miércoles, 1 de abril de 2009

Guisantes con patatas y bonito

El plato de hoy es sabroso y nutritivo, lo que significa que podemos tomarlo como plato único por sus variados ingredientes.
Ya que vamos a utilizar algunos de los mismos enlatados, por lo menos intentaremos comprar buenas verduras. En la actualidad, en todas las comarcas del Estado existen agricultores que han optado por la agricultura de calidad frente a la producción masiva. Siempre que nos sea posible elegiremos la agricultura ecológica. Así nos aseguramos de que los productos adquiridos, aunque sean algo más caros en ocasiones, están libres de pesticidas dañinos y, además, de que el precio que pagamos está más ajustado al precio de coste de la producción. Digo yo que siempre será mejor colaborar con un agricultor de nuestro entorno que con una multinacional. Ya hablaremos de este tema en otra ocasión. De momento, vamos con la receta del día.

Tiempo de elaboración: 45 minutos aprox.

Ingredientes:para dos personas; (si sois más aumentadlo proporcionalmente):
-Una lata de guisantes de unos 500 gr. .
-Cuatro patatas grandes.
-Una lata de bonito en aceite de oliva de unos 300 gr..
-Tomate frito.
-Un pimiento verde de tipo italiano, (o sea, los pequeños arrugaditos. El pobre pimiento que he usado no ha salido en la foto: se me ha olvidado).
-Sal.
-Aceite de oliva.
-Pimentón.
-Una pastilla de caldo de pescado. (Sí, sí, habéis leído bien. De momento, prescindiremos del fumet.)
-Un par de dientes de ajo.

Modo de elaboración.
Picamos los ajos pelados, junto con el pimiento y lo sofreímos en aceite.
Después añadimos una cantidad generosa de tomate frito -como medio frasco
Cuando esté bien sofrita la mezcla, añadimos las patatas. Esto es importante. Debemos pelarlas y cortarlas en trozos medianos, empujando con el cuchillo hacia fuera, como si las desgajáramos. Esto es fundamental para que se guisen mejor. No me preguntéis por qué, pero lo dijo Arguiñano y eso debería bastarnos. Una vez cortadas, debemos echarles sal porque las patatas no absorben sabores tan fácilmente, como, por ejemplo, el arroz.
Freímos las patatas un par de minutos a fuego alto y añadimos la pastilla de caldo desmenuzada.
Cubrimos el guiso con agua y lo dejamos hervir unos 15 minutos con el puchero tapado.
Transcurrido este tiempo, añadimos los guisantes, sin el caldo de la lata o bote, por favor... Añadimos también el bonito troceado y un poco de pimentón.
Lo dejamos una media hora a fuego bajo, vigilando que no se consuma el agua. Si eso ocurriera se va añadiendo un poco y listo. Antes de terminar, por si acaso, pinchad una patata para aseguraros de que están tiernas. También podéis probarla, ¡teniendo cuidado de no quemaros!



Consejillo del día:
Quitad la parte verde de los ajos para que no repitan. Los estómagos delicados lo agradecerán.