viernes, 8 de julio de 2011

El orden de El Capital y el orden de prioridades.

Hace tiempo que me apetecía hablar sobre este libro de los profesores de la Complutense Carlos Fernández Liria y Luis Alegre Zahonero. Ahora es un buen momento para hacerlo: la semana pasada esta obra mereció el Premio Libertador al Pensamiento Crítico que se viene otorgando anualmente en Venezuela.

"El orden de 'El Capital'. Por qué seguir leyendo a Marx" es un libro muy recomendable. Posee tres niveles de lectura y lo normal, supongo, es que un lector solo pueda sacar partido a dos de ellos. Veamos cuáles son esos tres niveles, con la aclaración de que los tres están relacionados entre sí.

1. El nivel didáctico.
En mi opinión, esta es la aportación más valiosa de El orden del Capital, la que más páginas ocupa y también la que más suele pasarse por alto. Las reseñas, tanto las elogiosas como las críticas, van siempre dirigidas a los otros dos niveles.
El Capital de Karl Marx es una obra densa, árida, inmensa y difícil. Yo no he leído de ella más que pasajes y seguramente no soy la única marxista convencida que puede confesar tal falta. Así que muchos de nosotros nos veíamos obligados a acudir a resúmenes. Esos resúmenes están aquejados de varios problemas: A veces son tan poco comprensibles para el no iniciado como el propio Marx. Cuando se trata de viejas ediciones, muy a menudo choca al lector actual el estilo dogmático, casi de catecismo, con el que están redactados, por no hablar de que en esos casos no funcionan las útiles referencias a la situación actual. Cuando, por el contrario, se trata de ediciones modernas, ya asquea nada más empezar a leer el prólogo la letania de obligatorias renuncias al comunismo soviético, a Stalin, a Ceaucescu y demás demonios que es preciso condenar para que el mercado editorial otorgue el nihil obstat.
Este libro es para mí la mejor exposición didáctica de los elementos esenciales de El Capital que puede encontrarse en castellano. El sistema de exposición es muy eficaz pedagógicamente hablando: no escatima páginas en repetir, recapitular, explicar de varias maneras distintas y ejemplificar de mil formas los conceptos y argumentos que se van introduciendo de modo lento y gradual. Es como un buen método de idiomas, sólo que aplicado al aprendizaje del marxismo.
Este nivel didáctico es esencial hoy día. Quienes vagamente se creen de izquierdas o creen que Marx dijo cosas interesantes pero no pertenecen a ese pequeño grupo de expertos en el tema, deberían leer este libro. Tras su lectura, verán como muchas de las cosas que pasan en este mundo, que sigue siendo capitalista, tienen explicación -a veces muy sencilla y muy evidente- si se dispone del aparato conceptual de Marx. Creo que fue Althusser quien comparó los descubrimientos de Marx en economía y sociología con los de la física en el Renacimiento o los de la microbiología en el siglo XIX. Y es cierto: sin el concepto "microbio", las enfermedades infecciosas parecáan misteriosos castigos divinos. Del mismo modo, sin el concepto "plusvalía", la miseria de unos y la riqueza de otros parece provocada por misteriosas causas como "tener más iniciativa" o "ser una raza superior".

2. El nivel especializado.
El orden de El Capital se ocupa también de algunos asuntos de interpretación de la obra de Marx que han propiciado interminables polémicas entre los especialistas en economía (marxistas y no marxistas.) El tema principal es el de cómo entender la teoría del valor de Marx y cómo explicar la relación entre el valor y los precios de producción. Es una cuestión compleja, primero porque requiere por parte del lector un utillaje de conceptos filosóficos y económicos bastante avanzado y, segundo, porque al ser El Capital una obra que Marx no dejó terminada, sino que durante años y años se encontró en un permanente estado de revisión y reconstrucción, se precisa también una importante dote de erudición filológica que no está al alcance de cualquiera. Pero no se trata de una cuestión bizantina. La teoría del valor es la piedra angular de la explicación marxista del capitalismo y de su interpretación depende casi todo lo demás. Como ejemplo del tipo de polémica que origina este asunto, puede leerse este artículo del también marxista y también profesor de la Complutense Diego Guerrero, en el que muestra su desacuerdo con la interpretación de Liria-Zahonero.
Los autores del libro, velando por el primer nivel de lectura, el pedagógico, han decidido marcar con distinta tipografía las cuestiones más técnicas y especializadas. Parece claro, de todos modos que estos dos niveles no son aprovechables por una misma persona. Quienes sean capaces de sacar partido al segundo, probablemente no hayan necesitado el primero; quienes hayan encontrado instructivo el primero tal vez no estarán aun preparados para bucear en las profundidades del segundo.

3. El nivel ideológico.
Denomino así al posicionamiento político de los autores con respecto a numerosos debates dentro de la izquierda de nuestro tiempo y que en buena medida pretenden fundamentar en una correcta lectura de El Capital. Hay una idea clave que ya habían manifestado sus autores en otros libros, especialmente en Educación para la Ciudadania (que no es un manual escolar, pese a lo engañoso de su título, de su formato y de su vocación pedagógica.) Es la afirmación de que los valores sagrados de la Ilustración, los llamados valores republicanos o de la ciudadanía, es decir, la independencia civil, la igualdad y la libertad, con sus corolarios (por ejemplo, el estado de derecho) no son valores burgueses, como ha venido predicando buena parte de la tradición marxista, sino los valores que precisamente Marx quería salvar. Pues justamente el capitalismo es radical y necesariamente incompatible con ellos. Según Liria y Zahonero, el capitalismo se ha apoderado fraudulentamente de unas ideas que dice defender pero que en realidad aniquila como nunca jamás lo había hecho ningún otro sistema socioeconómico.
En este sentido, los autores no consideran que sea una buena idea para los comunistas tratar de "descubrir la pólvora" buscando un derecho distinto y mejor que el que ellos llaman "derecho burgués" o incluso, como ocurrió en la época dorada del Diamat, una ciencia nueva y superior a la "ciencia burguesa." El estado de derecho o el sistema parlamentario no son instituciones burguesas o capitalistas. Al contrario: son instituciones que, nada más nacer en las postrimerías del siglo XVIII, fueron aniquiladas por el también naciente capitalismo. Así pues, capitalismo y estado de derecho no son dos caras de la misma moneda (como coinciden en afirmar los teóricos neoliberales y buena parte de la tradición marxista) sino dos mellizos de los cuales solo uno puede vivir. Los autores del libro, ya desde su introducción, hacen un repaso a la actualidad mundial para demostrar cómo, no solo en la teoría -aspecto que se desarrolla en los capítulos siguientes- sino también en la práctica, es perfecta y dolorosamente visible la profunda incompatibilidad entre el capitalismo y los valores en los que la propaganda neoliberal pretende basarlos. Así, por ejemplo, se muestra cómo el parlamentarismo no es compatible con el capitalismo, ya que en un sistema capitalista el parlamento no decide nada en realidad. Para ello se utiliza un llamativo ejemplo de cómo ni siquiera en los asuntos más triviales puede el parlamento decidir nada en contra de los poderes económicos: el presidente del Gobierno tuvo que retractarse de su intención de reducir de 12 a 8 el número de dias festivos en que podían abrir las grandes superficies.

Mi opinión.
Esta parte del libro es la más polémica y sujeta a debate. Yo comparto la idea fundamental ya expuesta de los autores en un nivel teórico pero veo un problema. El estado de derecho y el parlamentarismo están bien como meta pero ¿cuál es el camino?
Estoy de acuerdo en lo deseable de una República de ciudadanos libres, iguales e independientes y en que para llegar a ella es preciso acabar con el capitalismo. Pero ¿cómo se acaba con el capitalismo? ¿Con una república de ciudadanos, libres, iguales e independientes? Está visto que no, y los autores lo saben muy bien pues ya se encargan de advertirnos de la ley de hierro del siglo XX, que establece que todo intento por esa vía acaba en golpe de estado, invasión militar o abandono de las políticas de izquierdas por parte de los dirigentes.
Carlos Fernández Liria es un paladín intelectual de la Revolución Bolivariana, a la que considera la única excepción de momento a esa ley de hierro. Pero lo cierto es que la Revolución Bolivariana está en continuo peligro de muerte cuando apenas si ha comenzado a andar. No ha acabado con el capitalismo de dentro de Venezuela, Bolivia, Nicaragua o Ecuador (solo lo tiene bajo control) , ni mucho menos con el de fuera. Y no es improbable que el capitalismo termine fagocitando a la Revolución. La decisión de Hugo Chávez de entregar guerrilleros de las FARC a Colombia no es un buen indicio y parece ir mucho más allá de lo que pide la Realpolitik.
Fernández Liria no menciona nunca como excepciones de esa ley de hierro a Corea del Norte o a Irán, por ejemplo. Quizá porque considere que en estos países no se cumplen algunos de esos principios ilustrados (seguramente en muy buena medida esta opinión se deba a que es víctima de la misma propaganda que él tan bien sabe desmontar cuando va dirigida contra Venezuela.) Pero el caso es que, mirando hacia dónde apuntan los misiles de la OTAN y las invectivas de los medios (también de aquellos en los que él participa, como rebelión.org), es posible adivinar que el capitalismo considera a Ahmadineyad mucho más peligroso que a Hugo Chávez.
En resumen, creo que El orden de El Capital
-Es un magnífico libro para comprender El Capital de Marx
-Es una excelente obra para suscitar debates y reflexión
Pero, modestamente, me parece que sus autores confunden objetivos con medios. La República de ciudadanos es el objetivo, el obstáculo es el capitalismo. Pero ¿cuál es el medio? A lo mejor aquí la fe y un kalashnikov aportan más luz que Kant.

Dejo una entrevista en la que Carlos Fernández Liria expone algunas de sus ideas del libro, a veces (y esto lo delata como profesor) repitiendo literalmente ejemplos y argumentos.



17 comentarios:

X dijo...

Otro punto para el debate sería la postura que estos autores sostienen en el libro con respecto a Engels, al que más o menos acusan de haber pervertido las ideas marxistas.

Es cierto que los autores han aplicado amor y pedagogía, demasiado para mi gusto, le sobran páginas.

Por cierto, creo que Liria es la segunda vez que gana este premio.

Volar Libremente dijo...

Dizdira tu realmente me simpatizas.
mi padre guerrillero marxista argentino tuvo un abuelo Libanes y otro abuelo republicano de Logroño.
te dire esto.

Guevara escribió en 1964 en el Prologo del libro de Vo nguyen giap, Guerra del pueblo, ejercito del pueblo.
"...en condiciones especiales en que hayan fracasado los métodos pacíficos de lucha de liberación·"

En su propio libro, Guerra de guerrillas un método. escribió Capitulo 1 "...donde el gobierno haya subido al poder por alguna forma de consulta popular fraudulenta o no, y se mantenga al menos una apariencia de legalidad constitucional, el brote guerrillero es imposible de producir por no haberse agotado las posibilidades de la lucha cívica..."

y mas abajo dice "...no es que se desprecie las luchas de masas obreras organizadas, simplemente se analiza con criterio realista las posibilidades..."

Stalin cita a Lenin en capitulo 7 - Los fundamentos del Leninismo-Táctica y estrategia

"Sólo el marxismo -dice Lenin- ha definido con exactitud y acierto la relación entre las reformas y la revolución si bien Marx tan sólo pudo ver esta relación bajo un aspecto, a saber: en las condiciones anteriores al primer triunfo más o menos sólido, más o menos duradero del proletariado, AUNQUE SEA EN SU SOLO PAIS. En tales condiciones, la base de una relación acertada era ésta: las reformas son un producto accesorio de la lucha revolucionaria de clase del proletariado... Después del triunfo del proletariado, aunque sólo sea en un país, aparece algo nuevo en la relación entre las reformas y la revolución. En principio, el problema sigue planteado del mismo modo, pero en la forma se produce un cambio, que Marx, personalmente, no pudo prever, pero que sólo puede ser comprendido colocándose en el terreno de la filosofía y de la política del marxismo... Después del triunfo, ellas (es decir, las reformas. J. St.) (aunque en escala internacional sigan siendo el mismo "producto accesorio") constituyen además, para el país en que se ha triunfado, una tregua necesaria y legítima en los casos en que es evidente que las fuerzas, después de una tensión extrema no bastan para llevar a cabo por vía revolucionaria tal o cual transición. El triunfo proporciona tal "reserva de fuerzas", que hay con qué mantenerse, tanto desde el punto de vista material como del moral, aun en el caso de una retirada forzosa (v. t. XXVII, págs. 84-85).
salu.

Jose Luis Forneo dijo...

Yo recordaría a algunos autores las palabras del Manifiesto Comunista, que si bien no es un libro de gran profundidad teórica y análisis ideológico o economico, si que deja claras las claves, objetivos y métodos de los comunistas para acabar con lo que, sea con republica de ciudadanos o no, la dictadura del capital:

"Los comunistas no tienen por qué guardar encubiertas sus ideas e intenciones. Abiertamente declaran, que sus objetivos sólo pueden alcanzarse, derrocando por la violencia todo el orden social existente .
Tiemblen si quieren las clases gobernantes, ante la perspectiva de una
revolución comunista. Con ella, los proletarios no tienen nada que perder, sino sus cadenas. Por el contrario, tienen todo un mundo entero que ganar"

Un saludo

Anónimo dijo...

Dizdira, quizá te interese esto:

http://josafatscomin.blogspot.com/2011/07/do-svidania-rebelion-josafat-s.html

Josafat abandona rebelion por la censura impuesta, y advierte la deriva reformista de esa web tras el conflicto libio, ya pudimos todos ver como durante los 3 primeros días en esta web la propaganda otánica ocupaba todas las primeras planas.

Dizdira Zalakain dijo...

X:
Es curioso, porque a mí me sonaba también que ya había ganado. Pero he mirado la lista de premiados de otras convocatorias y no figura.

Volar Libremente y José Luis:
Gracias por los pasajes de Guevara, Lenin y Marx. El asunto de hasta qué punto puede alcanzarse una derrota del capitalismo por las vías que establece el parlamentarismo es controvertido, pero por desgracia hay que reconocer que ya en 1848 Marx lo tenía muy claro.

Anónimo:

Gracias, por la triste noticia. Ya la conocía por el blog de X, El Camino de Hierro.
Al final Rebelión va a tener que recurrir a Almudena Grandes o a Miguel Ríos para sus artículos. O a Punset...

Volar Libremente dijo...

Muy bien entiendo el comentario de Forneo, aunque la impugnación es descalificatoria.

Es decir la cita que hace de uno de los párrafos finales del manifiesto es muy interesante, y en el mismo está precedida de un párrafo que explica en parte mi comentario y dice "los comunistas laboran por llegar a la unión y a la inteligencia de los partidos DEMOCRÁTICOS de todos los países,.." y dice luego.
del párrafo citado por Forneo. "proletarios de todos los países Uníos".

Ahora bien, corriendo el riesgo de ser jusgado como socialchovinista, oportunista, reformista, y todos los "istas" que deseen adjudicarme, citaré el manifiesto comunista cuando dice lo siguiente...

Cap II proletarios y comunistas

" Pero no queremos detenernos mas tiempo en los reproches de la burguesía contra el comunismo. ya dejamos dicho que el primer paso de la revolución obrera será la elevación del proletario a clase dominante, LA CONQUISTA DE LA DEMOCRACIA". Pag 269.Karl Marx "La cuestión Judía y otros escritos. Editorial Planeta

Es decir socialismo = democracia. Mejor dicho Comunismo = democracia.

Volar Libremente dijo...

A la acusación de que los comunistas predican la violencia, el manifiesto responde diciendo" Claro está que AL PRINCIPIO, esto solo podrá llevarse mediante una acción despótica sobre la propiedad y el régimen burgués de producción ...." y dice " estas medidas(económico-políticas) no podrán ser las mismas, naturalmente, en todos los países... y allí enumera una serie de medidas "posibles".

60 años mas tarde.en "El estado y la revolución" dice Lenin mientras intenta sostener SU TESIS de "la dictadura del proletariado" y de "la extinción del estado obrero-(cosa que ninguna revolución victoriosa ha podido demostrar hasta ahora) citando a Engels en su discusión con During dentro del partido socialdemócrata Alemán y dice " recordemos que la violencia es la partera DE TODA VIEJA SOCIEDAD (Marx sostiene que esa VIEJA sociedad) que lleva en sus entrañas otra nueva.(Marx afirma que según lo demuestra la historia) la violencia es (HA SIDO) el instrumento con el cual el movimiento social se abre camino y rompe las formas políticas muertas y fosilizadas.

Lenin en el mismo libro, apenas dos párrafos antes de esta cita anterior afirma."...Nosotros(los comunistas rusos en 1917) somos partidarios de la república democrática como la mejor forma de estado para el proletariado bajo el capitalismo ..."

Lo demás es decir lo que Lenin llama "un panegírico de Engels sobre el uso de la violencia", no es Marx llamando a la lucha armada como algunos pretendieron interpretar, es en todo caso una interpretación de Engels en pleno debate Marxista,(Recordemos que la tesis de la extinción del estado socialista le pertenece a Engels) con aquellos dirigentes del partido Alemán que negaban el uso de la violencia, incluso como método de autodefensa de la clase obrera.

Se trata en todo caso de una discusión política acerca de LOS MÉTODOS DE LUCHA y no de las características o el carácter de esa lucha.

Volar Libremente dijo...

La concepción Leninista del estado socialista o sea la dictadura del proletariado es cuestionada brillantemente por Rosa Luxemburgo de este modo, "...El error básico de la teoría Lenin-Trotsky es que ellos también, igual que Kautsky, oponen la dictadura a la democracia. “Dictadura o democracia”, es como plantean la cuestión tanto los bolcheviques como Kautsky [socialdemocracia]. Este se decide naturalmente en favor de “la democracia”, es decir de la democracia burguesa, precisamente porque la opone a la alternativa de la revolución socialista oponiéndola a la democracia, y por lo tanto, a favor de la dictadura. Lenin y Trotsky, por otro lado, se deciden a favor de la dictadura de un puñado de personas, es decir de la dictadura según el modelo burgués. Son dos polos opuestos, ambos igualmente distantes de una genuina política socialista..."
La revolución Rusa, cap. 8 obras escogidas, Pag 235. editorial Antidoto. Bs. AS. 2008

Por lo antedicho, no estoy negando el carácter violento de las revoluciones en el pasado. Ni tampoco la necesidad de la clase obrera de defenderse,ni siquiera el carácter violento de las revoluciónes políticas, sino que estoy cuestionado la versión voluntarista del Marxismo leninista sobretodo latinoamericano, aunque no exclusivamente, que sostiene que es posible generar condiciones subjetivas mediante la acción de pequeños grupos o núcleos de activistas, dentro de un orden democratice burgués, y a la lucha armada como vehículo para la construcción del socialismo.Fidel castro lo explico hace mas de 10 años atrás, no creo ser capaz de mejorar su claridad y lucidez.

Lo que si estoy afirmando, es que el estado burocrático soviético y los demás estados del "socialismo real", también incluidos China, Vietnan, Cuba, Siria, Corea del Norte, e incluso Venezuela, no han sido, ni tampoco son AÚN estados socialistas, sino capitalismos de estado, que es algo completamente diferente. (Fidel lo llamó Periodo Especial) Y que los estados proletarios (las dictaduras de gobierno) no le dieron paso a la extinción de los aparatos de estado. o a Democracias obrera revolucionarias, ni siquiera a colectivismos igualitaristas, sino mas bien a enormes aparatos burocráticos.

En síntesis: que el primer deber de los revolucionarios es luchar contra cualquier forma de dictadura. Eso es el marxismo.
Marxismo es democracia revolucionaria.

La estrategia armada tal como lo plantearon Guevara y Vo Nguyen Giap, 200 AÑOS DESPUÉS del manifiesto comunista, es precisamente la maduración de la experiencia de la lucha política de los pueblos del mundo y por supuesto de sus partidos proletarios.

Ambos sostienen que en todos los casos la estrategia armada es producto del análisis de las condiciones objetivas y subjetivas, y de los momentos y las condiciones de los procesos políticos en cada país, de tal modo que las formas y características son locales, aún cuando el carácter de la revolución es internacionalista. Cuando el mismo Ernesto Guevara, rompió su propia regla, solo luego de haber sido traicionado por los partidos Comunistas Boliviano y Argentino, escribió con su muerte una gran enseñanza para todos los que vendrían.

http://volarlibremente.blogspot.com/

Ernesto dijo...

El gara se congratula de que la política geoestratégica del sionismo triunfe http://www.gara.net/azkenak/07/277867/eu/Nace-oficialmente-nueva-Republica-Sudan-Sur
Pero que asco.

Anónimo dijo...

joder también se congratuló por la ¿independencia? de Kosovo.

Volar Libremente dijo...

pueden ver el resultado del frente de izquierda en argentina aquí
http://www.tvpublica.com.ar/tvpublica/#

ha ganado la derecha y en segundo lugar el oficialismo(neoPeronistas) ambos irán a balotaje, Fernando Pino Solanas el candidato de la izquierda acaba de llegar,lo primero que dijo es que había pasado la tarde durmiendo y que recién se levantaba... Frente Sur, según parece no llega a 10 %.
Los fachas están con música electrónica, pasmados de cocaína deben verles la cara...
El frente de izquierda se desmorona, en 10 dias...

Volar Libremente dijo...

Pues resulta que la cosa esta que arde...
En Miami titulan asi...
Venezuela es el centro de operaciones de Hezbollah mas grande del hemisferio

http://www.miamidiario.com/internacional/hugo-chavez/al-qaeda/-hugo-chavez-hezbollah-/venezuela-hezbollah/-hezbollah-/roger-noriega-/roger-noriega-departamento-de-estado/grupo-terrorista/celulas-terroristas/10782#.ThmFp7gvo4M

Y desde Venezuela le responden...
http://planetaenpeligro.blogspot.com/2011/07/la-gusanera-cubana-la-basura-falangista.html

Jose Luis Forneo dijo...

Volar Libremente: Democracia y parlamentarismo burgues no tienen nada que ver. Yo diria que son totalmente antagonicos. Asi que conseguir llegar a la democracia a traves de una democracia burguesa es bastante dificil, y la unica manera de lograrlo es luchando para poner a los proletarios como clase dirigente y con el fin de erradicar del todo (del todo, que si no luego pasa lo que sucedio en la URSS y paises socialistas de su entorno) a la clase parásita.
Un debate muy interesante el de la violencia, que en las "democracias" capitalistas es monopolio del estado, y el estado esta en manos del capitalismo. Es decir, y como confirmaria uno de mis poetas favoritos, Bertolt Brecht, solo la violencia que favorece a la clase dominante capitalista es buena, y todo lo que la ponga en riesgo es antidemocratico y terrorista (aunque pretenda construir la unica democracia posible, la socialista).

Un saludo

Ernesto dijo...

"conseguir llegar a la democracia a traves de una democracia burguesa es bastante dificil"
Yo creo que más que dificil, es imposible, ya tiene la democracia burguesa mecanismos legales (y no legales) para que eso no pueda ocurrir.

Dizdira Zalakain dijo...

Volar Libremente y José Luis:
José Luis me ha ahorrado argumentar mi opinión. Él la ha expresado perfectamente. En el fondo tenemos una curiosa confusión de términos propiciada por la propaganda capitalista: democracia no es sinónimo de parlamentarismo, ni antónimo de violencia. "Democracia" no es una utopía indefinida. Es, etimológica, literalmente, el poder para el pueblo. Y el poder para el pueblo, aunque una vez obtenido se puede perfectamente articular a través de un parlamento, no se puede obtener mediante un parlamento.

Ernesto:
Precisamente en las páginas centrales de ese mismo Gara del domingo 10 de Julio aparecía un emotivo reportaje sobre esos heroicos sirios -policías "que se niegan a disparar contra el pueblo"- que han debido emigrar a Turquía.
Al que lleva la sección de internacional de Gara se ve que no le da por pensar que las mismas mierdas fabricadas por el sistema que se dicen de la izquierda abertzale son las que él va soltando de cualquier país que no sea el suyo y que le plante cara al imperialismo. ¿O es que la nueva redacción de Gara ya no le planta cara más que a lo que ponga en peligro el acomodaticio lucro de la rebeldía de fachada?
En resumen, GaraDura se ha convertido en lo mismo que Askoenlared, Rebelión en la Granja y demás vendidos.

KobaRascayú dijo...

Saludos Dizdira y besos digitales. Vuelve uno de vacaciones y se encuentra con diálogos y discusiones de verdadero interés y mérito. Se ve que el blog sigue en plena forma (lo he constatado en las Rías bajas gallegas en algún que otro cibercafé aunque el pacto con mi mujer me impide escribir en vacaciones salvo causa de fuerza mayor). Terminé el libro de Fernández Liria y Alegre Zahonero en la primera semana de julio y como creo que lo más honesto es no repetir las cosas bien hechas y dichas, me limito a patentizar que estoy totalmente de acuerdo contigo, en especial la valoración de texto muy útil para la formación (no es nada malo acercarse a El Capital de manera algo más entretenida que en el original) y el debate. Lo que señalas (y comparto) en el tercer punto no es nuevo porque ya en el célebre (e interesantísimo) taller sobre El Capital organizado -hará ya cerca de veinte años- por la agrupación heterodoxa Marx Madera (del PCE de Madrid) estos autores (más Santiago Alba Rico y algún otro) dejaban translucir sus democráticas ideas que yo siempre quise entender en el sentido que Forneo y tu le dais en los comentarios. Dado que se escribe poco, al menos de manera original y sin tener en cuenta los habituales y dogmáticos ladrillos, el libro es recomendable (su precio no tanto). Por cierto, el taller sobre El Capital de Marx Madera (creo que se llama Marx desde cero) está en la red: https://kmarx.wordpress.com/tag/marx-madera/
Muy recomendable, sin obligación de empapuzarse Das Kapital (aunque debería ser materia obligatoria desde las guarderías), para aquellos que gustan de leer filosofía y, en definitiva, cultura general, que es un déficit que casi todos llevamos encima por muy leídos que estemos en los clásicos del marxismo-leninismo.
Me despido hasta agosto porque entro en fase de médicos, revisiones y ajustes varios.
Ah, la frase de moda en las paredes gallegas es: contra el malestar general, adoquín complex. No es nueva, pero alegra verla por ahí. Salud y hasta pronto.

Dizdira Zalakain dijo...

¡Qué alegría volver a leerte, Koba! Besos digitales a ti también. Creía que ibais a estar más tiempo por Galicia.
Ya conocía el mítico taller de Marx Madera. Yo creo que la idea central de Fernández Liria, a saber, que el comunismo no aspira a destruirlo todo, sino a conservarlo de la destrucción capitalista, es muy válida y no necesariamente tiene por qué considerarse antimarxista. Aparte de que la primera cosa que leí de Marx y que me pareció magnífica, mucho antes de conocer estas polémicas entre marxistas, fue ese pasaje del Manifiesto Comunista en el que los autores, ya en 1848, explican que a los comunistas les acusaban de querer acabar con todo lo sagrado, cuando en realidad era el capitalismo el que se estaba cargando absolutamente todo.
No niego -ni afirmo, porque no lo sé- que Liria, Alba y compañía posean aviesas intenciones, pero las ideas, una vez proferidas, pueden muy bien emanciparse y servir a fines distintos para los que fueron concebidas. Mi concepción del socialismo se parece bastante más a la de Fernández Liria (un estado socialista con la soberanía popular expresada a través de un parlamento) que a las de marxistas más románticos, que hablan de una -a mi juicio- utópica y visionaria sociedad sin estado, de hombres nuevos, con nuevas formas de pensar, de organizarse, de sentir, etc. Las utopías y los paraísos tienen para mí su sitio, pues yo soy creyente. No aspiro a la felicidad perfecta en este mundo, solo a la justicia. La felicidad es un regalo de Dios, la justicia, un deber del hombre.
Resumiría mi postura diciendo que los kalashnikov (o los adoquines complex) son el medio, no el fin; y que el parlamento es el fin, no el medio. Por supuesto, cuando hablo de "parlamento" no me estoy refieriendo a la pantomima en la que consisten los parlamentos en las pseudodemocracias capitalistas.
En fin, espero que lo de las revisiones médicas resulte positivo.
Será un placer poder leerte por aquí el largo y caluroso Agosto (que, además, para mí, coincidirá con el mes de Ramadán.)