jueves, 14 de mayo de 2009

El control del pensamiento: la ilegalización preventiva.




Hace tiempo que este tema aparece reflejado de diversas maneras en novelas de ciencia ficción y en películas futuristas. En algunos casos, como el clásico de Orwell, el control ideológico es policial y drástico y se ejerce mediante prohibiciones tajantes y concretas. Esto, por muy claustrofóbico y castrante que resulte, impone menos temor que lo que está ocurriendo hoy en España.
Aquí nos encontramos ante un paso más en la carrera por controlar a la población: el control de las ideas. Ya no se prohibe actuar de tal o cual manera sino pensar de una forma determinada. Como todavía la telepatía no permite adivinar lo que uno piensa, ni se nos ha implantado un microchip para controlar nuestro cerebro, el estado tiene que recurrir a la ilegalización preventiva de las opiniones que intentan hacerse públicas.
De hecho, el Fiscal General y los abogados del Estado, reconocen que, en esta ocasión, van a tener más problemas para ilegalizar la lista de candidatos a las elecciones europeas de la agrupación Iniciativa Internacionalista. Evidentemente, no se puede acusar de terroristas al Premio Nacional de Literatura Alfonso Sastre, ni a la líder de Corriente Roja y ex-diputada por Izquierda Unida, Ängeles Maestro, ni a diversos líderes de pequeños grupos nacionalistas de la Península, hasta hoy considerados "inofensivos".
Hasta los que nos gobiernan comprenden que esto es una locura. Entonces, se recurre a la posibilidad de que alguno de ellos tenga un amigo o un primo que haya formado parte de lo que, con un lenguaje goebbelsiano, es denominado, "lista contaminada". Si todo esto tampoco funciona, entonces se inventan la ilegalización preventiva: con ella, el Estado vela por nuestra seguridad y acaba con una ideología antes de que se pueda plasmar en una lista, porque puede ser peligrosa. Esto sería de chiste sino fuera tan terrible y supusiera una vulneración tan flagrante de nuestro derecho a discernir.
También se me pasa por la cabeza la denigrante situación de un hombre de la categoría intelectual y ética de Alfonso Sastre, con un larguísimo pasado de lucha a cuestas rindiendo cuentas ante un tipo anodino que aprobó unas oposiciones y que ejecuta sin cuestionarlas ni ética ni técnicamente, las instrucciones que le vienen ya dictadas: "Ilegalícenos Vd. este partido: busque cualquier excusa."

Personalmente, tengo poca fe en la decisión que pueda adoptar el Tribunal de Estrasburgo con respecto a los recursos que seguramente interpondrán los peligrosos asesinos de Iniciativa Internacionalista, ya que Europa se ha convertido en una especie de transnacional mercantilista que ha aparcado a un lado cualquier cuestión relativa a los Derechos Humanos. Me temo que un 15% de la población de Euskadi e ignoro el porcentaje de la población española, tendremos que seguir con la mente en blanco mientras el Estado nos protege de nosotros mismos.

Listado de los peligrosos terroristas que encabezan Iniciativa Internacionalista.
Fahrenheit 451 - François Truffaut