miércoles, 27 de abril de 2011

Público, contra su público.

El diario Público está considerado como el periódico de ámbito estatal de línea editorial más izquierdista. Esto es algo en lo que me parece a mí que todos estamos de acuerdo.
Sea lo adecuada que sea, nuestro pensamiento político está ineludiblemente condicionado por la imagen según la cual tendemos a considerar las ideologías políticas como puntos situados a lo largo de un segmento que admite infinitas gradaciones entre dos extremos (ultraderecha y ultraizquierda.) Pero, si esto es así, decir que Público "es el que está más a la izquierda" solo servirá para aportarnos una información relativa de su situación con respecto los otros periódicos en ese segmento. Que Público sea el periódico situado más a la izquierda no significa ni siquiera que ocupe la mitad izquierda de ese segmento; es decir, no implica que pueda ser considerado de izquierdas. El periódico más izquierdista -en términos relativos- del Chile de Pinochet o de la España de Franco no era de izquierdas en términos absolutos. El país más húmedo del Magreb en términos relativos no es un país húmedo en términos absolutos.

Pero ¿cuál es entonces el criterio para ubicar a una ideología en ese segmento? ¿Cómo determinamos, en términos absolutos, hasta qué punto es de izquierdas un periódico? La pregunta parece imposible de contestar sin definir previamente en qué consiste ser de izquierdas. Y esta pregunta misma ya es motivo de irreconciliables discusiones ideológicamente condicionadas. Por increíble que parezca, es posible que Rubalcaba o Carmen Chacón se consideren a sí mismos como izquierdistas. Es posible que Aznar, como creo recordar que manifestó en cierta ocasión, se considere de centro. También es posible que mientan con la intención de caer más simpáticos a cierto sector de la opinión pública. Pero sin un criterio medianamente consensuado es imposible decirle a Rubalcaba, Chacón o Aznar que, o mienten, o no saben lo que dicen.
Ante las dificultades que presenta este camino, proponemos dos maneras alternativas de comprobar hasta qué punto es de izquierdas el diario Público.

-Distancia con otros periódicos.

Como hemos visto, el dato de que Público sea el periódico más a la izquierda de la prensa estatal no nos indica hasta qué punto es de izquierdas. Para ello tendríamos que averiguar qué significa ser de izquierdas, y ése es un dato sobre el que carecemos de consenso.
Pero lo que sí podemos hacer es determinar cuántas son las diferencias ideológicas que existen entre Público y el resto de los periódicos. Con este sistema nos ahorramos tener que valorar si esas ideas que los hace diferentes son o no de izquierdas. Simplemente contabilizamos cuántas son.
También podemos evaluar con cierta objetividad hasta qué punto esas ideas que los diferencian son rechazadas por el resto de periódicos. Con ello lograremos considerar como poco significativas aquellas diferencias que generan poco o ningún conflicto ideológico con los otros periódicos.
Por último podemos considerar como no ideológicas las diferencias que carezcan de contenido ideológico. Por ejemplo, el favoritismo hacia un determinado equipo de fútbol es claramente no ideológico. Las acusaciones por casos de corrupción tan típicas últimamente en las portadas, tampoco son ideológicas: ningún bando defiende que la corrupción sea buena, solo se acusan unos a otros de practicarla. Tampoco son ideológicos los ataques personales, etc. Estas guerras de descalificaciones y acusaciones quizá puedan ser síntoma de desavenencias ideológicas subyacentes, pero no constituyen desavenencias ideológicas propiamente dichas.
Si al actuar así, encontramos que las diferencias ideológicas entre Público y los demás periódicos son numerosas, entonces podríamos imaginarnos así el segmento:



Ello no nos permitiría todavía determinar en términos absolutos si Público es de izquierdas o no. Pero nos permitiría conjeturar que, dada la diferencia relativa sustancial con los considerados de derechas, Público probablemente entraría dentro de esa mitad izquierda del segmento.


Si, por el contrario, encontráramos pocas diferencias ideológicas entre Público y los demás periódicos, podríamos imaginarnos así el segmento



y concluir que, dada la escasa diferencia con los periódicos considerados de derechas, entonces Público probablemente estaría dentro de la mitad derecha del segmento.


No pretendemos -ni podríamos- hacer un estudio exhaustivo de esas diferencias ideológicas, aunque invitamos a que cojáis varios periódicos, junto con Público y hagáis el experimento. Mi impresión es que Público se diferencia notablemente del resto de periódicos en cosas como las siguientes:
-Defensa de los derechos de los gays y lesbianas.
-Críticas severas contra la Iglesia Católica.
-Denuncia de actividades de grupos neonazis.
-(...)
Honestamente, ahora mismo no caigo en más diferencias (recordemos que están excluídas las acusaciones mutuas de corrupción, etc. entre PSOE y PP, porque no son per se diferencias ideológicas.)
El problema no es que sean pocas diferencias. Seguramente me he dejado algunas más. Es que estas ideas supuestamente distintas no son abierta y tajantemente rechazadas por el resto de periódicos. La mayoría de los periódicos son partidarios de reconocer los derechos de gays y lesbianas: las diferencias lo son de matices. Aunque algunos periódicos de derecha se alinean claramente con la Iglesia Católica, pocos hacen de su defensa un objetivo prioritario: de hecho, hay periódicos de derechas notablemente antieclesiásticos, como El Mundo. Y ningún periódico defiende o justifica las actividades de grupos neonazis: como mucho las ignoran.

Por tanto, mi visión del asunto es que las cuestiones ideológicas en las que existe clara y tajante discrepancia entre Público y el resto de periódicos es tan escasa que, usando un símil del ciclismo, Público encabezaría un compacto pelotón ideológico de derechas, pero en absoluto sería un "escapado."

-Distancia con el público de izquierdas.
El otro camino alternativo de comprobar hasta qué punto es de izquierdas Público es comparar sus ideas con las de su público. Esta comparación es hasta cierto punto posible gracias a la edición digital del periódico, en la que se permite a los lectores publicar comentarios a los artículos.
Puesto que Público es considerado el periódico más a la izquierda, es de suponer que mayoritariamente sus lectores son también de izquierdas. Si mayoritariamente los lectores manifestaran conformidad con la línea ideológica de Público, o la consideraran demasiado izquierdista, entonces tendríamos un buen indicio de que, en relación a los lectores de periódicos del estado español, Público está situado claramente en la izquierda.
Pero si resultase que, con excesiva frecuencia, los lectores se quejasen de que Público es demasiado derechista, entonces habría que concluir que existe un buen sector de ciudadanos que está claramente más a la izquierda de su línea editorial. Lo que pondría en duda el carácter izquierdista de este periódico.

Mayte Carrasco: un caso paradigmático.
La reportera de internacional Mayte Carrasco representa un caso paradigmático del alejamiento entre la línea ideológica de Público y la de su público. Es paradigmático porque pocos artículos de Público -con excepción quizá de los dedicados a defender a la Ley Sinde y a la SGAE- suscitan tantos, tan encendidos y tan abrumadoramente mayoritarios comentarios de queja, repulsa y protesta. Y también es paradigmático porque en esos asuntos que tratan sus últimos artículos de internacional es en donde se están ventilando hoy día las insalvables diferencias ideológicas de nuestro mundo, ésas que llevan a movilizar ejércitos, a asesinar civiles, a arrasar países enteros. No se trata de asuntillos como una recalificación urbanística o unas declaraciones racistas de tal o cual alcalde, sino de masacres humanas, de lucha por el dominio planetario militar y económico.
Recomiendo la lectura de tres de esos artículos: referidos a Libia, a Gaddafi y a Qatar y de sus respectivos comentarios por parte de los lectores que me parece que ilustran a la perfección dos hechos.

-Que esos artículos, a pesar de su carácter ideológicamente decisivo, podrían perfectamente aparecer en La Razón o el ABC sin suscitar protestas en sus lectores, pues coinciden plenamente con la línea editorial de estos periódicos de derechas.
-Que los comentarios de los lectores de Público manifiestan un radical alejamiento ideológico con la línea editorial de su periódico.

Hemos concluído que, por un lado, la ideología de Público es poco diferenciada de la del resto de periódicos estatales de gran tirada. Por otro lado, hemos comprobado que los lectores de Público manifiestan con destacable frecuencia la queja de que la ideología del periódico les resulta derechista. Ambos resultados sugieren que Público no representa ideológicamente a la izquierda del estado español.

¿Por qué Público está contra su público?
Existe un considerable sector de la población española situado notablemente más a la izquierda de Público y que, por tanto, carece de periódico que lo represente. En pura teoría de mercado -la teoría que en el capitalismo, por definición, y esto ya lo descubrió Marx, jamás se cumple- los dueños de MediaPro deberían buscar a ese importante sector de mercado que necesita un producto que nadie le da: un periódico de ámbito nacional y de izquierdas. Sin embargo, no es así. Público prefiere indignar a sus lectores apoyando la Ley Sinde a sabiendas de que es general y masivamente impopular, en la izquierda y en la derecha. Las razones son fáciles de intuir.

El jeque y la hurí freelancer.
Ahora Público quiere transmitir a sus lectores una ideología contundente sobre Libia y Qatar tan delirantemente partidista, y partidista del bando de la derecha, que hace parecer moderados a los demás periódicos. Para ello utiliza a una niñata ignorante con muchos diplomas pijos y un chaleco antibalas que, emulando al gallardo Pérez-Reverte, se juega la vida y la dignidad allí donde hay un enemigo de EEUU al que bombardear con uranio y reportajes empobrecidos. Ella lo ve como una emocionante gamberradita (¡no "le" digas a mis padres que estoy allí! es su revelador e infantil lema. Las víctimas de sus desinformaciones, los pobres libios reventados en medio de la calle con las bombas pagadas por su jefe, el jeque de Qatar, no lo verán tan gracioso, estoy segura.
¿Su jefe, el jeque de Qatar?
Pues sí, literalmente, su jefe, el dueño de Al-Jazeera y, por tanto, de MediaPro.
Así las cosas se ven más claras.

15 comentarios:

Jose Luis Forneo dijo...

Y es que todo al final acaba explicándose segun quien es el amo del capital... Publico, como todos los medios de propaganda del capitalismo, defendera siempre lo que deba, para eso tiene amo. En el caso de Libia aun mas ensañadamente, sin necesidad de fingir, puesto que Qatar tiene mas interes que la propia OTAN en saquear Libia (de hecho ha pedido que se intensifiquen aun mas los bombardeos).

Una buena revelacion. Al final, podriamos decir, dime quien te financia y te dire que defiendes (la regla basica de la libertad de prensa capitalista).

Saludos

RioLena dijo...

A fecha de hoy aún hay personas que se consideran de izquierda que compran y leen el diario El País porque es el único que defiende esas posiciones y Público, al que se considera izquierdista, ni siquiera encaja en sus esquemas. Y no sólo son votantes autoengañados del PSOE, sino que dicen ser más de izquierda. Será que el hombre es un animal de costumbres (muchas, muy malas).

Wundemar dijo...

Como dije en otra ocasión: la "izquierda" de Público es la guay del Paraguay: derechos de gays y lesbianas, sí; oposición a jerarcas católicos y bandas de impresentables neofachas,sí; nacionalización de la banca, decidido antiimperialismo, rechazo a la O(SA)TAN, lucha contra la unipolaridad, no.

O los "publicanos" son socialistas burgueses (en la línea descrita por Marx en El Manifiesto Comunista)o son capitalistas sensibles al estilo de los intelectualoides de pipa, coktail y algún despacho. Para el caso, lo mismo da.

Público no es para el populus. Es res privata y poderoso chevalier es Don Money.

¡Salud!

KRATES dijo...

Más ejemplos, de cómo en Público se manipula la información:

http://vorticeinmediaista.blogspot.com/2011/04/el-diario-publico-manipula-la.html

O en 20 Minutos...

http://vorticeinmediaista.blogspot.com/2011/03/noalaguerra-twitter-condena-la.html

Una fotografía retocada de Associated Press.

http://vorticeinmediaista.blogspot.com/2011/03/marchando-una-de-manipulacion.html

O de Reuters.

http://vorticeinmediaista.blogspot.com/2011/04/curso-de-manipulacion-fotografica.html

eSedidió dijo...

Hummmmmm..... te ha sentado mal el farias de despues de comer, o le has echado hierbitas en plan aditivo.

Los temas para identificar la posición de izquierda: defensa de derechos de gays/lesb, anticlericalismo (excluyo parcialmente el antinazismo) me parece simplemente inefable, ya lo siento. Si hablásemos de defensa de intereses de inmigrantes, de pelea contra la delirante ley hipotecaria, o sobre la actitud de la UE ante la crisis bancaria... lo podría entender, pero lo otro.... ya lo siento, me parece un poco (bastante) folklórico. Es mi opinión.
Yo es que básicamente no leo la prensa, excepto a veces las ediciones digitales (para informarme de cosas específicas) y antes el del desayuno en el bar, costumbre desaparecida desde que no me dejan fumar. Fui lector de El país desde el número 1 hasta que me inflaron las meninges con sus peleas contra el resto de los medios por el tema aquel del reparto digital (despues de aguantar décadas el pijerío de su infumable semanal). Tanto tomar por idiotas a los lectores lleva a eso.
Una vez compré Público y se me cayó al suelo, no por izquierdista/derechista, sino por malo, desde su tipografía hasta sus contenidos.
Por lo demás, el pensar que la línea de un periódico al uso (con su flamante consejo de administración) pueda ser stricto senso de izquierda a mí me resulta iluso.

Anónimo dijo...

Claro que esta a la derecha pero no tanto como los otros,

Dizdira Zalakain dijo...

José Luis:
Lo que yo pienso es que, ya que lo paga el jeque para poner lo que le da la gana a él, que sea gratis el periódico, por lo menos.

RioLena:
Eso es verdad. Hay quienes creen que leer El País es de rojazos. O que leer el Bobelia es de intelectuales.

Wundemar:
Bueno, a los intelectuales de la pipa, el despacho y el cocktail los veo más leyendo El País. A los del Público me los imagino más como... así como gafapasta y RedBull (y nada de fumar, que eso es de fachas insolidarios, que nos colapsan las urgencias)

Krates:
Gracias por los links. Solo de imaginarme a la babosa infecta que a cambio de 500€ al mes trabaja retocando fotos para tan serias y respetables agencias como Reuters, me entran ganas de retocarle a él la cara y dejársela bien pixelada. Y no con Photoshop, con una herramienta totalmente GPL fabricada con auténtico alcornoque.

eSedidió:
Madre mía... o te ha parecido tan coñazo el artículo que solo lo has leído por encima o el de las hierbas -aunque sean en orujo- vas a ser tú, chiquillo.
A ver: el objetivo del artículo era:
-Poner a caldo a Público por no ser de izquierdas precisamente sin tener que definir qué ideas son de izquierdas .
-Para evitar esto último, buscar en qué se diferencian las ideas de Público con respecto a las de los diarios considerados de derechas.
-Encontrar esas tres añadiendo un et caetera.
-Descubrir que esas tres ideas (etc.) en realidad les traen al fresco a los períodicos de derechas.
-Deducir, mediante un ingeniosísimo método indirecto -que, creo, no has sabido valorar por culpa del orujo- que, entonces, esas tres ideas (etc.) no son de izquierdas .

Eso es lo que yo mantengo en el artículo, eSedidió, no lo contrario.

Ay, ay, ayyyy...

AJotAtxe dijo...

Estoy tentado de decir que no hacen falta pruebas como las de nuestra traviesa periodista de que Público no es de izquierdas, ya que esto se puede deducir directamente de que es una empresa grande.
Que una empresa grande sea de izquierdas resulta tan absurdo como un cubito de hielo que aguante diez minutos en una chimenea encendida.
Pero en fin, el método científico consiste en elaborar teorías para después comprobarlas empíricamente, así que, bienvenidas sean las pruebas.
Yo personalmente leo Público de vez en cuando, para enterarme de las noticias "normales", es decir, para saber cuál es la corriente de opinión general, y porque, dentro de lo que cabe, da menos asco leerlo que otros, al menos parte de él.

eSedidió dijo...

Yo es que te soy abstemio, filla. y juro que vuelvo a releer y sigo sin pillarte. Claro que los años no perdonan.

Dizdira Zalakain dijo...

Ajotatxe:
Bueno, ha habido casos en los que, en efecto, una gran empresa ha divulgado ideología netamente izquierdista. Pero eso siempre ha sido por motivos de estrategia. Por ejemplo, cuando a EEUU le convino acabar con la dictadura franquista las editoriales que ahora abominan de Marx (p. ej: Siglo XXI, Alianza, Taurus...) publicaban con entusiasmo todo lo que sonase a comunista. En Irán, durante la Revolución, EEUU financió propaganda (y grupos terroristas) comunistas para debilitar a los religiosos que la lideraban.
En fin, lo mejor de Público digital, como he leído hace poco en algún blog que no recuerdo, son los comentarios de sus lectores. En su edición papel, no encuentro nada bueno, ya que para hacer fuego sale muy caro el kilo de papel y para otras cosas... demasiado colorín que destiñe...

eSedidió:
Bueno, no pasa nada. Lo importante es que estoy de acuerdo contigo: el rollo de los derechos de gays y lesbianas, el anticlericalismo y las denuncias de grupúsculos neonazis no son garantía ninguna de izquierdismo. Son garantía de ser progre y buenrrollista. Y que Público es progre y buenrrollista no lo duda nadie.
A mí, la verdad, el periódico que más me gusta es el Süddeutsche Zeitung. Al no enterarme de nada (con hierbas o sin ellas) tampoco me cabreo.

Maritxu Sorgintxu dijo...

Mediopro, Qatar, Al-Jazeera, el jeque "progre", la FIFA... ¡menuda ensaladilla! ;-)

Dizdira Zalakain dijo...

Sí, ensaladilla con salmonela... ;)

Volar Libremente dijo...

Dizdira acabo de leer en el Pais.com

"... Bin Laden pertenecía al wahabismo, una de las ramas más estrictas y radicales del islam, que se opone abiertamente al peregrinaje a las sepulturas.
De hecho, los talibanes, en--[la órbita ideológica de Al Qaeda---] cometieron un atentado el pasado mes de abril contra una romería a la tumba de un santón...."

¿Algo de esto es verdad?

EE UU anuncia que "sepultó" el cuerpo de Bin Laden en el mar

http://www.elpais.com/articulo/internacional/EE/UU/anuncia/sepulto/cuerpo/Bin/Laden/mar/elpepuint/20110502elpepuint_26/Tes

Dizdira Zalakain dijo...

Volar libremente: es cierto que las peregrinaciones a tumbas de santones, aunque son mucho más reducidas que en el cristianismo, son más propias de los chiíes. De todos modos si eso pretende ser un argumento para explicar lo de tirar el cadáver al mar, es un mal argumento. Precisamente, si los únicos musulmanes que admiran a Bin Laden -y te aseguro que solo lo admiran unos cuantos subnormales que creen las tonterías de al-Jazeera- son wahabíes ¿por qué iban a temer que hubiese una peregrinación? Bin Laden y el resto de sus cincuenta y tantos hermanos son un grupo de millonarios saudíes aliados de EEUU e Israel. Si los musulmanes fuésemos a su tumba sería más bien para escupir en ella.
Además, lo de que el entierro en el mar es una tradición islámica es totalmente falso. Por no mencionar que en Afganistán no hay mar. Creo que esto obedece a la necesidad de deshacerse del cuerpo rápidamente para evitar que se descubra que el cadñaver no es el suyo. Somos muchos los que pensamos que Bin Laden lleva varios años muerto por motivos de salud, pero este sería otro tema.

KRATES dijo...

Sobre la supuesta muerte reciente de Bin Laden hay muchas dudas... Dos meses antes de los atentados del 11-S, estuvo en un hospital de Dubai (EAU) ingresado por problemas renales, ¿cómo iba a sobrevivir sin diálisis durante estos años en la clandestinidad en las montañas de la frontera afgano-pakistaní o en ese «fortín» aislado al norte de Islamabad?

http://vorticeinmediaista.blogspot.com/2011/05/osama-bin-laden-vivo-o-muerto-por-david.html?showComment=1304542956396#c4488210720157551400