sábado, 18 de febrero de 2012

Reunión trilateral en Islamabad.

Los pasados días 16 y 17 se reunieron en Islamabad, los presidentes de Irán, Afganistán y Pakistán, tres países claves en el Gran Juego por el dominio imperialista occidental de Asia Central. Como es habitual, no sabemos qué asuntos se han tratado realmente en esta reunión, pero hay indicios que nos invitan a considerarla como mucho más importante de lo que la prensa ha pretendido. Tras la cumbre, los titulares han recogido sobre todo la declaración de Ahmadineyad acerca de la necesidad de crear un frente común ante las agresiones externas. Lógicamente se estaba refiriendo a las agresiones de EEUU y sus lacayos a estos tres países: invasión y ocupación de Afganistán,  continuos ataques con aviones no tripulados norteamericanos a civiles pakistaníes así como amenazas, embargos y ataques terroristas contra Irán.
La reunión, además es de lo más llamativa: una marioneta y un antiguo fiel aliado de EEUU, como lo son respectivamente Karzai y el viudo de Benazir Bhutto, acuerdan alianzas con la bestia negra de EEUU desde hace 30 años, la República Islámica de Irán. Está claro, pues, que se están produciendo cambios importantes en la región. Veamos algunos datos:

-En Afganistán cada vez parece más próximo un acuerdo entre los Talibán y EEUU. El emir de Qatar es una figura clave en este acuerdo: los Talibán han ofrecido a EEUU y sus aliados la posibilidad de establecer una oficina permanente en Doha para negociar el traspaso de poder en Afganistán. Si prosperan estas negociaciones, volveríamos a encontrarnos, como en los años 80, con los Talibán como aliados de EEUU y los emires del Golfo. En este caso Karzai y el grupo antitalibán al que representa se encontrarían sin aliados.
-Las acusaciones de EEUU, según las cuales, tanto Pakistán como Irán han proporcionado apoyo militar a los Talibán habían sido tradicionalmente secundadas por el régimen titere de Karzai a pesar de que dichas acusaciones son muy poco creíbles, sobre todo en el caso de Irán, ya que las relaciones entre los Talibán y la República de Irán han sido siempre pésimas. Pero algo debió suceder en 2007, porque desde entonces Karzai ha negado taxativamente que Pakistán e Irán sean enemigos y ha denunciado que las acusaciones acerca del supuesto apoyo de Irán a los Talibán es propaganda extranjera contra la República Islámica.
-En las elecciones presidenciales de 2009, por primera vez desde la invasión de Afganistán, los medios occidentales organizan una campaña para acusar a Karzai de fraude electoral, ¡como si el fraude no hubiese ocurrido igualmente en las anteriores elecciones y como si el gobierno de Karzai hubiese sido legítimo alguna vez!. El hombre apoyado en esas elecciones por EEUU era Abdullah Abdullah, antiguo Ministro de Asuntos Exteriores del fraudulento gobierno de Karzai de 2001 y que, curiosamente, ahora pasaba a la oposición y acusaba de fraude electoral a su antiguo jefe.
-En Pakistán también se ha producido en los últimos años un claro giro antinorteamericano y, paralelamente, un acercamiento a Irán que a día de hoy cobra aspecto de alianza militar y económica. El actual presidente, Asif Ali Zardari, viudo de la asesinada Benazir Bhutto, ya ha advertido a EEUU que no tolerará más agresiones ni más violaciones de su espacio aéreo. Zardari, además, es chií y ha manifestado con claridad que apoyará a Irán en caso de ataque. En estos momentos se está construyendo un gaseoducto que unirá a Pakistán con su proveedor iraní. Pero no solo el actual presidente apoya a Irán: el líder opositor también ha condenado las amenazas occidentales a la República.  En general, el apoyo pakistaní a Irán es no solo cuestión de geopolítica: Pakistán es el país del mundo, después de Irán y el Líbano, en el que la Revolución de Jomeini cuenta con más admiradores.
-Recordemos, además, que Irán y Pakistán son superpotencias militares y que el último país cuenta con armas nucleares. La población conjunta de estos tres países es equivalente a la de los EEUU.
-Hay que ubicar esta reunión en el contexto del fracaso de la campaña de EEUU y la UE contra Siria, tras el claro alineamiento de Rusia e Irán en defensa de la soberanía de este país. También parece que, dados los acontecimientos, cobra credibilidad la teoría de que EEUU prefiera tener como aliados de sus intereses en Oriente Medio a los emires wahabbíes y a los Talibán en detrimento de Israel.

Si todo esto resulta ser lo que parece, nos encontramos ante un alineamiento geopolítico bastante distinto al de hace solo diez años. Por primera vez desde la caída de la URSS, una amplia franja de estados asiáticos, desde el Líbano hasta Pakistán, apoyados por Rusia y con, al menos, el visto bueno de China pueden hacer frente de modo eficaz a las interminables agresiones de la OTAN a la soberanía y a la prosperidad de los países de la zona.

9 comentarios:

Capitan Manchas dijo...

Todo lo que sea favorecer el equilibrio de poderes en el mundo parece en principio una buena noticia, lo mismo que el paso al frente dado por Rusia. Y hablando de Rusia, un dia de estos podias hablarnos algo sobre Putin, es una figura sobre la que no acabo de tener una opinión clara, aunque cada vez me cae mejor.

pcbcarp dijo...

Pues la posición de Zardari no está muy clara desde que se anuló la amnistía de Musharraf que permitió volver a Pakistán a la Bhutto y su señor marido, ambos exiliados para no ir a la cárcel por la escandalosa corrupción de sus años de gobierno (durante los que, por cierto, casi puede decirse que fabricaron a los taliban porque les venían bien para sus negocios en Afganistán). La situación actual es muy confusa: el ejército enfrentado al gobierno y el primer ministro imputado por el Tribunal supremo por desacato por no reactivar el proceso que el presidente tiene pendiente en Suiza por blanqueo de capitales. Veremos cuánto duran. Ya se sabe, en Pakistán toca gobernar a un general, un Bhutto, un general, un Bhutto, un general, un Bhutto... ¿otro general?

Jose Luis Forneo dijo...

Una pena que Rusia y China no hicieran lo mismo con Libia, cuyos ciudadanos hoy estan sufriendo el sadismo de la OTAN y sus mercenarios...

Saludos

Anónimo dijo...

Vuelve Alba Rico a las andadas, nuevo artículo en rebelion de lo mas lamentable, por supuesto no habla nada de la masacre otanica en Libia y de la terrible represión desatada en libia por los del cnt y sus compinches

ErnestoM

Papageno dijo...

Alegrarse de que coyunturalmente Rusia (y algo menos, pero también) China obstaculizen los deseos imperiales en Oriente Próximo no debe dejarnos ante la ceguera de creer que Rusia (y Putin en concreto) tengan una postura antiimperialista de tipo ideológico. Bien es verdad que de un tiempo a esta parte se han empezado a dar realmente cuenta (si es que no lo sabían previamente y simplemente lo consentían por hacerse con o retener el poder) de las intenciones de USA y la OTAN con respecto al país y sus intereses políticos y económicos.

Particularmente creo que se ha producido un choque en los intereses de fondo de Rusia con las potencias occidentales, pero repito, no hay que perder de vista que esta oposición no los convierte en enemigos ideológicos (es decir, Rusia para nada busca revertir sistemas de gobierno ni reformas económicas ni sociales de ningún tipo).

Lo de Siria responde a sus intereses de salida al Mediterráneo y al miedo (evidente) del cerco cada vez mayor al que va sometiéndola USA/OTAN/Israel. Pero no movieron ni un dedo con el arrasamiento de Iraq y se lavaron las manos (haciéndose por lo tanto tan cómplices como Pilatos) con lo de Libia, por lo que, personalmente (y ojalá me equivoque), no hay razones fundadas de que Rusia sea una garantía para impedir la agresión (de hecho ya producida) de los de marras contra Siria.

Si la posibilidad de vetos etc estuviese en manos de países de una orientación anticapitalista e antiimperialista más o menos evolucionada (Cuba, Venezuela, Corea del Norte, etc) estaría más clara la cosa.

En definitiva, de la Rusia de Putin no me fío.

pcbcarp dijo...

Papageno. Suscribía tu comentario hasta la penúltima línea, pero lo de Corea del Norte me ha matao ;)

Dizdira Zalakain dijo...

Capitán Manchas:
Sobre Putin opino más o menos igual que lo que manifiestan pcbcarp y Papageno. De todos modos creo que es importante distinguir prioridades. Y hoy por hoy, la prioridad no es la política social de Putin, sino la supervivencia de un país entero (Siria).

pcbcarp:
Desde luego que ni Zardari ni mucho menos Karzai me parecen de fiar. Lo esperanzador de esta cumbre consiste no en verla como causa de un cambio de fuerzas en Oriente Medio, sino en verla como síntoma o resultado de ese cambio de fuerzas.
Respecto a Corea del Norte, por si no lo conoces y solo a título informativo, para comparar versiones y tal, te recomiendo echar un vistazo al blog de un español que vive allí desde hace muchos años: http://www.alejandrocaodebenos.com/blog/
Y éste otro:
http://coreasocialista.blogspot.com

José Luis Forneo:
No solo es una pena. Quizá haya sido también un error táctico. El imperio, con el petróleo robado a Libia y el Magreb libre de enemigos hoy es más poderoso que el año pasado.

ErnestoM:
Está haciendo méritos el Santi. Dentro de poco le veremos sirviendo los Ferrero Rocher en el hamán del emir Al Thani.

Papageno:
Estoy de acuerdo con el 100% de tu exposición, Corea incluído.

Etemenanki dijo...

Bueno, en verdad yo creo que la administración rusa ya hará algún tiempo se ha dado cuenta que los intereses del imperialismo global son contrarios a su soberanía nacional. Sin ir demasiado lejos, tenemos la tensión entre Rusia y la Georgia del nazi-fascista y cipayo de Israel y EE.UU Saakhasvili, el año 2008. Y si nos remontamos más encontramos una no corta lista de "revoluciones de colores" cuyo objetivo último es reducir la influencia rusa en la zona. Otra cosa es la tibieza y la cómplice neutralidad con la que el gobierno ruso ha actuado ante las guerras de agresión otánicas contra terceros países que, además, indirectamente perjudicaban a sus intereses geopolíticos (al menos así ha sido desde la caída de la "proamericana" - según algunos- URSS, y no sólo en tiempos de Yeltsin, sino también de Putin, aunque con este segundo de forma más atenuada). Tal vez una explicación de esta forma de obrar la encontramos en el último párrafo de Papageno: buena parte de la oligarquía rusa aspira a formar parte del Imperio.

Y que conste que viva Rusia mientras siga vetando las resoluciones de la ONU y poniendo acorazados ante las costas de Siria.

Anónimo dijo...

Dizdira, eres aburridísima. Y no sé por qué Papageno y tú os metéis con Corea del Norte. ¡Cuánta ignorancia sobre esta república, por favor!