domingo, 26 de abril de 2009

Un pintxo y una tostada.

Hoy vamos a preparar una cena ligera que, acompañada de cualquier ensalada , puede resultar rápida y deliciosa, si se nos presentan invitados de forma imprevista.

TOSTADA.
Se trata de una comida ligera muy fácil de preparar y que, como he comentado, se puede complementar con cualquier ensalada. A esto, en el típico restaurante pijo, le llaman tosta noruega o alguna chorrada similar y te clavan 9 euros sin cortarse un pelo.
Tomamos una rebanada de pan, a poder ser de leña, y lo tostamos en una plancha o sartén. Cuando esté crujiente, untamos la mantequilla mientras permanece muy caliente, para que ésta se derrita. Finalmente, colocamos sobre la tostada una tajada de bacalao ahumado en aceite. Es un bacalao que viene enlatado y que normalmente puedes encontrar en la sección de refrigerados. Si no lo encuentras, puedes usar bacalao ahumado normal, pero no está tan bueno. Y ya está.

EL PINCHO.

Este pincho se puede tener ya preparado y recalentarse en el momento, pero siempre en el horno o en la plancha, nunca en el microondas, porque se reblandece y queda fatal.
Ingredientes:
-Un calabacín,
-Una berenjena,
-Queso de rulo de cabra,
-Huevo y pan rallado para empanar,
-sal,
-Aceite de oliva.

Partimos el calabacín y la berenjena en rodajas finitas. Les ponemos un poco de sal y las empanamos, pasándolos primero por huevo -que hemos batido previamente- y por pan rayado.
Ponemos aceite abundante en una sartén y, cuando esté bien caliente, vamos friendo las rodajas. Es mejor freír mitad y mitad, osea, calabacín y berenjena, a partes iguales, para que se enfríen lo menos posible.
Procurando que estén bien calientes, colocamos una rodajita de queso de cabra entre una pieza de calabacín y otra de verenjena, para que el queso se funda. Lo colocamos sobre una rodaja de pan y listo.

CONSEJILLO DEL DÏA:

Freír bien es algo que se aprende con la práctica. En general, para los rebozados la regla fundamental es esperar a que el aceite esté muy caliente y no echar demasiados a la vez. Y otra cosa importante es que, cuando saquemos los rebozados de la sartén, los pongamos un rato en un papel de cocina para que absorba el aceite. Una vez hecho esto los quitamos del papel -que después de un rato se quedará empapado y aceitoso- y los servimos en otro plato.