de tanta intencionalidad es respaldar a alguien para que consiga algo verdaderamente útil. Por ejemplo (y hablo quizás sin recordar exactamente) en la época de Arafat me parece que a ambas partes (palestina y judía) se les concedió el premio Nobel de la paz con el obvio propósito de respaldar internacionalmente el proceso por entonces existente. Es verdad que hacer que un premio funcione así es ridículo pero si en el futuro sale algo positivo de eso creo que ha merecido la pena la patraña de la concesión. (Esto ya sabes que lo dice el que dice aborrecer todas las falsedades que suelen rondar a los premios). De todas formas es cierto que este tema es más complejo y se podría pensar que los premios juegan a gobernar el mundo, que no es justo un respaldo de este tipo en un cargo público, etc...

bLuEs dijo...

Apenas sé nada de Obama pero me gustaría tener en cuenta algunos detalles para mantenerme en una posición de esperanza o margen de duda razonable como por ejemplo esta: http://cuaderno.josesaramago.org/2009/10/09/barack-obama/ ).

Detener el imperialismo que han ejercido los sucesivos gobiernos norteamericanos (especialmente el último) no creo que sea labor de un día por mucha voluntad y poder que una persona pudiese tener. Por lo pronto he visto un par de medidas que me han sorprendido mucho. La primera el intento de suavizar la privatización de la salidad. Esto siempre lo llevan comentando los demócratas pero no recuerdo que nadie se atreviese a hacerlo. Hay demasiadas ideologías estúpidas en la sociedad norteamericana que se oponen a eso y por lo pronto le va a suponer una fuerte bajada de popularidad. También está el tema de la apertura hacia Cuba. Después de una humillación constante hacia el pueblo cubano y hacia los familiares residentes en Estados Unidos (y por lo tanto ciudadanos norteamericanos) parece que ser que han cesado los insultos de los carteles de la embajada norteamericana y, sobre todo, se permite al fin la visita en condiciones normales de ciudadanos norteamericanos a suelo cubano junto con la posibilidad de que puedan dejar divisas allí (y no en cantidad simbólica).

Desde luego que estos detalles no son para que otorguen inmunidad en el resto de apartados pero serían impensables en anteriores gobiernos y podrían ser un indicio de una verdadera voluntad constructiva.

Yo no llamaría revolucionario a Castro o a Chavez (de los otros apenas sé salvo lo que le han hecho a Rushdie). Sería un tema algo largo de hablar pero me parece muy obvio que estos dos son dos variedades de impostores que poco tiene que ver con el socialismo ni con el deseo de verdad o justicia. Por decir algún detalle Castro ha reemplazado una dictadura por otra y se ha dedicado a violar sistemáticamnete los derechos humanos más básicos (Amnistía internacional, por ejemplo, ya ha mostrado muchos informes sobre este tema). Finalmente, como en cualquier otra dictadura bananera, ha terminando por poner a su familia en el poder cuando la vida le ha recordado que no es más que un hombre que como todos ha de morir (cosa que parece que su ego no le dejaba ver). En cuanto a Chavez no sabría si decir que es peor desde luego es más risible. Bajo la apariencia democrática y de redentor ha conseguido dividir a su país (cosa bastante seria) a base de mentiras creando una dictadura para satisfacer su ego. Fíjate que en el nazismo también resultó necesario crear un pasado glorioso que sustentase ideológicamente el orden de cosas. Algo parecido a ese rollo bolivariano pseudorevolucionario que se ha inventado Chavez. En realidad sólo encubre a un charlatán caprichoso (no quiero ser muy duro y decir bocazas) que juega a ser el salvador y en realidad sólo disfruta caprichosamente de las emociones del poder, y esas emociones estoy seuro que son muy intensas. El poder y el dominio explica mucha de las relaciones entre las personas.

Un saludo

Dizdira Zalakain dijo...

A mí también me parece bien que discrepemos aunque, en este caso, las diferencias son tan enormes que no sé si vamos a poder llegar a un punto de acuerdo,ç. Pero, en fín, intentaré responderte lo mejor que pueda.
En teoría, el Nobel de la Paz, críticas aparte, debería concederse a un pacifista, a alguien que hubiese luchado en su trayectoria vital por los derechos humanos. Obama ha invadido Afganistán, asesinando civiles inocentes. Mantiene las tropas en Irak, país en el que EE.UU. y sus aliados han perpetrado uno de los mayores genocidios del último siglo -en 2007 se contabilizaban 1.200.000 muertos. Ha colaborado, a través de la CIA en el golpe de Estado de Honduras. En Estados Unidos sí que se incumplen los derechos humanos sistemáticamente, no solo por Guantánamo y porque sea el segundo país del mundo que más presos condena a muerte, sino porque posee 30 millones de personas sin derecho a la sanidad y proporcionalmente un número elevadísimo de sin techo. No sé qué hara Obama con la sanidad; está por ver, pero de momento ni siquiera ha hecho algo tan sencillo como reconstruir Nueva Orleáns tras el Katrina. A nivel internacional no ha condenado la masacre de Gaza y sigue considerando a Hamás, un partido que ha ganado unas elecciones legítimas, como grupo terrorista. Es cierto lo de Cuba, pero, ¿por qué no levanta de una vez el bloqueo? Es éste el que está asfixiando al pueblo cubano.
Decir que Castro sustituyó una dictadura por otra es conocer poco la realidad y la historia cubanas. Batista convirtió a Cuba en el prostíbulo de USA mientras el pueblo moría asesinado o de pura hambre, pero sin bloqueo alguno. Denomino revolución al proceso cubano porque surgió del pueblo sin más resistencia que la de cuatro oligarcas apoyados por EE.UU. La propia Amnistía Internacional que citas, señala la mejora de las condiciones de vida del pueblo cubano durante los últimos cincuenta años a pesar de la presión norteamericana y europea y lo hace basándose en parámetros fácilmente medibles como la educación, la sanidad o el desempleo. Cuba exporta al extranjero los mejores médicos, maestros o cineastas y ello con toda la precariedad de medios de que dispone.
Chávez puede no gustarte en absoluto, pero no se puede decir que es un dictador, ya que ha ganado todos los procesos electorales a los que se ha presentado y bien vigilado por cientos de observadores internacionales. Ha despertado un movimiento socialista en Latinoamérica que han secundado muchos países dando pasos concretos como el ALBA o el Banco del Sur y plantando cara al capitalismo neocon que ha llevado al mundo a lla crísis. En el escaso tiempo en que Morales preside Bolivia se ha erradicado prácticamente el analfabetismo que rondeba el 80% entre las mujeres. Los movimientos indígenes atisban la posibilidad de autogestionar sus tierras después de siglos de exterminio y explotación. Chávez es, además, un excelente estratega y ha establecido alianzas con países emergentes que van a desplazar a USA en el liderazgo mundial por su propia inoperancia.
Con respecto a Irán, entiendo que no te gusten las teocracias, pero es lo que eligió el pueblo. La revolución iraní es la más falseada y ocultada de todas por Occidente porque en ella confluyen dos demonios para el capitalismo: el espíritu social y el Islam. El shá era un carnicero que puso en manos de los británicos todos los recursos del país a cambio de que su fortuna personal aumentara y al que su pueblo le traía sin cuidado. Algo así como el rey de Arabia Saudí, pero en imbécil.
Sería muy largo hablar de todo esto, y no creo que pueda hacerte cambiar de ideas, pero me gustaría que vieses las cosas desde otra perspectiva, leyendo entre líneas o buscando otro tipo de información.
¿No te parece raro que exista siempre unanimidad entre los líderes políticos y empresariales a la hora de demonizar a los mismos?
Salud.

bLuEs dijo...

Bueno, ya dices que en este tema estamos muy distanciados y creo que es verdad. No obstante creo que resulta interesante confrontar las dos visiones por muchos motivos. Fundamentalmente porque las cosas no son ni blancas ni negras y siempre viene bien fijarse en los tonos intermedios. No es que quiera defender a Obama, para empezar porque no tengo casi ni idea de lo que está pasando. Simplemente me sorprende que haya al menos algunas mínimas iniciativas que sus predecesores no han querido tener. En realidad para mí todos han hecho y hacen cosas inadmisibles. Quizás esta sea una diferencia entre tu postura y la mía, porque yo no veo buenos y malos, únicamente malos y graduaciones entre malos.
Es verdad que hay mucha manipulación informativa y que es complicado hacerse una idea que se acerque algo a la realidad pero aún así me atrevería a decir que ni la necesito. Mi argumento no es el mejor en cuanto a discusiones y también puede parecer prepotente pero no creo que le reste verdad. Cuando a una persona le duelen sinceramente las malas condiciones sociales se nota que está dirigido por una idea (de verdad o como se lo quiera llamar). Tanto en el caso de Castro como en el de Chávez creo que es obvio que no es así. Se nota en muchos detalles, incluso en los gestos. Y cuando una persona no está guiada por estos motivos (cosa que suele pasar en la mayoría de los casos) es fácilmente susceptible de ser captado por el poder. El poder o la fama son sensaciones fortísimas que explican muchas de las relaciones humanas. Yo le recomendaría a cualquier persona de a pie que tuviese esos famosos quince minutos de fama, sólo así podría hacerse una idea de lo fuerte que es esa emoción y de lo que puede llegar a significar. Puede ser marcando un gol ante cien mil personas, tocando delante de unas pocas docenas o gobernando un país. El “subidón” es tremendo. Chávez o Castro han jugado a ser los buenos pero no son lo que aparentan porque es obvio que carecen de la idea que mencionaba antes. Cuando no se está guiado por ideas de ese tipo es muy fácil caer en las tentaciones de poder que, como dije antes, provoca emociones muy fuertes y por lo tanto hace difícil que no se caiga en este tipo de tentaciones. No olvides que salvaguardándose en idealismos se han cometido los peores crímenes de la humanidad. Si Castro se preocupase de verdad de su país no hubiese seguido en el poder siendo octogenario. En estos casos suele ser la muerte lo que los tiene que quitar del medio, ellos ya se sienten en una situación de omnipotencia que les hace creer que nada les puede tocar.

bLuEs dijo...

Chávez no voy a negar que haya hecho cosas positivas, incluso algunas mejoras sociales que no has puesto y que también se le podrían poner en su haber. Pero esto no es más que una parte de su juego de benefactor. Es como el sádico benevolente que se preocupa por el objeto de su dominio porque lo puede dominar pero cuando no puede dominarlo le da igual lo que le pase. A Chávez le gusta que vayan bien las cosas mientras sea él el responsable. Por otra parte, ¿quién es Chávez?. ¿Un intelectual?, ¿un humanista?. No, es un militar y un militar golpista. Y no es que pretenda que el único gobierno sea el de Platón con los filósofos al frente, pero desde luego los militares no es un sector en el que se encuentre mucho desarrollo humano, por el contrario ese sector (como otros que tienen poder) ha sido nido común de muchas involuciones humanas. No es cuestión de que me guste o no me guste, es cuestión de saber de qué pasta estamos hechos. La de Chávez es obvio que no es la buena.
La demonización de estos países por parte de los países más poderosos es patética. Recuerda mucho a las explicaciones de Girard. Cuando hay un problema en vez de resolverlo lo trasladamos y nos cargamos al otro. Bajo este esquema, que suele ir insuflado por el miedo, se han creado mentiras como el “eje del mal” o cuentos por el estilo. Pero que exista esto no exime de culpa al otro bando. Que Venezuela, Cuba y países similares acaben asociándose no se debe a una cuestión verdaderamente ideológica, es simple conveniencia. Es como cuando los negros americanos forman guetos y se vuelven racistas, es un racismo en dirección contraria porque es una respuesta al racismo que reciben pero no deja de ser lo mismo en el fondo.
Te agradezco mucho tu explicación, que creo que es bastante constructiva y además a mí me ha ayudado a ensanchar algo más las miras (al menos eso espero). De todas formas, y como pronosticabas, no puedo cambiar mucho de opinión. Con peores cosas me he equivocado y he tenido que desdecirme pero con algo hay que vivir y por el momento no encuentro algo radical que me haga cambiar de opinión.
Suelo decir que la gente se divide entre los que hacen daño y los que lo reciben. Por eso es importante saber al menos quién es el que golpea.
Un saludo y gracias de nuevo.

Dizdira Zalakain dijo...

No me pareces prepotente en absoluto porque ya conozco algo de tu trayectoria. A mí también me parece bien que discrepemos alguna vez. Tampoco pretendía convencerte de nada y, además, podríamos tirarnos horas y horas hablando sobre esto.
Quizá, la mayor diferencia entre nosotros radica en que yo creo tener claro quién hace daño y quién lo recibe, como tú has dicho, y, además, me parece totalmente legítimo defenderse de ese daño en la medida en la que se pueda. Ya sé que esas alianzas no son por bondad sino por estrategia, pero quizá sea la única forma de plantar cara al imperialismo capitalista -que, hoy por hoy, lo representan Estados Unidos y Europa.
Igualmente te digo que si el panorama mundial cambiase no tendría ningún inconveniente en reconocerlo y me pondría de parte del dañado.
Gracias a ti y un saludo.

bLuEs dijo...

Al menos malo será que así nos salga una de esas "camarillas adulatorias".

Un abrazo.