sábado, 3 de julio de 2010

Trucha con trufas.

Trufas y truchas... Con esta receta podríamos inaugurar una nueva sección que iría de unir alimentos que en realidad solo se parecen por sus nombres. Pavo con pato, tarta con torta, pechuga con lechuga, limón con melón, apio con opio... Pero, ciertamente, esto constituiría una chorrada indigna incluso de este blog, así que mejor vamos a dejarlo.
Este plato es un poco complicadillo y largo de hacer, más que nada la fase del empanado, pero si tenéis maña, tiempo y paciencia, lograréis un resultado de lo más exclusivo y en verdad delicioso. La salsa de acompañamiento es opcional, pero os aseguro que le va muy bien y, además, es muy sencilla de hacer.
Con respecto a las trufas, son uno de esos alimentos delicatessen, carísimos y algo decepcionantes, pero hay variedades en conserva que son baratas y se pueden utilizar para aderezar algunos platos. En esta receta hemos utilizado un botecito que contenía dos trufas pequeñitas con un peso de 10 gramos. Nos costó 2 euros.

Ingredientes para 4 personas:
Para la salsa:
-Cuatro cucharadas soperas de mayonesa.
-Una cucharadita de salsa de mostaza.
-Un pellizco de pimienta negra molida.
-Medio limón exprimido.
-Un chorrito de vinagre -mejor si es de arroz.
-Unas gotas de aceite de sésamo.
-Dos o tres aceitunas rellenas de anchoa bien picadas.
Para la bechamel:
-50 gr. de mantequilla.
-4 cucharadas soperas de harina.
-200 ml. de leche
-Un pellizco de nuez moscada.
-Sal
-10 gr. de trufas muy picadas.
Para la trucha:
-4 filetes de trucha
-Aceite de oliva
-Sal
-Pimienta negra
-Harina.
-Huevo
-Pan rallado
-Mantequilla.

Modo de elaboración:
Primero hacemos la salsa. Es tan fácil como mezclar los ingredientes y revolverlos bien con un tenedor. La metemos en el frigorífico.
La bechamel que necesitamos no es para dejarla enfriar, como si fuese para croquetas y, además, la necesitamos bastante espesa, porque es para rellenar los filetes. Así que utilizaremos menos leche de lo normal. Ponemos en un cazo la mantequilla a derretir y añadimos el harina. Removemos bien hasta que se fundan ambos ingredientes y luego vamos añadiendo la leche -es mejor que esté muy caliente- sin dejar de remover. Cuando tome un aspecto uniforme y una consistencia más bien espesa, le añadimos un poquito de sal, un pellizco de nuez moscada y las trufas bien picadas y removemos un poquito más. La reservamos.
Ahora vamos con los filetes. Los sazonamos y los embadurnamos de harina por el lado que no tiene piel y los ponemos en una sarten con un poco de aceite de oliva, con la parte sin piel boca arriba. Cuando estén dorados, los retiramos y les quitamos la piel -es muy facil: basta con tirar y sale sola.
Ahora cortamos en dos los filetes y, como si de un sandwich se tratara, los rellenamos con la crema de bechamel y trufas.
Ahora viene la parte del rebozado. Es un poco complicada, porque la consistencia de los filetes es quebradiza y se nos pueden romper en el proceso. Los envolvemos primero en harina, luego los untamos de huevo batido y por último les ponemos otra capa de pan rallado.
Para freir los empanados utilizaremos un trozo de mantequilla derretida y un poquito de aceite en una sartén poco grande. La ponemos bastante caliente y vamos poniendo los filetes uno a uno unos veinte segundos por cada lado.
Servimos recién hechos y los comemos acompañados por la salsa fría.
Buen provecho.