martes, 21 de julio de 2009

CHECHENIA: UNA TRAGEDIA SILENCIADA.

El conflicto checheno constituye un ejemplo perfecto de los conflictos olvidados de todos y que únicamente salen a la palestra cuando se produce un asesinato de alguna personalidad con repercusiones internacionales. Éste ha sido el caso de Natalia Estemirova, colaboradora de la ONG Memorial en Grozny, capital chechena, asesinada recientemente por los sicarios del presidente Kadirov, títere a su vez del primer ministro ruso Putin y señor absoluto de la vida política y económica chechenas.

El sufrimiento del pueblo checheno, por centrarnos en la etapa más reciente, arranca a partir de su autoproclamación de independencia, a raíz de la desmembración de la Unión Soviética. Lo peor no han sido las dos terribles guerras que han masacrado a civiles inocentes a manos del ejército ruso sino los posteriores años de represión y terror que no aparecen en ningún noticiario. El problema de los chechenos es que no cuentan con la simpatía y las cuentas corrientes norteamericanas como ocurre con el teocrático y feudal, pero impulsor del buen rollo Dalai Lama, que despierta simpatías entre la jet aburrida y que se ha convertido en un líder más mediático que el propio Papa. Pero, ¿qué ocurre en esta pequeña república para suscitar tanto interés en el gobierno ruso?

En primer lugar, es fundamental su papel geoestratégico. Esta región, poco más grande que una provincia española de tamaño medio, está atravesada por importantes oleoductos procedentes de varias ex-repúblicas soviéticas que Rusia utiliza para exportar gas y petróleo a Europa. Y ella misma es una importante exportadora de estos productos.

Putin a través del joven, necio y brutal presidente Kadirov, maneja las mafias encargadas de la comercialización del crudo que se reparten los beneficios en un equilibrio perfecto de corrupción. Previamente, fue necesaria una macrocampaña mediática similar a la que Bush orquestó con el 11-S o a la que el PP-PSOE lleva realizando en España. En ella, Putin, que para entonces controlaba todos los medios de comunicación del país, presentaba a los terroristas chechenos como el único peligro para la estabilidad y el desarrollo de las libertades de los rusos. Existen pruebas más que sólidas que implican a los servicios secretos rusos en la organización de los atentados más sangrientos luego atribuídos a los rebeldes chechenos, así como de la nula intención negociadora del gobierno ruso con los mismos.

Desde la finalización oficial de la guerra en 2002 vienen siendo cotidianos los secuestros, torturas y ejecuciones extrajudiciales de civiles chechenos bajo la impunidad que proporciona el hecho de que la comunidad internacional mire hacia otro lado. No obstante, existen personas valientes que dedican su vida a denunciar estos hechos. La última víctima ha sido Natalia Estemirova, cuya muerte ha ocupado unas pocas lineas en la prensa. Tras su muerte, la ONG Memorial abandona Chechenia por el riesgo mortal que entraña trabajar en este lugar del Cáucaso.

A partir de ahora, todavía reinará una mayor impunidad, según van siendo asesinados abogados, periodistas y dirigentes políticos dispuestos a dar a conocer al mundo el drama checheno.


2 comentarios:

bLuEs dijo...

Hace años leí "Money", la novela de Martin Amis. En ella había un personaje que, aún siendo una mala bestia, tenía muchas cosas interesantes y divertidas. Mientras charlaba con otro personaje le preguntó (y hablo seguramente recordando y traduciendo algo mal) si un hecho era por dinero o por mujeres, a lo que este personaje replicó algo así como que daba igual, total eran lo mismo. Más o menos así se pueden explicar buena parte de los motivos de que este sea otro conflicto "olvidado".

Lo que no deja de sorprenderme de gente como Putin es que se le pueda creer mirándole a la cara. No voy a decir que haya que tener tan buen ojo como tuvo Plotino para descubrir a un ladrón entre muchas personas con solo mirarle al rostro .... pero es que Putin exala una inhumanidad que ya molesta hasta a la vista.

Cuando fue la rueda de prensa del hundimiento del Kursk hubo una madre de un marinero que le recriminó a Putin delante de los ojos de medio mundo. Rápidamente aparecieron un par de funcionarios para ponerle una inyección (por supuesto por el "bien" de una mujer tan alterada) que al momento la dejó inconsciente.

Vamos que....lo de antes, lo que citas y cosas como la masacre del teatro son "detallitos" como para que la opinión internacional fuese un poquito más crítica.

Saludos.

Dizdira Zalakain dijo...

La verdad es que Putin tiene una pinta tan siniestra que da miedo. Es triste que tenga que existir alguien así, pero resulta el único contrapeso junto a China para evitar la amenaza de un totalitarismo global de Estados Unidos. También te digo que a éste, por lo menos, se le ve venir. La radiante sonrisa de Obama me inquieta aun más.
Saludos.