sábado, 26 de diciembre de 2009

Caravanas Solidarias.

Siempre he mirado con recelo a las ONG porque hacen de la justicia un asunto de caridad. En los tiempos que corren esta palabra, de resonancias religiosas, se ha mutado por la de "solidaridad", que es su versión laica. Pero bajo esa apariencia innovadora se esconde la misma intención: ocultar que los pobres no necesitan que seamos generosos con ellos, sino solo que dejemos de robarles y explotarles a mano armada, necesitan que les devolvamos lo que es suyo. Si unos ladrones entran en nuestra casa, matan a nuestra familia y nos desvalijan... ¿se nos ocurriría pedir solidaridad a esos criminales? Lógicamente pediríamos justicia: que paguen por lo que han hecho y que devuelvan lo que han robado. Cualquier solución "de buen rollo" es una sucia componendase. Si pensamos en esto tal vez empecemos a comprender cómo es posible que haya gente en África que mate y secuestre. Quitémonos la venda de los ojos: en África tienen de todo, en África solo necesitan que les dejemos de machacar y de expoliar. La solidaridad con África empieza por meter en la cárcel a todos los honestos empresarios del mundo civilizado que por la fuerza de las armas saquean los recursos y esclavizan a la población. Es como si en la Alemania nazi los mismos alemanes que votaban a Hitler enviasen paquetes de comida a los campos de concentración imaginando que los allí presos lo estaban por gusto o por algún oscuro designio que nada tenía que ver con el gobierno.
Esta es la crítica de raíz que cabe hacer a las ONG: no hay que pedir solidaridad a un psicokiller, hay que meterlo en la cárcel o llevarlo al paredón para que deje de asesinar. Pero es que, incluso pasando por alto este problema, la solidaridad de la gran mayoría de las ONGs solo se la creen los ingenuos y bien pensados porque existen informes que confirman que, al menos un tercio de la ayuda se pierde en el camino, en sobornos, corruptelas, campañas publicitarias, etc, etc, Conozco personas que han trabajado en ONGs y cuentan historias que acaban asesinando la buena fé de cualquiera...
No obstante, sé también que existen personas que trabajan 12 horas diarias en centros de salud construídos con chapas de uralita y una lona en condiciones infrahumanas... No tengo nada que reprochar éticamente a esta minoría, sino que al contrario, admiro y envidio su valentía y entereza. En cualquier caso, no tienen nada que ver con este otro tipo de turistas solidarios a los que me quiero referir ahora.
El 29 de Noviembre pasado tres "cooperantes" -de los que curiosamente seguimos sin conocer su identidad- fueron secuestrados en Mauritania, al parecer por miembros de "Al-Qaeda." A pesar del tiempo transcurrido, el secretismo sobre el asunto es enorme e injustificado, pues se ocultan datos que en nada pueden perjudicar a la satisfactoria resolución del asunto ¿quiénes son y qué hacían en Mauritania? Es aun más increíble que, en las fechas en que nos encontramos, no se haya fomentado en los medios una campaña navideña-solidaria-sensiblera tan del gusto de estos mismos medios que nos adiestran en cuándo y hacia quiénes debemos ser solidarios.
De momento, ciertas filtraciones apuntan a que estos tres y su grupito eran ciudadanos notables de Barcelona que se habían montado unas vacaciones pagadas de lo más glamurosas, que les permitirían la experiencia "única" de dormir en el desierto iluminado por los rayos de la gran luna afrocana y de sentirse protagonistas de Mogambo. Qué bonito. Se movían en todoterrenos de lujo, decorados con los logos de las solidarias empresas esponsorizadoras, disfrazados de Indiana Jones y con un bronceado impecable. Desde luego, es de suponer que ninguno de ellos vivía en El RaVal. Parece que sociológicamente podríamos definir a estos imtrépidos y solidarios exploradores de países salvajes como las sobras del gran banquete de la Gauche Divine de la transición catalana. Esas sobras poseen la misma frivolidad narcisista, prepotencia y glamour de chiringuito mediterráneo pero sin haber sido capaces de asimilar algo, aunque sea un poco de la pose cultural de sus predecesores. Estos progres ya no leen a Virginia Woolf, ni escriben novelas costumbristas sobre lo fachas y lo hipócritas que son sus papás. A ellos solo les ha llegado la ropa hippija y los clichés progres de Babelia y Cuatrosfera. Laboralmente hablando, parece que ocupaban importantes cargos en la alta administración barcelonesa o tenían lazos de amistad con ellos. Seguramente no faltarían "artistas" y beneficiarios de esas empresas que se enriquecen robando en África y vendiendo en Europa.

Yo espero que regresen a su casita sanos y salvos, porque nadie merece morir por el mero hecho de ser pijo e imbécil. También espero que, después de esta experiencia, comprendan que los africanos no son idiotas y que no están esperando con los brazos abiertos a cuatro payasos que les lleven los sacos de arroz que hace unos meses ellos mismo han cultivado en condiciones de esclavitud. ¿Qué tal si los 800.000 euros que se rumorea ha puesto el Ayuntamiento de Barcelona para la juerga en la que participaba la propia mujer del alcalde, los hubiesen enviado directamente a Mauritania? Se habrían ahorrado el viaje, los jeeps y las cremas solares. Es una idea. ¿O es que precisamente el dinero era para eso?
En estos países, a pesar de ser de color negro y hablar idiomas raros, saben cultivar la tierra, construir edificios, manejar ordenadores y hasta dirigir ayuntamientos. Podrían incluso hasta ser solidarios y organizar caravanas igual de bonitas. Solo que no pueden hacerlo porque nuestros empresarios les roban hasta las raspas de los pescados. A cambio, eso sí, les ofrecen un desfile de caravanas cubierto por periodistas, también intrépidos, que van a cubrir el evento.
Quizá, como digo, a partir de ahora, se limiten a lucir su ropa aventurera por Las ramblas y Cadaqués, cuando apriete ese calor mediterráneo pegajoso tan parecido al del trópico. Cuando sientan el vértigo del riesgo en su piel, pueden darse una vueltecita por el barrio gótico a ver si uno de esos pobrecitos a los que desean socorrer ler birla la cartera y se hace un poco de justicia.
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7 comentarios:

Maria C dijo...

Mis respetos una vez mas,me encanto el post.No conocia el caso pero no me parece raro,estoy mas que de acuerdo con el tema de las ONG ,al final son una forma mas de lucrar y lavar conciencias,jamas entendere porque ser solidarios pasa siempre por pisotear la dignidad de los demas y considerarlos incapaces en lugar de buscar justicia para ellos y darles los medios naturales para que puedan tener una vida digna.Un beso.

Dizdira Zalakain dijo...

La verdad es que esta historia es bastante turbia. En África siempre que hay una guerra existe una multinacional por detrás aunque nos vendan que se trata de luchas tribales. Coltán, petróleo, madera, diamantes... constituyen los auténticos motivos. Es verdad que siempre hay nativos corruptos dispuestos a venderse y a hacer de presidentes títeres al servicio de las grandes compañías e impedir que su país progrese. Pero decir que esos corruptos son la causa de los males africanos es mentira. Al final, el del siglo XXI es un neocolonialismo tan salvaje como el anterior.
Gracias y un beso.

Jose Luis Forneo dijo...

nadie merece morir por el mero hecho de ser pijo e imbécil, pero tampoco por ser pobre... Sin embargo los pijos e imbeciles que son secuestrados movilizan a toda la prensa y las instituciones mientras para los pobres solo quedan.. las ONG.

Tienes razon cuando dices que la ONG es una forma de ocultar la injusticia, de sustituirla, o de invisibilizarla. Ademas, en muchas de ellas (no en todas) se oculta un negocio o, como poco, una burocratizacion que las convierte en corporaciones, con sus directores generales superbienpagados, con sus administrativos y, claro, con los que al final hacen algo util y se dejan la piel en ayudar a los demas (cuando no sirven de tapadera de la CIA).

En fin, que donde no intervienen los estados, hay una ONG. Y esto no sirve para que al final los estados hagan su labor, sino que al final la ONG se perpetua y se convierte en una empresa subcontratada... En fin, algo asi.

Salud

Dizdira Zalakain dijo...

Tienes toda la razón. es una de las mejores definiciones que he leído, esa de las ONG como subcontratas del Estado. Como decía, incluso en el mejor de los casos, se "pierde" dinero en el camino. Esto es algo elemental, es sencillísimo caer en la cuenta, pero no se hace porque, claro, se acabaría la rapiña. Para decirlo rápidamente, el nuevo colonialismo hace negocio incluso con las hambrunas que genera. Hasta con los pocos escrúpulos morales que nos quedan se puede hacer negocio.
Salud.

bLuEs dijo...

Tenía noticia de que una parte importante de lo donado a ONGs se pierde por el camino. Imagino que también el propio caos económico hará su parte. De lo que no hay mucha duda es de que los países del "primer mundo" pisan todo cuanto pueden a los del "tercero". Es una curiosa hipocresía.

Sería interesante saber los beneficios de explotar a los africanos. La economía de los nazis era economía de guerra en cuanto necesitaban imvadir un nuevo país para seguir manteniendo su "tren" de vida. Quizás el "primer mundo" tuviese dificultades si no viviese de machacar a los demás.

Saludos

Dizdira Zalakain dijo...

Yo creo que sin quizá. Está claro que el primer mundo depende de las materias primas del tercero y de la industria china para mantener los niveles de consumo actuales. En Europa casi nadie se dedica ya a la economía productiva. La mayoría nos movemos en el ámbito de los metatrabajos.
Saludos.

Marisa dijo...

Te deseo una feliz singladura,
que la Estrella de los Mares te proteja
y los vientos te sean favorables.
Un orgullo que sigas La Gamela.
Hasta la vuelta!!!