viernes, 8 de mayo de 2009

Tortilla de Cortegana

Esta receta se la debo a la madre de mi suegro, que vivía en este precioso pueblecito de la Sierra de Aracena. En realidad, este nombre nos lo hemos inventado nosotros en su honor.
Se trata de una deliciosa tortilla, dura pero esponjosa, que se puede utilizar como una base de pizza, infinitamente mejor, cubierta de pimientos, berenjenas, aceitunas, anchoas, atún, queso, champiñones... En fin, que podemos prepararnos nuestra combinación preferida; o tomarla con ensalada o pisto.



Ingredientes, para dos personas:


-5 huevos,
-Harina,
-Pan rallado,
-Leche
-Aceite de oliva,
-Orégano,
-Sal.



Modo de elaboración:

Para esta tortilla -y en realidad para cualquier otra- es fundamental usar el mínimo de aceite. Bastará con untar una sarten más bien grande con un poco de aceite para evitar que se pegue.
Batimos los huevos en un bol. Les añadimos una pizca de sal. Después vamos añadiendo el pan rallado, la harina y la leche poco a poco y mientras lo vamos mezclando haciendo círculos con la cuchara -como si removiéramos el azúcar en el café. ¿Qué cantidad de harina, pan rallado y leche hay que echar? Pues eso depende de cómo queramos la tortilla. Mientras más pan y harina añadamos, la tortilla se parecerá más a un bizcocho y menos a una tortilla. La leche es preciso echarla para ir licuando la mezcla y que no se quede como cemento. Cuando estemos satisfechos con la mezcla, la espolvoreamos con un poco de orégano.
Calentamos un poco la sarten, añadimos la masa y la ponemos a fuego muy lento. Lo más lento posible. Cuando lleve unos cinco minutos así, comprobamos si la tortilla está ya hecha por abajo -por arriba seguirá estando sin hacer, claro está.
Ahora viene la parte peliaguda para los torpes. Hay que darle la vuelta. Como esta tortilla tiene la masa muy espesa es más fácil de lo habitual.
Lo mejor es utilizar una tapadera de aluminio como las de la foto. Tapamos la sarten con la tapadera y le damos la vuelta ¡Sin miedo! Bueno... por si acaso hazlo en un sitio en el que no sea muy traumático que caiga un montón de masa... Si ha habido suerte, comprobaremos aliviados que la tortilla está redonda y oronda sobre la tapadera. Ahora la dejamos caer deslizándola sobre la sartén, de forma que la parte que antes estaba abajo ahora esté arriba. Y dejamos de nuevo que se vaya haciendo a fuego muy lento. Cinco minutos después y una vez cuajado el huevo por los dos lados, la sacamos ya sin miedo.
Y a disfrutar.

Más sobre Cortegana.

Aguardar demasiado a un convidado es una falta de consideración para los que están presentes.
Brillat de Savarin