jueves, 16 de febrero de 2012

Natillas

Teniendo en cuenta lo extremadamente sencillo de su elaboración y la diferencia de precio y calidad, una no entiende cómo hay quienes todavía prefieren comprar natillas hechas vaya usted a saber de qué y metidas en cacharros de plástico. Sí, vale, ya sé que esos ases del deporte que las anuncian dan mucha pena y hay que ser solidarios con esa gente que a lo mejor no ha tenido suerte en el reparto de neuronas. Pero por una vez vamos a abandonar el aspecto ético de la cuestión.
Los ingredientes para, literalmente, pegarse un atracón de natillas salen por poco más de un euro.

Ingredientes:
-1 litro de leche entera,
-3 ó 4 cucharadas de azúcar,
-3 cucharadas de harina de maíz.
-3 huevos,
-1 cucharadita de mantequilla,
-Una ramita de canela y, opcionalmente, vainilla.
-Un poco de canela en polvo (opcional)
-Un poco de corteza de limón.


Modo de elaboración:

Para empezar, cortamos lo más finamente que podamos un poco de corteza de un limón. De este modo evitamos la parte interna de la corteza, de color blanco y muy amarga. También necesitamos un palito de canela en rama. La vainilla natural es bastante cara y, para mi gusto, la sintética huele espantosamente a gofrería de hipermercado. Así que casi es preferible prescindir de ella.
Ahora separamos un vaso del litro de leche y en el resto echamos el azúcar, la mantequilla, la corteza de limón y la canela y lo ponemos al fuego.

Mientras, separamos las claras de los huevos y nos quedamos solo con las yemas. Hay unos cacharritos muy prácticos en las ferreterías a tal fin para los más torpes. A las yemas les añadimos la harina de maíz. Si podéis evadir el monopolio mafioso de la corporación criminal Unilever, fabricante de Maizena y comprar otra marca, tanto mejor, porque Maizena está hecha con maíz transgénico. En un bol batimos bien la harina, las yemas y el vaso de leche que habíamos reservado.

Cuando la leche del cazo hierva, la colamos, le añadimos la mezcla del bol y volvemosa ponerla a fuego medio-bajo batiendo bien todo el rato y retirándola justo antes de que comience a hervir.
Ya solo nos queda repartirla en los recipientes en los que vamos a servirla, espolvorear de canela y meterla en la nevera para que se enfríe y espese.
Y ya tenemos nuestras natillas que podemos acompañar de chocolate caliente o rallado, de confitura de fresa, o de las clásicas galletas María, por supuesto.
Listas para gustar... Uff, sí, en aquellos anuncios publicitarios las natillas eran las más listas, desde luego...

lunes, 13 de febrero de 2012

LAB: Langile Amarilloen Batzordeak.

En una entrevista concedida esta mañana, Txiki Muñoz, Secretario General del sindicato ELA ha manifestado con claridad que "desde hace ocho meses", concretamente "desde que Bildu está en el poder" no es posible la antigua unidad de acción con el sindicato de la Izquierda Abertzale, LAB.
Bildu que, según la escenificación preelectoral, rozó lo extraparlamentario, gobierna hoy la Diputación Foral de Gipuzkoa, la cual, recordemos, al contrario que otras diputaciones provinciales del Estado español que carecen de estatus foral, goza de autonomía para imponer su propia política fiscal y un amplio margen de maniobra en materias sociales. A pesar de ello, como denuncia Txiki Muñoz, la diputación guipuzcoana gobernada por los "radicales" de Bildu no ha aprovechado esta situación histórica para introducir reformas que merezcan tal nombre: ni ha cambiado la fiscalidad, ni se ha movido un dedo para luchar contra el fraude fiscal de los corruptos zánganos capitalistas de la CONFEBASK. No sólo éso: se ha comportado a la hora de negociar la política fiscal con los sindicatos de modo idéntico al de las otras diputaciones gobernadas por el PP, el PNV o el PSOE: no hay negociación que valga.

En el otro ámbito en el que Bildu podría estar cambiando las cosas, en el municipal, esas cosas siguen como siempre: no hay Marinaledas en Euskadi.

Si no se remedia en breve la situación, si los afiliados de LAB no se rebelan contra este entreguismo de la cúpula dirigente a las políticas económicas y sociales liberales de Bildu, prácticamente indistinguibles de las de cualquier otro partido burgués, el futuro de este sindicato será el de quedar como sucursal vasca de UGT-CCOO y sustituir el apoyo social real por el apoyo mediático y patronal. ELA supo en su momento desvincularse de las ligaduras que lo unían al PNV y plantarles cara, por eso sigue contando con más de 100.000 afiliados y se puede permitir el lujo de vivir de sus cuotas.

Y es que, como claramente insinúa Txiki Muñoz, lo que ha roto la unidad sindical vasca es que ahora LAB acepta con mansedumbre las políticas que Bildu implanta en los ámbitos en los que gobierna, políticas que hoy por hoy, promesas y gestos aparte, apenas son distinguibles de las que aplicaron sus predecesores en el cargo y que entonces sí contaron con la oposición del sindicato abertzale.
Cuando sus amos de Bildu han cambiado el pasamontañas por la corbata y el puño en alto por el apretón de manos con el banquero, LAB se transfigura y se convierte en un sindicato Cándido y Mendaz.

jueves, 9 de febrero de 2012

Asma al Assad, la princesa cautiva.

Hace unos días el periódico The Times publicó, en el ámbito de la guerra psicológica contra Siria, un reportaje en el que se aseguraba que la esposa del presidente sirio Bashar al Assad estaba horrorizada con los crímenes de su marido, al que se presentaba como un serial killer. Excitando los más bajos instintos del populacho británico al que iba dirigida, la noticia recreaba por enésima vez el cuento exótico del sultán sediento de sangre que encierra a una princesa cristiana y rubia en un oscuro harén para saciar sus apetitos degenerados. Ello, según los redactores de la campaña, explicaría por qué la bella, joven y británica Asma no había manifestado públicamente su repudio: tal y como les ocurre a tantas mujeres maltratadas, sin duda Asma estaba amordazada -de ahí su silencio- y presa en el harén -de ahí que no haya podido escapar de Siria. Las revistas del corazón y los periódicos "serios", ambos pertenecientes a los mismos oligopolios editoriales, extendieron la noticia para que en cada peluquería de Occidente el ama de casa se identificase con la princesa cautiva y temblara de pavor con el Barba Azul sirio -un Barba Azul, por cierto, con un físico de grandulón comeyogures de lo más inapropiado para hacer de malvado. El Príncipe Azul que rescatará a la princesa aparecía en el reportaje, pero como de pasada, pues era él el encargado precisamente de organizar la campaña. Se llama Malik al Abdeh y tiene gafas de pasta -como todos los grandes héroes del siglo XXI.
Lo que (quizá) no se esperaba Malik al Abdeh fue que la propia princesa supuestamente secuestrada y amordazada enviase un escueto email a la redacción de The Times para desmentir su cuento de hadas. En el email afirmaba apoyar completamente a su marido y al gobierno legítimo sirio.
Esto provocó una pregunta clave: la señora al Assad ¿es cómplice o rehén?
La mayoría optó por la primera opción. El email enviado a The Times era realmente la expresión de sus propias ideas. Estaba claro entonces que Asma al Assad no era ninguna princesa secuestrada, sino una nueva Erzsébet Báthory, que se había unido al pérfido presidente sirio por sus afinidades electivas: el asesinato masivo de inocentes.
Profesores de prestigiosas universidades privadas británicas (prestigiosa, británica y privada no es más que una cadena de redundancias, desde luego) aseguraron que Asma era una primera dama cómplice de fechorías, quién sabe si una Lady Macbeth que susurra al oído de su marido su próxima infamia. Para ello nos recordaron los casos de las crueles mujeres de otros tantos monstruosos genocidas: las esposas de Gbagbo o Ceaucescu. La primera está en espera de juicio, al parecer por crímenes contra la humanidad y la segunda fue juzgada y ejecutada un día de Navidad.
Lamentablemente no puedo poner links a los reportajes de The Times, porque un periódico de tal calidad sólo puede ser leído online por suscriptores. Así que quien no conozca el culebrón puede leer por ejemplo este reportaje, que cuenta con el rigor, la objetividad y la seriedad que cabe esperar de la BBC. O también puede comprobar cómo nuestros periódicos en castellano tratan la noticia. Destaco el comienzo de un artículo de La Razón:
"Muchos se preguntan cómo es posible que la glamorosa, intelectual y cosmopolita Asma al Asad, de 36 años, pudiera haberse enamorado del sanguinario dictador Bashar al Asad."
¿No es sublime?

Ahora que estamos en antecedentes, trasladémonos a los barrios más exclusivos del oeste del Londres de los 90.
El doctor Fawaz Akhras, un eminente cardiólogo sirio sunni procedente de Homs vivía desde 1973 en Londres y ejercía además de embajador informal de su país en Gran Bretaña. En 1975 nació en Inglaterra su única hija, a la que sus compañeras de clase conocían por Emma, aunque se llamaba realmente Asma (nombre que en árabe significa algo así como "la noble".) Asma pasó su infancia y adolescencia en Acton y, como perteneciente a la alta sociedad, acudió a los colegios más caros. Estudió Informática y Literatura Francesa en el King´s College. Como suele ocurrir con los niños de papá, a Asma pronto le encontraron trabajo en una oficina de la mafia mundial: estuvo colocada en el Deutsche Bank y en la J.P. Morgan. Mientras, el hijo del presidente sirio, el por entonces joven estudiante de oftalmología Basher al Assad, se puso en contacto con el doctor Akhraz para que le asesorara en la cuestión de completar en Inglaterra sus estudios. Parece ser que allí se conocieron el futuro psicokiller y su cómplice -o rehen. Mantuvieron un noviazgo de varios años: él aprovechaba su estancia como estudiante en Londres y ella le acompañaba a Siria durante las vacaciones.
En el año 2000 los acontecimientos se precipitan: muere Hafez al Assad y su hijo es elegido en referéndum para sucederle. En diciembre, Bashar y Asma contraen matrimonio. EEUU, Turquía, Israel y los jeques del Golfo pronto vieron en la debilidad del joven y aparentemente alelado sucesor de Hafez una oportunidad para montar una revolución de colores. En una vieja "primavera árabe" ya olvidada y fallida, en 2001, los servicios secretos prepararon una insurrección popular en la ciudad de Hama. Los guionistas de estos golpes de estado no son muy creativos: se limitan a copiar una y otra vez el esquema de Gene Sharp. Así que también en aquella ocasión se especuló con que la recién casada princesa se pondría de parte de los revoltosos (al fin y al cabo ella era de familia sunni y de educación británica.) Pero no fue así: Asma al Assad apareció junto a su marido en la multitudinaria manifestación de apoyo a al Assad y de rechazo a las acciones desestabilizadoras, celebrada en Damasco el 30 de Junio de 2001. La intentona golpista falló entonces, porque seguramente los diseñadores del plan no contaban con semejante apoyo popular. Diez años después lo han vuelto a intentar, esta vez con golpes simultáneos en toda la zona y un apoyo militar y mediático masivo. Y de nuevo se vuelve a utiizar a Asma para su guerra psicológica. ¿A qué viene esa fijación por Asma, una mujer que ya dejó claro desde un principio su apoyo a Siria, al partido Baaz y a su marido? Ciertamente es difícil saberlo. Pero quizá pueda ser interesante pasar a hablar ahora del Príncipe Azul de esta historia.

De Malik al Abdeh, por desgracia, pero no por casualidad, sabemos muy poco. Si tratamos de averiguar a través de internet, de la prensa o de los libros de dónde ha salido este individuo, quién es su familia, etc. nos topamos con un muro impenetrable. ¿Cómo es posible que sepamos tan poco de la vida del fundador del principal partido opositor sirio en el exilio y del redactor jefe del principal canal de TV de los rebeldes sirios, Barada TV? ¿No es raro que no haya una entrada dedicada a este gran luchador por la libertad en Wikipedia?
Pero utilicemos los pocos datos que hemos encontrado sobre él. Aparte de haber llevado la voz cantante en el famoso reportaje del Times sobre Asma al Assad, en internet podemos verlo sobre todo dando discursos o siendo entrevistado en los grandes medios para hablar sobre los horrores de la dictadura siria. También podemos incluso hablar con él en su Twitter y preguntarle quién le paga y cosas por el estilo.
Pero, en serio, no os molestéis en preguntárselo: ya lo ha hecho un periodista del Washington Post ¡y ni siquiera a él le ha hecho caso! Resulta que uno de esos famosos Wikileaks que dicen que se han filtrado desvelaba que el Departamento de Estado USA había desvíado seis millones de dólares en 2006 para financiar un canal de TV que preparase una futura revolución en Siria, así como a otras entidades para promover un "cambio democrático". Curiosamente, tanto el Canal Barada TV como el Partido "Movimiento para la Justicia y el Desarrollo" fueron creados por Malik el Abdeh en ese mismo 2006. Preguntado en entrevista telefónica por el periodista del WP, sobre si Barada TV había recibido financiación del gobierno de Bush, Malik respondió: "No me consta nada de eso." El periodista le preguntó entonces que de dónde sacan la financiación. Él afirmó que "de hombres de negocios sirios independientes." pero se negó a dar nombres. Parece mentira, para algo tan altruísta como un canal de TV que lucha por la democracia ¿por qué es necesario tanto secretismo? Después le preguntó sobre la independencia ideológica del canal de TV, dado el hecho de que él era el director tanto del canal como del partido político de la oposición en el exilio. Malik le aseguró que tal cosa era falsa: él ya no era el líder del "Movimiento para la Justicia y el Desarrollo". Lo hemos comprobado y tiene razón: lo dice la Wikipedia: el líder actual del partido no es Malik el Abdeh, sino Anas el Abdeh... ¡su hermano!
El líder intelectual de los rebeldes sirios y Príncipe Azul de este cuento tiene un gran talante democrático, pero su paciencia también es límitada: "Mire, si lo que está usted intentando es desprestigiar a Barada TV, yo no voy a continuar con esta conversación. Eso es lo que hay." Se acabó la entrevista.
Pero busquemos algunos datos más. Malik al Abdeh parece estar interesado en llevar la democracia, a todo el mundo (árabe) no solo a su país: ¡eso sería egoísta! Así que el 21 de Agosto del año pasado se hizo famoso porque en su Twitter lanzó con gran alegría la noticia "confirmada por fuentes sobre el terreno" de que Gaddafi, el otro psicokiller, había por fin sido asesinado. Puso así su granito de arena para desmoralizar a los que se defendían del ataque de la OTAN y ayudar a la democratización de Libia.
Pero podemos aprovechar también dos datos más que él mismo aporta sobre su misterioso pasado y que vamos a dar por verdaderos. En la página web de su partido (perdón, del de su hermano) nos dice que estudió en el mismo lugar que Asma, el King´s College. En el reportaje del Times afirma, además, que se crió en el mismo barrio de Acton y que conoció a la familia del doctor Akhras, cosa normal pues probablemente eran ambos hijos de dos familias sirias pudientes. Como no puedo poner links a tan elitista diario, os pongo una versión en castellano más bien chapucera pero que toca este punto crucial: Malik al Abdeh y Asma (Emma) Akhras se conocían desde adolescentes.
Malik al Abdeh es hoy de los pocos románticos que siguen afirmando que Asma no es una cómplice del "asesino" Bashar, sino una rehén, Lo mantiene, incluso después del escueto y tajante correo que ella envió al periódico.
No queremos elucubrar sobre qué asunto privado se esconde detrás de tan demencial campaña, porque este humilde blog no quiere entrar en asuntos de la prensa rosa. Nos limitaremos a terminar en este punto, colocando en un marco de oro una frase de Malik al Abdeh, un sirio gafapasta del siglo XXI que, contra todo pronóstico, como los buenos salvajes colonizados del XIX, sigue creyendo en la superioridad moral del Imperio Británico, de sus valores, su cultura y su educación. Ella, (Emma), siempre ha vivido aquí (en Londres), su ética, su moralidad se han formado aquí. Así que pienso que debe estar sinceramente horrorizada (con lo que está haciendo su marido en Siria.)
Es cierto, hay que ser muy británico (el país que más genocidios ha perpetrado en la historia de la Humanidad) para que tu corazón sufra con estas cosas.

Ideología colonialista del siglo XXI:

She lived most of her life here. Her ethics and morality were formed here. I think she must be genuinely shocked.”

domingo, 5 de febrero de 2012

Carta a los freelancers de Libia.

Estimados periodistas freelancers:

Soy una lectora de periódicos de izquierdas (Como Público o Gara) y de medios alternativos de información en la web, como Rebelión o Kaosenlared. Ya os imagináis, por tanto, que soy, como vosotros, un poco antisistema. Lástima que no sea tan valiente como para estar siempre "en el ojo del huracan", como soléis decir vosotros.

Cuando el año pasado floreció la primavera árabe seguí con mucho interés vuestras crónicas sobre Libia. Hay imágenes terribles que han quedado impresas en mi memoria para siempre gracias a vuestras emocionantes descripciones y a vuestras impactantes fotografías, imágenes que apenas parecerían creíbles si no vinieran de periodistas independientes como vosotros: una manifestación pacífica reprimida con aviones; una picana en un sótano utilizada para torturar a los disidentes; un cuartito secreto de palacio en el que Gaddafi cometía todo tipo de actos degenerados con mujeres; cajas de Viagra repartidas para que las tropas de Gaddafi violasen a sus compatriotas; abogados, médicos y estudiantes sedientos de democracia capaces de enfrentarse y derrotar a un tirano tan cruel, "civil contra misil", como acertadamente dijo Santiago Alba Rico. ... ¡Cómo olvidar todo aquello...!
Os tenemos que agradecer que en unas condiciones tan adversas y peligrosas os hayáis jugado el tipo para informar de todas esas atrocidades cometidas por Gaddafi y sus fanáticos partidarios. Pero el caso es que hace algún tiempo que no leo nada vuestro sobre Libia, que no veo vuestras fotografías. Sé que la guerra en Libia ha terminado, que el tirano ha sido justamente linchado por su pueblo y que la democracia por fin se está abriendo paso en este país tras 40 años de tiranía. Claro, eso son buenas noticias y vosotros no os habéis metido a freelancers y os habéis comprado chalecos antibalas para informar de que "todo va bien". Sé que ahora mismo estáis empleándoos a fondo para denunciar a otro dictador terrible, a ese otro psicópata sirio que cada día dispara contra su indefensa población civil y, si os descuidáis, contra algunos de vosotros, que ya sé que os tiene prohibido entrar en el país.

Pero el caso es que el otro día leí que dos ONGs que me merecen toda confianza, como seguramente os la merecerán a vosotros, Medicos Sin Fronteras y Amnistia Internacional, afirmaban que "En la Libia post Gaddafi se tortura hasta la muerte." La noticia apenas salió en los medios, así que pensé que se trataría de un error y busqué en fuentes fiables. El periódico ABC, aunque es de derechas, hay que reconocer que corrigió un poco el, a mi juicio, desafortunado titular y lo dejó así: "En la Libia post Gaddafi se sigue torturando hasta la muerte."
Pero de todos modos es algo que no me acabo de creer ¿cómo van esos abogados, esos estudiantes, esos intelectuales, esas feministas de las que hablábais, a torturar a nadie? Me acuerdo de que vosotros mismos nos contábais el buen rollo que se respiraba en las pickups y lo bien que os trataban los guerrilleros del CNT... ¿cómo van a ser capaces vuestros amigos de torturar hasta la muerte a nadie, por muy gadafista que sea?

Por eso me gustaría que volviérais a Libia aunque solo sea una semana. Ahora ya no es peligroso: el tirano y su familia ya han recibido su merecido. Ahora ya no necesitaréis entrar ilegalmente, ni sufrir la censura del régimen gadafista. Podéis grabar lo que queráis, podéis entrevistar a quien os dé la gana... Tendréis incluso a vuestros protectores y amigos, vuestros compañeros de aventuras en las pickups en cargos importantes: ellos os ayudarán a acceder a los lugares más prohibidos.
Por favor, tenéis que viajar a Libia y contarnos que eso que he leído es mentira, que se trata de un error de MSF, o de un caso aislado. No es posible que esos ciudadanos que pedían democracia utilicen a los médicos de MSF para reanimar a los torturados y así poder seguir torturándolos más tiempo. Eso no puede ser. No me lo creo.
No me lo creo porque me faltan vuestras crónicas, vuestras fotografías impactantes, vuestros testimonios, me falta que estéis allí para, como decís vosotros, limitaros a describir lo que véis; no me lo creo porque Público, Gara, Rebelión o Kaosenlared apenas le dan importancia a la noticia, porque Santiago Alba Rico no escribe esos maravillosos artículos para denunciarlo, porque mis intelectuales y artistas de izquierdas no han firmado ningún manifiesto para pedir a los organismos internacionales que se ponga fin a algo tan horrible.
No, desde luego que no me lo creo. Pero, por favor, volved unos días a Libia para confirmarme no solo a mí, sino a tantos y tantos que os hemos leído todos estos meses, que lo que denuncia MSF no es más que un malentendido o un caso aislado. Hasta que no lo oiga de vosotros, no me quedaré tranquila.
¿Sabéis por qué? Porque yo me fío totalmente de los freelancers, sobre todo de los de izquierdas. Porque, como dijo uno de vuestros compañeros:
"Sigo siendo un freelance, uno de esos que sigue siendo ninguneado por la mayoría de los medios del mundo, uno de esos que se juega la vida para que ustedes tengan titulares, uno de esos que cobra una mierda, mejor dicho no cobra."

Por eso me merecéis más confianza, incluso, que AI o MSF. Quizá deberíamos pagaros a vosotros las cuotas que ingresamos en ciertas ONG, porque vuestro trabajo es, si cabe, aun más altruísta, independiente y sacrificado.

Un saludo lleno de admiración.



miércoles, 1 de febrero de 2012

Comunistas en Irán (4)

¿El final del Partido Comunista?
La ejecución de Khosro Ruzbeh con la que concluímos la última entrega de la serie supone el final de un auténtico Partido Comunista fuerte y unido en Irán. Esto no significa que no siguiesen existiendo en las décadas siguientes, ilegalizados o no, partidos de ideología nominalmente marxista y, desde luego, decenas de miles de iraníes que, más o menos en secreto, se consideraban comunistas. Pero aquel Partido Cumunista iraní implantado en el tejido social con opciones políticas, con sindicatos fuertes y armados, con cuadros cualificados, con una red secreta militar infiltrada entre los altos oficiales del ejército, con ideas políticas nítidamente socialistas y, sobre todo, aquel Partido Comunista que infundía respeto pues se consideraba una suerte de embajada de Stalin, desapareció de Irán para siempre.
Esta afirmación es una apreciación personal de la que esto escribe y, desde luego, no coincide con lo que nos dicen los libros y artículos a los que en Occidente tenemos acceso. En esos libros y artículos, en función de la línea ideológica del grupo editorial, suelen buscarse causas de lo más curiosas para justificar la debacle de los comunistas iraníes tras la Operación Ajax. Veamos algunas:
-Ya en 1957, en un congreso celebrado en la recién desestalinizada Moscú, el Partido Tudeh consideró que su error consistió en no reconocer la "naturaleza progresista" del gobierno de Mossadeq. Semejante declaración resulta tan demencial como desvergonzada. Recordemos los hechos: el partido Tudeh apoyó a Mossadeq hasta el final, a pesar del claro sesgo proyanqui y liberal de su política y a pesar del poco satisfactorio desarrollo de su gran baza: la nacionalización del petróleo. Los militares infiltrados del TPMO abortaron el golpe tramado contra él y, cuando los comunistas salieron a la calle para apoyarle... ¡fue justamente él, Mossadeq, el que mandó a la policía reprimir las manifestaciones a sangre y fuego! Al día siguiente, Mossadeq sufría un golpe de Estado que a todas luces tenía el aspecto de un golpe consentido. Y, tras el golpe, los leales militares que habían intentado defender el gobierno legítimo fueron ejecutados mientras Mossadeq disfrutaba de un placentero retiro en su mansión, retiro que fue legalmente calificado como "arresto domiciliario." Pues bien, el nuevo partido Tudeh literalmente escupió en la memoria de todos aquellos que habrían podido -seguramente de no haber hecho caso a ciertos líderes- evitar el golpe de la CIA y derrocar al Sha. Los denominaron "sectarios e izquierdistas."
-Otra causa que se esgrime desde que el enemigo a batir es la República Islámica inaugurada por Jomeini, es la traición de los clérigos. Según algunos miembros del actual Tudeh en el exilio norteamericano, parisién o londinenese, la culpa de la debacle de los comunistas la tuvieron los ayatolás, especialmente Kashani, pues retiraron el apoyo a Mossadeq. Curiosa acusación. Como si hubiese sido Kashani y no Mossadeq el que los asesinó y encarceló. Como si hubiese sido Kashani, y no la CIA y el SAVAK, el que ejecutó a Ruzbeh y asus 500 compañeros del TPMO. Lo único que hizo Kashani, eso es verdad, es comprender antes que los líderes del Tudeh que ese Mossadeq lo único que estaba haciendo con toda su retórica nacionalista y liberal era transferir el petróleo de manos inglesas a manos norteamericanas y beneficiar a su clase social: la incipiente burguesia urbana.
-También se habla de las escisiones ideológicas dentro del partido, que conviertió el anterior gran partido Tudeh en decenas de grupúsculos de las más diversas orientaciones: maoístas, trostkistas, violentos, no violentos, islamistas, laicos, prosoviéticos... Sin embargo, yo esto lo considero no una causa sino una consecuencia.

Causas del desastre.
A mi juicio, la causa principal del fin del Partido Tudeh no puede obviarse. Es tan evidente que solo un ánimo de interpretar extrañamente los hechos puede buscar otros motivos: el Partido Tudeh fue eliminado tras la sistemática persecución y posterior exterminio que durante cinco años emprendieron la CIA y la SAVAK tras el golpe de estado contra sus miembros de vanguardia. Quien busque paralelismos históricos puede encontrarlos muy cerca: en España o en Chile en un tiempo el Partido Comunista fue poderoso y organizado, pero tras Franco y Pinochet no han vuelto a levantar cabeza. Pero los conferenciantes del Tudeh en el exilio apenas hablan de esta persecución. A su juicio, la persecución y el exterminio de comunistas fue obra de Jomeini.
Ahora bien. Podríamos preguntar por qué el Partido Tudeh no volvió a reconstituírse. Ya lo logró tras la represión del anterior shá, en los años 30. Estas son algunas de las causas que yo encuentro:
-En el marco de la nueva política de "distensión" con EEUU iniciada por Khruschev se comprende la nueva situación de orfandad a la que se enfrentaba el Partido Tudeh.
-Una vez desarticulado el aparato militar y de inteligencia del Tudeh, fue sencillo infiltrar miembros adictos al régimen. Muy pronto altos cargos del Partido Tudeh mostraron un talante conciliador con el Shá. Veámoslo:
Siguiendo fielmente el manual norteamericano de gobiernos títeres, Muhammad Reza establece en su reino una "democracia" bipartidista que él mismo justifica así en un libro de memorias:
"Si yo fuese un dictador, en vez de un monarca constitucional, habría establecido un sistema de partido único, como el de Hitler (...) o los comunistas. Por eso es que voy a promover dos partidos sin asociarme personalmente con ninguno de ambos."
El teatro lo representaban, pues, dos partidos: uno, el partido Melliyoun jugaba el papel de partido conservador y nacionalista, el otro, el partido Mardom, se presentaba como el paladín de la clase obrera. Pues bien, este partido Mardom se nutrió principalmente de miembros del Tudeh.
No es dificil imaginar qué pensarían los militantes honrados que quedaron vivos tras la represión al ver cómo sus cuadros de "intelectuales" no solo no eran represaliados, sino que eran contratados por el Sha para hacer de rojos en la farsa de parlamento que había montado el dictador. No es difícil de imaginar, sobre todo, para los comunistas españoles honrados que contemplaron a sus dirigentes ocupar un escaño tras agachar el espinazo ante el sucesor designado por Franco.
Ni que decir tiene que esto generó numerosas divisiones internas y que surgieron grupúsculos que intentaron volver a la lucha armada.

Los ulemas rojos.
Al mismo tiempo que los comunistas perdían apoyo social, los movimientos religiosos empiezan a convertirse en el principal problema político interno para el Shá.
Los ayatolás habían protagonizado ya numerosos episodios políticos. Fueron determinantes, como vimos, en la Revolución Constitucional de principios de siglo. En la década de los 30 hubo un grupo de teólogos de Qom que apostaba por una confrontación política contra la connivencia de Reza Pahlevi con los países colonialistas. Especialmente influyentes fueron Shahabadi y Mudarris, de entre cuyos alumnos cabe destacar a Mahmoud Taleqani y al propio Ruhollah Jomeini.
En los 50, vimos como el ayatolá Kashani fue clave en el proceso de nacionalización del petróleo al prestar inicialmente su apoyo a Mossadeq. Sin embargo, ni el régimen del Shá ni sus aliados occidentales se atrevieron nunca a declarar una guerra abierta y total a los ulemas. Y menos aun tras el derrocamiento del rey en el vecino Irak en 1958. Eran personajes demasiado influyentes; de ahí que la política del Shá consistiera más bien en fomentar el trato de favor a los clérigos menos problemáticos y, a cambio, ceder en las cuestiones que no afectasen directamente a los intereses político-económicos de Occidente. Es por ello que Reza, al contrario que Atatürk, no pudo imponer reformas culturales y religiosas como la de un estado laico, un sistema educativo y un alfabeto occidentales, etc. Desde 1947, el hombre del Shá en este pacto era el Gran Ayatolá Hossein Borujerdi, que ostentaba la dignidad de marja al-taqlid y que también fue profesor de Jomeini pero que, al contrario que los otros mencionados, rechazaba cualquier intromisión de lo religioso en política. El silencio de Borujerdi resultaba inaceptable para muchos de sus compañeros ulemas: no solo no se implicó en el asunto de la nacionalización del petróleo: tampoco se molestó en condenar la agresión sionista contra los palestinos. Aun peor: en 1957 el ayatolá Taleqani, compañero de Jomeini, es acusado por el Shá de esconder a terroristas y conducido a la cárcel. Volveremos a hablar de Taleqani más adelante, pero lo que aquí nos llama la atención es que Borujerdi no dejó de mantener su entendimiento con el Shá ni siquiera mientras éste mandaba a la cárcel a uno de sus colegas.
Por eso creo que un hecho clave aunque quizá poco señalado para comprender los motivos del cambio de situación en los años 60 es la muerte de Hossein Borujerdi en 1961.
Por un lado, a pesar de los intentos del Shá para que su sustituto fuese el iraquí Mohsen Hakim, que mantenía una línea similar a la de Borujerdi, los ulemas optaron mayoritariamente por elegir a un marja implicado en los temas sociales. Como justamente ese mismo año 1961 moría también Kashani, que habría sido su sustituto natural, los ulemas apostaron por la figura de Ruhollah Jomeini, un ayatolá cuyos discursos incendiarios contra el Shá pronunciados en la madrasa apasionaban no solo a los jóvenes estudiantes sino a multitudes ajenas al mundo académico o religioso.
Por otro lado, el Shá se vio con las manos libres para aplicar de una vez las reformas que se le exigían desde EEUU y que se había abstenido de iniciar a cambio de la colaboración de Borujerdi.


La Revolución Blanca.
Así es como decidió denominarse a este paquete de reformas diseñadas por ingenieros sociales del Departamento de Estado USA y que Mohammad Reza anunció en 1962. El adjetivo "blanca", contrapuesto a "roja", pretendía demostrar que se pueden lograr reformas sociales magníficas por las buenas, sin derramamiento de sangre, sin lucha de clases y de la mano de EEUU. Si se comprueba la lista de reformas en superficie, es difícil no considerarlas como un adelanto: generalización y mejora de la cobertura sanitaria y educativa, modernización de las infraestructuras, integración de la mujer en la sociedad, reforma agraria con reparto de tierras entre los más desfavorecidos, medidas contra la corrupción... Sin embargo, la aparente benignidad de las reformas ocultaba un objetivo final: derribar la fuerte oposición antiimperialista de la sociedad iraní desde dos frentes, el ideológico-cultural y el socioeconómico.
-En el frente ideológico, se trataba de acabar con la atávica oposición a las costumbres y sistema de valores occidentales, no solo del ignorante campesino, sino también de una mayoría de los obreros e intelectuales. Sin inculcar valores liberales, sin despertar en la población el deseo por el consumo, por progresar en la escala social, por la competitividad, por experimentar intensamente la parte "frívola" de la vida, sin provocar en la población la admiración por lo occidental y el deseo de emular su modo de vida, sin todo esto era muy difícil introducir reformas en la infraestructura que fuesen aceptadas por la sociedad.
-En el frente socioeconómico, se trataba realmente de promover una revolución "de diseño". Los neoliberales poco informados que sinceramente creen que Marx está periclitado deberían observar lo útiles que resultan para los técnicos del Departamento de Estado USA los descubrimientos marxistas.
Lo primero era crear una poderosa clase social que aun no existía en Irán: una gran burguesía urbana nacional que compartiese los mismos intereses que el Imperio. La pequeña burguesía tradicional, la del Bazar, apenas era decuada para este fin, dada su mentalidad de mercaderes medievales lastrados por fuertes tradiciones sociales y religiosas. Para formar a esta gran burguesía es para lo que se destinaba el irregular tanto por ciento de beneficios que proporcionaba la recién nacionalizada compañía petrolera NIOC.
Siguiendo a cámara rápida prácticamente el mismo guión que, según los historiadores marxistas, llevó a Europa desde el feudalismo al capitalismo, el segundo paso fue desvincular a la inmensa mayoría de la población, es decir, a los campesinos, de sus medios de producción y convertirlos en desposeídos que emigran a la ciudad en busca de un salario.
El tercero fue derrocar como clase dominante a la aristocracia feudal tradicional. Con estos dos últimos pasos -proletarización de los campesinos y derrocamiento de la aristocracia feudal- se lograba también acabar con las dos clases de las que emanaba la legitimidad y el apoyo social a los ulemas.
La reforma fundamental para dar estos dos últimos pasos fue la Reforma Agraria. Esto es también lo que la convirtió en la más polémica. Detengámonos un poco en ella.


La reforma agraria.
La producción agrícola tradicional persa se basaba en una suerte de feudalismo con características propias, algunas de las cuales convertían en relativamente benigna la vida de los campesinos y, por tanto, fomentaban una estabilidad social difícil de quebrantar.
La propiedad legal de la gran mayoría de las tierras de cultivo estaba en manos de terratenientes. Eran muy escasos los campesinos con titularidad sobre las tierras que cultivaban. El sistema consistía en que los campesinos se quedaban con una parte de la producción y los terratenientes con otra. Para calcular el porcentaje que correspondía a cada parte, la tradición persa consideraba que los productos agrícolas precisaban de cinco factores: tierra, agua, trabajo humano, trabajo animal y semillas. Por cada uno de estos factores aportados, era lícito quedarse con una quinta parte de la cosecha. A menudo el terrateniente se limitaba a aportar la tierra y, por tanto, a quedarse solo con un 20% de la cosecha, ya que los campesinos eran capaces de organizarse eficientemente para mantener ganado, acceder a las escasas fuentes de agua y almacenar semillas. Esta es la clave de la estabilidad del sistema. ¿Cómo lo lograban? La respuesta es el boneh. El boneh es un sistema colectivo basado en normas tradicionales que permitía a los campesinos realizar tareas que requieren la coordinación de varios miembros. Buena parte de la superficie de Irán tiene problemas de abastecimiento de agua, por lo que la labor colectiva permitía la construcción de qanats de decenas de kilómetros de largo y la posterior organización de los turnos de riego, etc. El boneh típico solía constar de entre 5 y 7 miembros, uno de los cuales, generalmente el de más experiencia, coordinaba al equipo. El sistema estaba muy bien adaptado a las características climatológicas de Irán y al tipo de cultivos y, en el contexto del desarrollo tecnológico de aquellos tiempos, resultaba sumamente eficiente. Además, nadie estaba obligado a permanecer en un boneh con el que no se encontraba agusto: el terrateniente no podía decidir dónde cómo y con quién tenían que trabajar los campesinos.
Los terratenientes, por otra parte, debían cumplir con una serie de obligaciones hacia los campesinos. Alimentarlos en épocas de sequía o carestía, comprarles ropa y equipo básico cada año, proporcionarles asistencia médica, prestarles dinero (sin interés) para situaciones justificadas, construir edificios comunes, como escuelas o mezquitas, sufragar los estudios de los niños que demostrasen capacidades intelectuales extraordinarias, etc.
Otro elemento importante del sistema tradicional agrícola lo constituyen los khoshneshin, individuos que carecían de derecho a cultivar la tierra. Esta carencia de derecho a cultivo no significaba que este grupo fuese de inferior rango social. Se trataba de artesanos, pequeños comerciantes, etc. De hecho, el término khoshneshin significa "sentados", o "cómodos", en referencia a que sus trabajos se suelen hacer sentados. No tener derecho a cultivo no significaba que no se podía cultivar, sino que no se pertenecía al sistema de boneh y, por tanto, se estaba exento tanto de sus obligaciones como de sus derechos. En casos de cosechas abundantes o de trabajos extraordinarios, los boneh solían contratar a khoshneshin para que les echaran una mano.
Tan detallada explicación del sistema agrícola tradicional ha sido precisa para comprender el por qué de la fuerte oposición social que despertó una reforma agrícola que, sobre el papel, parece tan positiva.
El gobierno iraní decretó la expropiación (con indemnizaciones) de buena parte de las tierras de la clase terrateniente tradicional. Luego vendió las tierras, divididas en pequeñas parcelas solo a los iraníes con derechos de cultivo -es decir, los khoshneshin no podían comprarlas. La venta se hizo en condiciones de préstamos a bajo interés. Las pequeñas parcelas, generalmente aisladas unas de otras, pasaban a ser propiedad privada individual. Las consecuencias fueron tan catastróficas como perfectamente previstas por los reformadores. Enumerémoslas:
-Los campesinos ya no se limitaban a pagar con un tanto por ciento fijo de sus cosechas, sino que debían pagar en dinero una cantidad fija para poder pagar el préstamo. Esto implicaba que una mala cosecha o un cambio en los precios de los productos agrícolas podía condenarlos a no poder pagar el préstamo y a optar entre morir de hambre o vender las tierras.
-Al instaurarse una propiedad privada de terrenos aislados entre sí, el sistema de boneh terminó por desaparecer y, con él, el trabajo colectivo imprescindible para las infraestructuras de regadío, el mantenimiento del ganado, etc. Ello convertía en inviables a las pequeñas parcelas.
-Cuando los campesinos comprendían que no podían pagar el préstamo decidían vender las tierras y huir a la ciudad con la cantidad amortizada para pasar a formar parte del proletariado urbano.
-La despoblación progresiva de las zonas rurales dejó a muchos khoshneshin sin trabajo y sin tierras. El padre de Ahmadineyad, fue uno de estos khoshneshin que trabajaba lo mismo de herrero, que de barbero o de tendero en una pequeña aldea y que debió emigrar a Teherán. Lo mismo que él debieron hacer otros muchos.
-Los campesinos vendieron sus tierras a la nueva burguesía, que disponía de dinero para comprarlas. La reforma del Shá recuerda a las reformas liberales de la España del XIX. Si la desamortización expropió tierras a la Iglesia para entregarlas a la burguesía, en Irán, la reforma del Shá, con su falso ropaje socialista, sirvió para traspasar la tierra de la aristocracia feudal a la burguesía. Ahora los campesinos pasaban a ser asalariados del campo.

El resultado global de todo esto fue que en pocos años la reforma agraria había logrado dos de sus grandes objetivos en la lucha de clases:
-Crear una abundante clase proletaria urbana
-Derrocar a la clase terrateniente feudal y entronizar a la gran burguesía.



Pero esta reforma, como deciamos, no se efectuó sin oposición. Los comunistas raccionaron ante ella de modo desarticulado y contradictorio. La mayoría de ellos la saludaron como un gran avance: de hecho, muchos parlamentarios del partido "izquierdista" diseñado por el Shá, el Mardon, eran antiguos notables miembros del Tudeh y ahora se erigían en los máximos paladines de la reforma. Otros grupos minoritarios analizaron correctamente la "revolución blanca" comprendiendo que eran reformas hacia el capitalismo y no hacia el socialismo. Pero su relevancia social fue mínima.
Sin embargo, los ulemas no estaban dispuestos a tolerarlo: ya no estaba Borujerdi y Jomeini era el nuevo marja para la mayoría de ellos. A comienzos de 1963, Jomeini presenta un manifiesto firmado por otros ocho reputados ulemas en el que lanza una dura crítica al Shá y a sus reformas. En él ofrece un listado de las medidas que violan la Constitución y acusa al Shá de estar al servicio de EEUU y de Israel. "La unica solución -decía el manifiesto- pasa por derrocar este gobierno tiránico que ha violado los mandatos del Islam y ha pasado por alto la Constitución y sustituírlo por uno que respete el Islam y vele por los intereses de Irán."
Al día siguiente de hacerse público el manifiesto, la policía del Shá irrumpe en la madrasa en la que Jomeini daba clase, mata a varios estudiantes y saquea el local. No se atreven a hacer daño al marja. Pero éste no ceja en sus críticas. Un mes después Jomeini arremete contra los ulemas que preferian mantenerse en silencio y afirma que declararse o comportarse como apolítico es un acto haram, en términología cristiana, un pecado.
Finalmente, tras otro discurso incendiario en la madrasa durante el día de la Ashura, el 3 de Junio de 1963, un comando entra por la noche en el domicilio de Jomeini y lo envía a prisión.

La historia reconstruída por los actuales voceros del Tudeh afirma que la oposición de Jomeini y los demás ulemas a la reforma agraria se debe a que ellos -los ulemas- eran ricos terratenientes. El análisis, aparte de claramente tendencioso, presenta graves deficiencias. Aunque es verdad que algunos terratenientes eran además ulemas, este no era el caso más habitual. Pero la objeción más importante que cabe interponer es que los terratenientes como individuos no fueron en absoluto perjudicados por las reformas: todos ellos siguieron siendo ricos. Solo les fueron expropiadas parte de las tierras, generalmente las menos productivas, pero fueron indemnizados por ello y, además, de haberlo deseado, habrían podido volver a comprárselas a los campesinos poco tiempo después. La reforma no perjudicó a los terratenientes como hombres ricos, sino a los terratenientes como clase social. Cualquier terrateniente preferiría el sistema capitalista de explotación agraria, a base de jornaleros, que el sistema tradicional, mucho menos rentable.
Digan las mentiras que digan los actuales sedicentes comunistas iraníes financiados por el NED, la rebelión de Jomeini en el 63 no fue la rebelión de unos fanáticos religiosos indignados por las minifaldas y por la merma de los privilegios de los ulemas. Los millones de campesinos que habían sido lanzados a la miseria proletaria no pensaban en minifaldas cuando se manifestaban enfurecidos ante el palacio del Shá portando fotos de Jomeini. Los revolucionarios de las minifaldas no eran los iraníes: eran los pijos que hacían el idiota por París cinco años después.


lunes, 30 de enero de 2012

En Nicaragua los jóvenes también están indignados.

El triunfo de los sandinistas en las elecciones presidenciales de Nicaragua, el pasado 6 de Noviembre fue arrollador: un 63% de los votos fue a parar al antiguo comandante sandinista Daniel Ortega, el que en aquella célebre cumbre americana le cantó las cuarenta a Su Majestad el Rey de España y al lamebotas Zapatero. Esto supone la definitiva inclusión de Nicaragua en el núcleo duro del Eje del Mal Latino.
Ni que decir tiene que nuestra prensa capitalista no tardó en denunciar fraude electoral, métodos antidemocráticos, violencia policial y toda la sarta de basura que su libro de estilo les indica para estos casos. Cuando el socialismo triunfa mediante una revolución hay que aniquilarlo porque es antidemocrático, cuando triunfa democráticamente, hay que aniquilarlo porque también es antidemocrático. Los informes de la OEA y la UE (dos organismos gobernados ya sin tapujos por la gran mafia capitalista) aseguran que hubo fraude electoral. Sin embargo, los organismos independientes que siempre se han encargado de controlar los procesos electorales en la región, el CEELA y los protocolos de Tikal y Quito consideran que las elecciones transcurrieron limpiamente.
Pero de momento, y pese a la amenaza permanente de golpe de estado y la campaña mediática de los oligopolios, el pueblo nicaragüense empieza a dar pasos, sino hacia el socialismo, por lo menos sí hacia un reparto más justo de la riqueza y hacia un estado que garantice unos mínimos en alimentación, sanidad y educación.
Parece que los jóvenes, que en Europa andan perdidos con caretas de Guy Fawkes y revoluciones virtuales, han tomado conciencia en Nicaragua de que la participación en política real con gestos tan sencillos como depositar un voto o con conceptos políticos tan elementales como distinguir a un partido que se apoya en los bancos de uno que se enfrenta a ellos es la mejor vía para aspirar a una vida humana que merezca la pena. Eso al menos es lo que se desprende de este pequeño reportaje que nos envía nuestro compañero Stephen de la web Tortilla con Sal y que presenta a algunos jóvenes comprometidos con la Revolución Sandinista, un proceso "cristiano, socialista y solidario."



lunes, 23 de enero de 2012

Fanatismo religioso vs. telebasura laica.

La Iglesia Católica y la Cruz Roja pueden ser consideradas dos de las mayores ONG a nivel mundial. El término ONG lo aplico a la IC en un sentido muy lato, ya que posee una naturaleza muy peculiar; pero para la moraleja que pretendo extraer del asunto que comentaré a continuación no es necesario ser precisos en la aplicación del término.
La diferencia entre ambas ONG que me interesa resaltar es que la Cruz Roja es una organización no confesional y, por tanto, los principios éticos por los que dice regirse no tienen más remedio que tratar de reducirse a un mínimo común aceptable por cualquier ser humano, sean cuales sean sus ideas políticas o religiosas. Si hay alguien que está herido hay que tratar de curarlo, si hay alguien que está hambriento hay que tratar de alimentarlo, etc. Cruz Roja -en teoría- no debe dejarse llevar por prejuicios ideológicos o religiosos ni en sus actuaciones concretas ni en su política general. Ni que decir tiene que no soy ninguna ilusa y que estamos hablando de lo que en teoría debería ser, no de lo que es.
Por el contrario, la Iglesia Católica es una institución con unos principios éticos definidos con bastante claridad, muchos de los cuales van más allá de ese mínimo humanitario indefinido al que se limitan las ONG laicas. Sin abandonar el plano de lo teórico, las ONG de la Iglesia, por tanto, no solo tratarían de alimentar al hambriento sino de inculcar valores cristianos a la sociedad en la que operan.
En principio incluso el creyente deberá reconocer lo inconveniente del segundo tipo de ONG. Las ONG religiosas -sean de la religión que sean- supeditan (en teoría) lo puramente humanitario -que es algo universal- a planteamientos religiosos o morales que solo tienen sentido para los adherentes a esa religión. Esto puede incluso llevar a sospechar si no será el carácter humanitario de estas ONG un simple cebo para captar adeptos. En resumen, parece que puede concluírse que, mientras que las ONG laicas consideran las acciones humanitarias como un fin en sí mismas, las ONG religiosas las utilizarían como un mero medio para sus fines religiosos.

Sin embargo mi experiencia cotidiana, tanto la vivida por mí directamente, como la que se deja adivinar a través de las experiencias ajenas o de las noticias, contradice la teoría de esta conclusión. El repugnante episodio que relato a continuación me parece ejemplar en este sentido, pues coloca a las ONG Cruz Roja e Iglesia Católica frente a una situación similar.

La cadena española privada de TV, Telecinco emite desde el año 2000 la versión española del célebre espacio "Gran Hermano." Este programa está considerado internacionalmente como uno de los peores ejemplos de telebasura, no solo en el sentido de su baja calidad artística o técnica, sino, muy especialmente, porque fomenta una visión degradante del ser humano. Como expresa el editorialista de un diario irlandés, "esta cultura, que considera el autodominio como represión, la respetabilidad como autoritarismo, y la grosería como honestidad, ha llevado la TV a niveles de vulgaridad sin precedentes."
Paolo Vasile fue el impulsor de Gran Hermano y de la mayoría de los programas de telebasura que se emiten en España, de los cuales Gran Hermano es el buque insignia. Ocupa el cargo de Consejero Delegado de Telecinco desde 1999. La cadena de Vasile viola sistemática e impunemente el Código de Autorregulación sobre Contenidos Televisivos e Infancia.
El escándalo más reciente de Vasile ha consistido el pago de 10.000 euros efectuado por el programa La Noria a la madre y responsable civil directa del asesino de Marta del Castillo a cambio de una "entrevista". Vasile idea un método perfecto para sanear la economía de familias en crisis: mande a su hijo menor de edad a asesinar de la manera más sanguinaria y morbosa posible a alguien. Espere a que le llamen de Telecinco y cobre un buen pico. Si esto no es fomentar el asesinato, entonces ¿qué lo es?.
Es muy significativo para el tema que nos ocupa señalar que Paolo Vasile es también el impulsor del concepto de "TV solidaria", con su 12 meses 12 causas.
Pues bien, en esta línea "solidaria" el programa Gran Hermano ha decidido subastar en ebay una de las plazas de concursante. En el momento en que escribo esto la puja está en 10 millones de euros. El dinero recaudado sera donado a Cruz Roja. Esta ONG no ha tenido el menor empacho en aceptar el donativo.
¿Es ético aceptar dinero de un programa como éste? Muchos argumentarán que con ese dinero se podrá atender a numerosas necesidades sociales. ¿qué más da de dónde venga? Pero, aun suponiendo que ese dinero vaya a cubrir necesidades sociales y no a engrosar la cartera de los directivos de Cruz Roja, habría que preguntarse si Cruz Roja no está colaborando con Telecinco tanto o más que Telecinco con Cruz Roja. Y si con ello Cruz Roja no estará fomentando las causas de buena parte de las desgracias cuyos efectos dice querer combatir.
Una prueba bastante contundente de que no hay que ser especialmente sensible con los temas de ética para aceptar una colaboración así la tenemos en que decenas de empresas se han negado a poner publicidad en el programa La Noria. Una en concreto, la empresa de pequeños electrodomésticos Jata, ha comunicado que retira su publicidad de toda la cadena Telecinco.
Si hasta unas empresas cuya máxima de acción es el lucro se niegan a participar en algo tan inmoral ¿cómo es posible que lo haga una ONG como Cruz Roja que habla en sus principios fundacionales de "hacer respetar a la persona humana."?

Ahora vayamos al contraste con una ONG como la Iglesia Católica, lastrada por concepciones no universales de los valores morales.
La política de fichaje de concursantes de Gran Hermano suele basarse en la búsqueda del esperpento, de lo grotesco, de lo más ramplonamente chocante, aunque sea a costa de la dignidad de personas concretas o de colectivos enteros. Bajo la excusa de pretender ofrecer un escaparate para las personas "distintas", se ofrece un circo en el que esas personas ejercen el mismo papel degradante que las mujeres barbudas o los enanos en los circos de antaño. En el esperpento ibérico no pueden faltar el mariquita, el enano, el ciego, el travestido, el guardia civil o la prostituta. Pero tampoco el cura. Y en esta edición Gran Hermano ha conseguido contar con uno la mar de gracioso. Se trata del sacerdote Juan Antonio Molina Sanz, un cura muy marchoso, orgulloso poseedor de una Harley Davidson y que el primer día habló de montar un trío con dos concursantes. Su congregación le ordenó que no participase en el programa y ante su negativa lo ha suspendido. Ni que decir tiene que tal decisión ha suscitado las iras de todos los progres que lamentan el cerril fanatismo de la Iglesia.
Yo no sé qué motivos han llevado a los jefes del cura motero a prohibirle participar en Gran Hermano. Lamentablemente no ofrecen ninguna explicación en su comunicado ni a nadie parece interesarle gran cosa. Quizá su decisión no tenga nada que ver con la bazofia ética que es Gran Hermano y Telecinco y solo se trate de una cuestión de puritanismo sexual. El problema para mí no está en que alguien conduzca una moto, sea cura o no, o haga un chiste de contenido sexual sea cura o no. El problema es que una Harley Davidson no es una moto, es un icono de consumismo descerebrado capitalista y que Gran Hermano es pornografía per se, sin necesidad de que se cuente ningún chiste.
Pero, aunque sea por un camino torcido, el caso es que la fanática Iglesia Católica ha mantenido en este caso una actitud éticamente mucho más digna y coherente que la laica Cruz Roja. Y ello a pesar de que el Vaticano seguramente ha perdido con esta decisión una buena oportunidad de ofrecer ese aspecto "moderno" y "desinhibido" que parece ser tanto echa de menos la sociedad. Es interesante constatar que, además, la opinión de muchos católicos es contraria a esta decisión, con lo cual la IC se ha ganado la antipatía no solo de muchos no creyentes sino también de muchos de sus fieles. En la web Religión Digital se pueden leer comentarios como éste:

"Que pena que no se actuase con esta celeridad contra Setién y tantos sacerdotes que pisotearon los mandamientos de la Santa Madre Iglesia... Yo no lo comparto los motivos de la prohibición a priori."

Una chica creyente opina en InfoCatólica:

"Pues me parece muy mal que lo suspendan. Siempre nos pedis desde la Iglesia a los jóvenes que nos acerquemos más, que Dios está vivo en nosotro y cuando nos ofrecen algo "adaptado" a los nuevos tiempos nos lo quitan. ¿Que tiene de malo salir en Gran Hermano? Mientras se comporte como es debido no hay ningún problema."

Aparentemente, pues, se trata de un caso en el que una institución prefiere que salga perjudicada su imagen externa e interna antes que renunciar a sus ideas. Así que, aunque yo no comparto algunas de esas ideas, debo decir que me parece una bella y rara ave ésta que se atreve a tirar piedras contra su propio tejado, por no "adaptarse" a los nuevos tiempos.

Y la aparente paradoja que quería destacar es ésta: Que unos principios éticos mínimos y universales parecen ser mucho más fáciles de corromper que unos aparentemente arbitrarios y particulares. O, para ir más a lo concreto, que la religión, con toda su carga de fanatismo y de falta de cálculo racional, es un magnífico baluarte contra la moderada adaptación a lo dado por el sistema de dominación global.
Es verdad: la religión es fanática, es aburrida y da mal rollo. La religión no se adapta a los nuevos tiempos. Por eso me gusta.