viernes, 7 de enero de 2011

Darwin, ideólogo nazi.

Que las especies de seres vivos no han permanecido siempre fijas, sino que han estado sometidas a cambios, extinciones y apariciones es una adquisición de la ciencia imposible de ignorar. Sobre eso no merece la pena ni siquiera discutir. Es cierto que existen unos grupos protestantes en EE.UU. llamados creacionistas que, contra las clamorosas evidencias, niegan este principio general y que parece ser que la mitad de estadounidenses opinan que la Tierra fue creada por Dios hace unos 6.000 años. Pero la opinión del ciudadano medio norteamericano, ciertamente, está en las antípodas de lo que podríamos llamar un argumento de autoridad.
En nuestro país casi nadie piensa semejantes barbaridades. Los católicos están autorizados por el Vaticano para aceptar la evolución de las especies. Los musulmanes, al no estar sujetos a una única autoridad doctrinal, aceptamos sin problemas este hecho científico, aunque no falta algún ignorante que ve incompatibilidades con su fe.
Sin embargo, los medios de comunicación de masas y la mayoría del establishment científico-divulgador ha opuesto a los fanáticos e ignorantes creacionistas la figura de Darwin, como la del gran hombre de ciencia que descubrió y demostró que las especies evolucionaban, que el hombre procede del mono, etc.
A los legos en biología que, sin embargo, sentimos un poco de curiosidad por el asunto, nos surgen pronto algunas cuestiones:
-La hipótesis de que las especies no son fijas, sino que evolucionan, no fue formulada por primera vez por Darwin. Lamarck, por ejemplo, ya afirmó lo mismo mucho antes que él. La teoría de la evolución de Darwin es solo una de entre las posibles y no fue la primera. Sin embargo, todos asociamos a Darwin con la "Teoría de la Evolución.", como si el británico hubiese sido el primero y el único en formularla.
-Lo que hace distintas a unas teorías de otras estriba en las distintas explicaciones que ofrecen al fenómeno de que las especies evolucionen. Darwin considera que se producen mutaciones inexplicables y fortuitas. A partir de aquí, sobreviven las mejor adaptadas al medio.
-Esta explicación es claramente insatisfactoria. En primer lugar, se produjo en una época en la que se desconocía por completo el papel de la genética, lo cual hace que las observaciones de Darwin carezcan hoy de valor científico. Supuesto que fueran correctas, lo serían "de chiripa", pues sin conocimiento de la genética es imposible explicar la evolución de las especies. Atribuir a Darwin el descubrimiento de la selección natural sería como atribuir a un curandero neolítico que cura con hongos el descubrimiento de los antibióticos.
-En segundo lugar, deja sin justificar el mecanismo por el cual se producen las mutaciones, que es precisamente el quid de la cuestión.
-Todos estos problemas no han evitado que Darwin haya sido elevado a los altares de la Biología, a pesar de que no era más que un mediocre naturalista aficionado y de que su teoría ha debido ser modificada en cuestiones esenciales hoy día para convertirse en lo que se conoce como neo -darwinismo.
-El neo-darwinismo ha sido convertido hoy en doctrina oficial de la evolución de las especies, a pesar de sus problemas visibles hasta para el no versado en Biología como, por ejemplo:
-¿Qué provoca las mutaciones?
-Si las mutaciones aleatorias que se han observado solo producen individuos enfermos ¿cómo puede atribuirse a mutaciones aleatorias mejoras en la especie?
-¿Cómo se justifica mediante mutaciones aleatorias que los procesos evolutivos se produzcan de manera tan repentina y/o veloz?

Muchos biólogos que nada tienen que ver con fundamentalistas protestantes, ni con credo religioso alguno, consideran que el modelo darwinista es sumamente deficiente, a pesar de lo cual, sigue siendo el credo oficial. Lo más notable es que darwinismo y creacionismo parecen conformar un curioso bipartidismo científico excluyente del que ambas tendencias se benefician. De este modo nos vemos obligados a confesarnos darwinistas para que no se nos califique automáticamente de creacionistas.
¿Por qué ocurre esto? La explicación tiene mucho que ver con la política y la pista nos la da el hecho de que Rockefeller haya sido uno de los mayores mecenas del darwinismo no ya como teoría científica, sino como ideología. Y es que el darwinismo como ideología lo que hace es convertir en naturales y, por tanto, en positivas e inevitables, las conductas criminales de los capitalistas y los fascistas. Para el capitalismo es importante mantener que la evolución se hace a base de exterminar a los débiles y para ello extrapola el supuesto descubrimiento de Darwin en el mundo natural a las relaciones humanas. El propio Darwin, que era un racista y clasista confeso, ya apunta estas consecuencias en su célebre obra "Sobre el origen de las especies."

Todo esto lo explica magníficamente el profesor de Biología de la Autónoma de Madrid, Máximo Sandín, que, por cierto, ha decidido jubilarse anticipadamente de su cargo ante las nuevas directrices de censura y destrucción de la cultura que el capitalismo está imponiendo a todas las universidades de Europa. Como él mismo afirma en su blog, se trata de un evidente caso de no adaptación al medio. A mucha honra, además.



15 comentarios:

Jose Luis Forneo dijo...

Es curioso que Darwin fuera teologo y no científico, y que explicara el evidente hecho de que todo es dialéctico, que la naturaleza cambia constantemente, a traves de una teoria teleologica, de superacion-evolucion hacia un estado supuestamente mejor de los seres.

Por otra parte, el evolucionismo darwiniano surge en el preciso momento en el cual el capitalismo está organizando todas las ciencias con vistas a aumentar al productividad en la industria y, por supuesto, en la administración de las masas, algo que explica bastante claramente Michel Foucault cuando analiza la contemporaneidad de capitalismo y la subdivision de las disciplinas cientificas en pos del aumento de la eficacia en la "guvernamentalizacion" de la población, en una manera practica de sacar mas rendimiento de su control.

Ademas, como dice en el video Maximo Sandin, es evidente la justificacion del status quo, de los privilegios y la dominacion imperialista, de la teoria darwiniana, ya que justifica la supervivencia de unas razas o especies sobre otra en base a una superioridad genética, esencial, sin contar con las condiciones concretas y las interrelaciones en la Naturaleza en las que se mueven. De hecho el Darwinismo se convirtio en la teoria oficial del capitalismo, que es el huevo de la serpiente que se llama fascismo o nazismo, y en otra nueva religion para sustentar el orden politico-economico vigente (curiosamente en lo mismo que se habia convertido la iglesia católica).

Saludos

R.A.P.S. dijo...

Los genes no determinan, sólo predisponen.
El medio en que nos desenvolvemos es más importante que el ADN. No creo que Darwin haya legado a la humanidad un germen del fascismo, pero sin duda el neodarwinismo, en sus facetas socioeconómica y política ha contribuido sobremanera a pervertir la importante aportación de Mr. Charles.

Los nuevos conocimientos sobre el origen de nuestra especie ponen de manifiesto que la ayuda mutua y la solidaridad, frente a la competitividad y a la ley implacable del más fuerte es el gran motor de la vida, y no sólo de la humana.

Saludos, Dizdira, con mis mejores deseos para 2011, que extiendo a Jose Luis Forneo, quien, por lo que he leído, sigue tan lúcido como de costumbre.

Eleutheria Lekona dijo...

1/2

A mí me encantó este post. Lo que sí es que yo quiero averiguar por otros medios –y luego meditar- hasta qué punto es posible afirmar que las observaciones de Darwin carecen de valor científico porque, me pregunto, ¿qué tanto sobre genética –la genética actual- se requería en aquella época a fin de afirmar lo que afirmó Darwin? Yo creo que la gran aportación de Darwin no consistió, ciertamente, en advertir que las especies evolucionan, sino en percatarse de que dicho evolucionar es resultado de una selección natural fortuita. Yo no sé si “de chiripa” Darwin haya llegado a tal formulación (habría qué conocer, en extenso, su método y hasta qué punto se trató de un método fiable para la época). Hay algo que sí no dudo. No dudo que la teoría evolucionista haya sido erigida a categoría de sacrosanta verdad –casi- a instancias de lo que ya sabemos: extrapolarla al ámbito social y justificar así –y qué va a ser- que está bien, por ejemplo, que los “más aptos” descuellen y vivan mejor que los “más débiles” pues porque, ni modo, estos últimos no se ponen listos y, ni hablar. O, si tú eres de los listos, pues alégrate, el azar te favoreció (me acordé ahorita de un texto de Cioran que me fascina y me hace reír mucho –sí, reír mucho-: “El Equilibrio del Mundo”, creo que él lo explica mejor que Darwin y mucho mejor que los ideólogos del neoliberalismo: está como en la página 31 ó 32 de este pdf).

Por otra parte, yo entiendo que las mutaciones aleatorias que se han observado –y que sólo producen individuos enfermos- son parte de las mutaciones que, en general, se observan en la naturaleza, pero que –en tanto aleatorias-, en unos casos, pueden producir individuos enfermos y, en otros, individuos aptísimos (un Bill Gates, por ejemplo –esbozo una sonrisa). Es decir, las mutaciones son las mutaciones y las taras son inherentes a la especie lo mismo que la brillantez; todo es cuestión de cómo te beneficie el azar. La teoría –dado que acepta la componente aleatoria- explica, claramente, ambas cosas (no hay un por qué, sucede). A mí estas cuestiones, personalmente, me provocan varias otras preguntas, ¿por qué pareciera que el azar lo rige todo y por qué, a pesar de ello, parece ser patente cierta regularidad? Ahora la ciencia nos explica –teoría del caos y esas cosas- que así es como parece gobernar la cosa (habrá que ver). Y, bueno, a mí me parece –tiene que serlo- que sí, que el modelo darwinista es sumamente deficiente, que quedan muchos cabos sueltos por explicar (alguna de las preguntas que planteas, por ejemplo). Mas, con independencia o no de la incompletez de la teoría darwinista, queda clara una cosa, yo no acepto a esa teoría para explicar los desequilibrios sociales que se viven en el mundo. Si no tuviera yo pensamiento, si careciese yo de voluntad, tranquilamente –tal vez- la aceptaría (aunque, aceptarla –claro- ya me reclamaría de pensamiento). ¿Y por qué la aceptaría? porque no siendo consciente de cómo yo puedo -a fin de adaptarme al medio- fregarme a otros, no podría tampoco, entonces, ponerle un remedio al asunto. ¿Cuál es la clase de “pensamiento” o de “inteligencia” que rige en estas mutaciones aleatorias? No acepto que sea el mismo que regula las relaciones entre humanos. O hay humanos que no piensan y no son conscientes de, cómo, con su actuar pueden afectar a otros o, aun pensando y siendo conscientes, asumen el daño: si la acepto es porque pienso y, si pienso, la acepto porque me conviene.

Eleutheria Lekona dijo...

2/2

Una cosa más, es curioso cómo Darwin, perteneciendo a una clase social alta, elaborara una teoría que –después- habría de servir para apuntalar a otra teoría que favorecía a la clase social a cuya membresía se adscribía él. No deja de ser curioso también, cómo, muchos creacionistas –que son férreos detractores del darwinismo- son muy afectos, además, al sistema de libre mercado.

Y el blog del maestro cuyo enlace nos dejas, espero con calma leerle y conocer todas las aportaciones que -al respecto- ha hecho él (por lo pronto, ya lo tengo en los favoritos).

Un saludo.

Dizdira Zalakain dijo...

José Luis:
Desde luego, ante la pregunta de por qué una teoría científica poco sólida como la darwinista se sigue manteniendo en vez de someterse a crítica, surge enseguida la sospecha de que los intereses del sistema andan por detrás. Y, en efecto, los hechos lo confirman.

Rafael:
Te deseo lo mismo, y me alegra ver que vuelves al blog.

Eleutheria:
Gracias por tu comentario.
Sé que posees formación científica. Como yo carezco de ella no tengo sino que considerar como más informadas tus opiniones sobre este asunto. Solo quisiera indicar que parece que Darwin no era inconsciente de la extrapolación de su teoría al ámbito social. Me baso en lo que el profesor afirma al respecto en la conferencia: Darwin no solo fue utilizado para justificar ideologías criminales, él mismo sugirió esta utilización en su obra.
Con respecto al pasaje de Cioran, tan schopenhaueriano y magníficamente escrito, en el que se describe una suerte de mecanicismo metafísico, no me sorprende que te atraiga, pero sí que te haga reír. ¡Tienes un peculiar sentido del humor, desde luego! ;)


Saludos a los tres

eSedidió dijo...

Lo que más me llama la atención es la capacidad esa que tienen mis colegas profes de universidad (sólo algunos, y sólo en algunas unis, claro) de jubilarse anticipadamente por no compartir según que cosas. Me encantaría saber si mi colega profe tendría la dignidad de irse al paro puro y duro por defender sus convicciones. Si no es así (lo que es perfectamente respetable) yo me andaría con cuidado de no pregonar las propias heroicidades.
Todo eso independientemente de que yo comparta su asquito por el modelo bolonia y algunas (no todas) de sus tesis sobre el darwinismo.
Toda esta historia de dignidades heridas me recuerda la posición de otro colega profe que anunció urbi et orbe que se exiliaba de euskalherria cuando en realidad lo que ocurrió fué que pilló cacho como profe visitante en una universidad USA, vía año sabático.
Que no cuela, vamos, y que por la boca muere el pez.

R.A.F.A.E.L. dijo...

saludos. la nueva dirección de la imprenta de far es la imprentadefar.blogspot.com

Dizdira Zalakain dijo...

eSedidió:
No conozco la vida de este hombre ni tampoco me interesa especialmente. Pero si tiene la posibilidad de prejubilarse me parece perfectamente ético que la aproveche. Yo también lo haría, en sus circunstancias. Creo que a todos nos encanta trabajar si el trabajo es satisfactorio y está socialmente prestigiado, por lo que renunciar a él y convertirse en un cutre jubilado improductivo es una perspectiva creo que muy poco atrayente.
La comparación con el profesor vasco que emigra no me parece adecuada, porque a él le esperaba algo objetivamente mejor, por lo menos en cuanto a prestigio social.
Saludos.

Rafael:
Ya lo he comprobado. Gracias y adelante con el blog.

eSedidió dijo...

Uno.- No se ha convetido en un cutre jubilado improductivo, sino en un héroe de la lucha contra el plan bolonia, lo que supongo que le servirá para hacerse un huequecillo en la galaxia de conferenciasntes y/o tertulianos. Y ahora tiene tiempo para ilustrarnos a tiempo completo y a sueldo casi completo.
Dos.- Prejubilarse a costa de lo que el resto de los idiotas pagamos a la seguridad social me parecería cojonudo si fuera un derecho universal, pero como no lo es, pues no me lo parece. No se si me explico :-)

pcbcarp dijo...

Si ponemos a parir a Darwin por estos motivos... ¿qué no habría que hacer con Kepler o Galileo? Bueno, bueno... y Arquímedes o Pitágoras... ¡Cuánta ignorancia! Por cierto, el antecedente más citado por Darwin, para su teoría de la evolución fue el aragonés Félix de Azara, uno de cuyos libros, recién editado entonces, llevó consigo en el Beagle.

KRATES dijo...

¡Muy buenas! Me parece que se está confunidendo términos. Darwin no creo ninguna teoría de la evolución, su teoria es la de la selección natural, y selección natural no es lo mismo que evolución.

El neodarwinismo es la unión de la teoría de la selección natural con los conocimientos de principios del siglo XX sobre genética. Darwin nunca supo de Mendel.

El darwinismo no es una ideología política, en cambio, el socialdarwinismo si que puede ser considerado como tal. Socialdarwinismo o darwinismo social es una corriente ideológica pro capitalista más próxima de Herbert Spencer que a Charles Darwin, y que estuvo muy alentada por capitalistas como carnegie o Rockefeller, quienes defendán la lucha por la existencia como sinónimo de la ley del más fuerte.

Darwin era miembro de la alta sociedad victoriana, y como tal tendría sus prejuicios clasistas y hasta racistas. Pero El origen de las especies es otra cosa.

http://losdeabajoalaizquierda.blogspot.com/2007/07/la-expresin-lucha-por-la-existencia-se.html

Dizdira Zalakain dijo...

Hola Krates:
El profesor Sandín no afirma que el darwinismo sea una ideología política. Lo que afirma es que el socialdarwinismo está ya, no solo implícitamente, sino EXPLÍCITAMENTE planteado en la obra de Darwin. Para ello, en el vídeo cita textualmente fragmentos de Darwin que así lo demuestran.
Con respecto a tu corrección acerca de que Darwin no creó ninguna teoría de la evolución: Precisamente en el post yo niego que él creara dicha teoría, pues ya Lamarck lo había hecho medio siglo antes que él -aunque su hipótesis para explicar dicha teoría fuese distinta a la de la selección natural. Lo que critico es que popularmente se le siga adjudicando injustamente ese mérito a Darwin.
Eso por una parte. Y por otra, no sé si te he entendido bien, pero por lo que dices pareces negar que la teoría de Darwin pueda ser catalogada como una teoría de la evolución, puesto que -dices- es una teoría de la selección natural. Si es eso lo que afirmas, no estoy de acuerdo. La selección natural, NO es una teoría, sino una hipótesis para explicar una teoría: la de que la especies no permanecen fijas sino que "evolucionan" -dándole al término "evolución" un sentido no teleológico, es decir, limutándose a constatar que sufren mutaciones en el tiempo.
Saludos y gracias por tu comentario.

KRATES dijo...

Evolución es la acumulación de cambios genéticos a través de las generaciones. La selección es posterior, es la influencia o resultado del medio que permite que unos organismos puedan tener descendencia y otros no, es algo más producto del azar (que no quiere decir que sea indeterminada, pero no predeterminada).

Las teorias Lamarck hace tiempo que quedaron descatalogadas. Ningún biólogo ni paleontólogo cree en ellas, hoy en día. La evolución biológica no es teleológica, no hay ninguna finalidad en tal hecho.

Claro que Darwin no creó ninguna teoria de la evolución, sólo dijo que la selección natural intervenía en ella. Vuelvo a decirlo, no es lo mismo «evolución» que «selección». De la misma forma que la evolución es un hecho y también una teoría:

http://losdeabajoalaizquierda.blogspot.com/2009/12/la-evolucion-como-hecho-y-como-teoria.html

Dizdira Zalakain dijo...

Mmm... Por el tipo de respuestas que das a mis argumentos, la mayoría de las cuales consisten en rebatir cosas que yo no he dicho o intentar convencerme de lo que he dejado claro que ya estoy convencida, creo que lo que está ocurriendo es que o bien no me lees con atención o bien yo me explico muy mal.
En cualquier caso, no pretendo discutir de una disciplina -Biología- de la que me declaro ignorante.
Por ello es por lo que me remito al profesor Sandín, que expresa en su conferencia el contenido explícitamente político de algunas afirmaciones de Darwin y critica además la validez científica del neodarwinismo.
Que las teorías de Lamarck hayan quedado "descatalogadas" -como tú dices- no significa que no existan algunos biólogos que consideran sus intuiciones más atinadas que las de Darwin. Por ejemplo, el propio Sandín o Lynn Margulis.
Quién tenga razón es algo sobre lo que yo no estoy capacitada para opinar.
Saludos.

KRATES dijo...

Es que científicamente a Lamarck ya no se le toma en serio, su teoria era errónea. Lamarck defendía que los hábitos de conducta de un organismo los heredaban su descendencia. Es como si una persona hace ejercicio y desarrolla sus músculos exageradamente, y sus hijos hereden y nazcan con esa musculatura desarrollada: el ejemplo lamarckiano de la evolución del cuello de las jirafas está deshechado.

Una cosa es que se halla malinterpretado sectorialmente a Darwin, como hicieron los capitalistas y los nazis, en un sentido de que la «lucha por la existencia» es una competición en la que solamente sobreviven los más fuertes o los mejores. Pero también desde Darwin se pudo obtener la interpretación opuesta, como la que hizo en El apoyo mutuo el anarquista ruso, y científico, Piotr Kropotkin.

El mismo Darwin, que al principio consideraba a la selección natural como el mecanismo principal de la evolución, terminó rechazándolo. Como bien dice en su Diccionario de la evolución Richard Milner (al que he recurrido bastante):

«Darwin se sentía tan inseguro sobre la cuestión de la herencia que, sometido al fuego de la crítica, comenzó a abandonar la selección natural como mecanismo principal de evolución. En ediciones posteriores de El origen de las especies sugirió posibles alternativas y casos especiales. En la última edición (la 16ª) Darwin redujo la importancia de la selección natural hasta hacer de ella uno de los varios mecanismos posibles de evolución.»

La teoria de la selección natural, además de Darwin, el otro coautor fue Russel Wallace (y éste era socialista).

Y yo no estoy discutiendo contigo, solamente quiero aclarar conceptos. De lo contrario poco sirve hablar del tema si se desconoce lo básico.

¡Gracias!